Por qué los dinosaurios eran tan grandes

En la era actual, realmente no hay animales terrestres que puedan competir con el tamaño de algunos dinosaurios. En Ideas en 5 minutos teníamos curiosidad por saber cómo fue que llegaron a crecer tanto, y por descubrir cuál fue su secreto para alcanzar esas alturas increíbles.

Sus huesos eran huecos

Muchos de los huesos de los dinosaurios estaban ahuecados con sacos de aire que se extendían desde sus pulmones. Debido a esto, su esqueleto era más ligero. Esto significa que los dinosaurios podían soportar un cuerpo mucho más grande con sus 4 patas, mientras que un animal de huesos sólidos de un tamaño similar habría pesado más. Se piensa que los dinosaurios herbívoros más grandes llegaron a pesar hasta 80 toneladas. En comparación, los elefantes pesan como máximo solo 6 toneladas.

Algunos dinosaurios también tenían sistemas respiratorios muy eficientes que los ayudaban a dispersar el calor generado por su metabolismo. De esta manera, los saurópodos, los dinosaurios más largos y pesados que existieron, pudieron haber crecido hasta alcanzar su enorme tamaño gracias a este sistema.

Comían mucho

Es posible que no hayan necesitado masticar tanto como los mamíferos modernos. En cambio, podían agarrar cualquier cosa, desde ramas hasta hojas y ramitas, y tragar todo entero, por lo que comían mucho y muy rápido. Por lo tanto, sus dientes no alcanzaron grandes dimensiones, sus cabezas eran más ligeras y sus cuellos, más largos. Estas características les permitían alcanzar una amplia gama de vegetales sin siquiera moverse.

Crecieron mucho porque tenían que hacerlo

Tomemos a la jirafa como ejemplo. Su tamaño le da varias ventajas, una de las cuales es que le permite llegar a alimentos que otros herbívoros (animales que se alimentan de plantas) no pueden alcanzar. Los animales más grandes también son más difíciles de cazar. Los depredadores prefieren intentar cazar, por ejemplo, un elefante pequeño o juvenil que uno adulto y de tamaño peligroso. Con los dinosaurios ocurría algo similar.

En el caso de los grandes saurópodos, la evolución llevó a que los animales de mayor tamaño tuvieran más chances de sobrevivir y de pasar sus genes a su descendencia. Con los dinosaurios carnívoros y especializados en atacar a los saurópodos, ocurrió un proceso similar: sobrevivían los más robustos y fuertes. En esta suerte de carrera por la supervivencia, ambos grupos de dinosaurios se empujaron mutuamente hacia las alturas.

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