Por qué los gatos les temen a los pepinos

En la red se pueden ver videos donde los dueños ponen pepinos cerca de sus gatos, para capturar una fuerte reacción por parte de sus mascotas. Sin embargo, no todos sienten miedo ante este “monstruo verde”.

Ideas en 5 minutos quiso averiguar por qué algunos gatos tienen tal reacción ante un pepino.

El efecto sorpresa

Los gatos les temen a los pepinos cuando estos vegetales aparecen de repente. En ese momento, las mascotas se encuentran en un área segura para ellas. Por ejemplo, la cocina, donde tienen su plato con alimento. En un estado de relajación, disfrutan de la comida sin esperar ninguna trampa y sin prestar atención a lo que sucede detrás. Cuando se dan la vuelta, ven que cerca de ellos se encuentra algo extraño. Por supuesto, en tal situación el miedo se considerará como una reacción natural.

Los artículos nuevos en el hogar pueden ayudar a estimular la mente de las mascotas, pero no deberían ser una fuente de estrés. Al principio, una mascota quiere observar cada cosa a una distancia segura para hacer un reconocimiento. A nadie le gustará si de repente se mete algo justo debajo de su nariz.

La teoría de la semejanza con las serpientes

Jill Goldman, un especialista certificado en el comportamiento animal, cree que es posible que los gatos asocien al “invasor verde” con las serpientes, algunas de las cuales son peligrosas. En este caso, el animal querrá abandonar rápidamente el lugar de su encuentro y huirá lo más rápido posible. Solo después se detendrá y evaluará la situación a distancia.

Sin embargo, la doctora Pamela Perry, del Cornell Feline Health Center, no está de acuerdo con la afirmación de que los gatos confunden un pepino con una serpiente. Ella aclara que no tienen un miedo natural ante las serpientes. En realidad, muchos de ellos cazan estos reptiles.

💡 A pesar del desacuerdo acerca de la teoría de las serpientes, todos los especialistas afirman que el miedo de los gatos está ligado a la aparición repentina de un nuevo objeto.

Importante

❗️ Es inapropiado crear una situación en la que el dueño asuste deliberadamente a su mascota. Esto tiene un impacto negativo en el animal. Incluso una sola experiencia traumática puede crear una mayor ansiedad, lo que lleva a consecuencias graves, como la agresión desviada o el trastorno por estrés postraumático.

Además del trauma mental que este imprevisto vegetal puede causar a los gatos, también hay un aspecto social. Las mascotas necesitan sentirse seguras en casa. Necesitan los cuidados y el amor de su dueño. Sin embargo, tras estas estresantes sorpresas, su confianza se verá mermada y puede ser muy difícil de recuperar.

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