Cómo acariciar a un conejito

Acariciar a un gato o perro es bastante fácil, ya que estamos acostumbrados a tratar con ellos a diario. Los conejos, por otro lado, tienen algunos puntos sensibles que quizás no conozcas.

Por esa razón, Ideas en 5 minutos creó una guía sobre cómo acariciar adecuadamente a un conejito.

Deja que vea tu mano

Los conejos no pueden ver directamente frente a sus ojos, ya que tienen un punto ciego en frente de su nariz. Sin embargo, su visión es de casi 360º.

  • Acércate lentamente.

  • Pon tu mano en su frente o ligeramente hacia un lado (para que pueda verte cuando te acerques).

Acaricia su frente

  • A la mayoría de los conejos les encanta que los acaricien en la frente.

  • Es una zona de fácil acceso.

  • Usa tus dedos para darle pequeñas caricias.

Acarícialo detrás de las orejas

  • Empieza a acariciar sus orejas solo si se siente cómodo siendo acariciado en la frente.

  • Suele ser el punto ideal para los conejos.

  • Dale un masaje detrás de su cuello.

Acaricia sus mejillas

  • Tu conejo podría asustarse al principio.

  • Cambia gradualmente de su frente a sus mejillas.

  • Estos animales suelen disfrutar de ser acariciados allí.

  • Con el tiempo, haz más largas esas caricias en las mejillas.

Acarícialo con toques de cuerpo entero

  • Empieza por acariciar solo la mitad de la espalda.

  • Continúa acariciándolo en la frente y detrás de las orejas, pasando lentamente a la espalda.

  • Aumenta lentamente la longitud de los movimientos sobre la espalda para que el conejo se acostumbre a ellos.

Asegúrate de que a tu conejo le guste ser acariciado

Los conejos buscarán tu atención, generalmente mediante una de las siguientes acciones:

  • Acomodándose y cavando en tu regazo, así como sentándose en tus piernas.

  • Tocando tu mano con su hocico.

  • Acurrucándose a tu lado.

Lugares donde tu conejo podría no disfrutar de ser acariciado

A la mayoría de los conejos no les gusta que los toquen en estos lugares:

  • Alrededor de su cola

  • En su estómagopecho

  • En su barbilla

  • En sus patas

Compartir este artículo