5 Maneras de darle medicina a una mascota

Si tienes bajo tu cuidado a un perro o un gato que padece alguna dolencia o enfermedad, seguramente debes administrarle de forma regular medicina recetada por su veterinario. Esto puede ser un verdadero desafío, ya que por lo general nuestros animales la rechazan porque no les gusta su textura o su sabor.

Ideas en 5 minutos te brindará algunos métodos para que puedas darle exitosamente la medicina a tu mascota. Asegúrate de seguir las indicaciones y las dosis específicas entregadas por el especialista.

Antes de empezar: Mantén la calma

Tanto los perros como los gatos son animales muy perceptivos y pueden sentir tu ansiedad y tus nervios.

Durante la visita al veterinario y a la hora de administrar pastillas o jarabes, es aconsejable mantener la calma. Transmítele confianza y bríndale cariño. Si puede jugar, distrae al animal con su juguete favorito. Mientras él te sienta tranquilo y afectuoso, podrás lograr tu objetivo.

Si actúas estresado o intranquilo, la mascota percibirá que está en peligro y será muy difícil que te quiera cerca, lo cual volverá más compleja tu tarea de darle su medicamento.

Método 1: Esconde la medicina junto con su comida favorita

Cuando requieras suministrarle a tu mascota un fármaco sólido o líquido, mézclalo con la comida que más le guste.

Por lo general, los perros toman un bocado y lo tragan entero. Muchas veces ni se dan cuenta de que su comida tiene medicamentos. Procura dárselos con un caldo con sabor a carne o incrustados en un pedazo de su proteína favorita.

En cambio, los felinos son más cuidadosos con lo que ingieren y mastican antes de engullir. Por eso recomendamos introducir la pastilla en un snack y ofrecerlo desde la palma de tu mano. De esta forma te asegurarás de que efectivamente se trague la medicina. Puedes ocultarla con un poco de yogur, mantequilla o queso para untar.

Método 2: Utiliza una jeringa delgada sin aguja

Si tu mascota escupe la pastilla en lugar de comérsela con el alimento, tendrás que recurrir a diluirla con un poquito de agua y colocar la mezcla en una jeringa (sin aguja). Lo mismo en el caso de administrarle un jarabe.

  1. Acércate al animal lentamente, sujeta su hocico con una mano y con la otra introduce delicadamente la jeringa por el lateral de la mandíbula, entre sus dientes molares. Empújala rápidamente y presiona su hocico manteniendo su cabeza levantada para asegurarte de que trague todo el líquido.
  2. Al terminar, quédate con él y acarícialo como recompensa. También puedes darle un premio por haber colaborado y mostrar un buen comportamiento. Eso te ayudará a que en la siguiente dosis no trate de esconderse.

En el caso de los gatos o perros de raza pequeña, utiliza una jeringa delgada para no lastimar sus encías.

Método 3: Pulveriza el medicamento

Consulta previamente con un especialista si puedes aplicar este truco sin estropear la dosis recetada.

Si lo anterior no funciona, entonces deberás machacar la pastilla y mezclarla con un platillo que le guste a tu mascota, preferiblemente de consistencia cremosa para que el polvo o trocitos diminutos se adhieran al producto.

Ten presente que algunos medicamentos son muy amargos cuando se los trocea, y ese sabor alteraría los alimentos. Es probable que tu perro o gato no quiera acercarse a su plato de comida. Para evitar esto, agrega trocitos de carne o pescado como una primera capa.

Método 4: Úntalo en sus patas delanteras

Puedes aplicar este método en caso de que el veterinario le haya recetado a tu mascota un gel, crema o líquido viscoso.

Toma la dosis indicada por el veterinario, mézclala con un poco de yogur natural o queso crema y unta todo sobre las patas delanteras de tu perro o gato. Tus mascotas no resistirán la urgencia de lamerse sus extremidades para limpiarlas, ya que usualmente les desagrada tenerlas sucias.

Es más efectivo emplear este truco mientras mantengas al animal dentro de casa, en una sola habitación, sin acceso al patio o a la calle, ya que podría salir corriendo, lo que provocará que el alimento medicado se desprenda y quede en el suelo.

Método 5: Juega con el animal y prémialo

Sabemos que a la mayoría de los perros y gatos les gusta jugar con sus humanos favoritos. Puedes sacarle provecho a ese momento entretenido agotando su energía, volviendo a la mascota más dócil y dándole su medicamento.

Saca a pasear o a correr a tu perro y prémialo por su buen comportamiento. Dale un par de snacks sin medicina y luego entrégale uno que sí contenga el fármaco. Acarícialo y continúa jugando con él.

Haz lo mismo con los gatos. Distráelos con su juguete preferido. Lo ideal es que tengan hambre luego de jugar y puedas ofrecerles un plato de comida con medicina.

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