Cómo bañar al bebé recién nacido, guía paso a paso

Hay un momento al que la mayoría de los padres primerizos temen enfrentarse: el primer baño del bebé. Surgen muchos interrogantes acerca de este tema: desde qué se necesita hasta cómo sostenerlo y por dónde comenzar. No es para menos, pues se trata de un recién nacido. Superados los temores, ese instante se transforma en una rutina placentera tanto para el niño como para la mamá y el papá.

Ideas en 5 minutos preparó una guía práctica que muestra cada paso del baño del bebé, con la intención de ayudar a los padres a estar mejor preparados cuando llegue ese día.

Con qué frecuencia bañar al bebé

Una vez que el bebé recién nacido esté en el hogar, se recomienda darle baños de esponja una o dos veces por semana hasta que el muñón del cordón umbilical se caiga. Antes que eso suceda no se debería bañar al bebé sumergiéndolo en agua. Luego de que el cordón caiga, ya se puede utilizar la tina o bañera especial, también con la misma frecuencia que el baño de esponja.

Momento del día ideal para hacerlo

Algunos padres prefieren bañar al bebé por la mañana, mientras que otros lo hacen por la tarde — noche. El horario depende de las necesidades de cada familia, aunque se aconseja hacerlo cuando los padres no estén apurados y puedan tomarse un tiempo para disfrutar del momento. De todas maneras, es preferible no hacerlo cuando el niño esté con hambre, para evitar irritarlo aún más. También es mejor esperar un poco después de que coma, así no hay problemas con la digestión.

Elementos necesarios para el baño de esponja

Antes de comenzar, es importante que la habitación donde vayas a bañar a tu bebé esté a una temperatura cálida. Quítate los anillos y pulseras de las manos que puedan lastimarlo. Además, es recomendable tener todo lo que vas a necesitar cerca. Esto es:

  • Un cambiador

  • Un recipiente con agua tibia

  • Jabón o champú neutro para bebé

  • Bolas de algodón o toallitas húmedas

  • Un paño suave

  • Una toalla

  • Un pañal limpio

  • Ropa limpia

Paso a paso del baño de esponja

1. Coloca la toalla sobre el cambiador y ubica a tu bebé allí. Primero, límpiale los ojos con el paño o las bolas de algodón humedecidas en el agua tibia.

2. Luego, limpia suavemente la cara, detrás de las orejas y entre los pliegues con cuidado de que no entre agua en el oído interno. Para este paso es recomendable no usar jabón, solo el paño o algodón húmedo.

3. Si tu bebé no tiene mucho cabello, basta con frotar suavemente el paño húmedo con un poco de jabón o champú y luego enjuagar.

4. En cambio, si su cabello es abundante y consideras que necesita un lavado más profundo, sujeta al niño entre tus brazos y vierte un poco de agua en la cabecita. Coloca champú, frota y luego enjuaga. Por supuesto, debes tener cuidado de que el agua no entre en sus ojos.

5. Ya es momento de colocar jabón en el paño y comenzar a pasarlo con suavidad por el cuello y el resto del cuerpito sin olvidar ningún pliegue.

6. Presta especial cuidado de limpiar entre los dedos de las manos y pies, las axilas y la zona del pañal. Recuerda no humedecer el ombligo si este todavía se encuentra con el muñón umbilical.

7. Una vez enjabonado todo el cuerpo del bebé, enjuaga con el paño húmedo y envuélvelo con la toalla para secarlo, cubriendo muy bien la cabeza.

8. Si notas que tu hijo tiene la piel un tanto seca o descamada, puedes colocarle un poco de loción humectante para bebé. Para terminar, colócale el pañal y vístelo.

Elementos necesarios para el baño en tina o bañera

Prepara todo lo que vas a necesitar antes de bañar al bebé. Coloca la bañera en un lugar firme, y dispón las cosas a un lado:

  • Cambiador

  • Toalla (si es con capucha, mejor)

  • Esponjas o paños suaves

  • Bolas de algodón o toallitas húmedas

  • Champú y jabón para bebés

  • Cepillo

  • Pañal

  • Ropa limpia

Tipos de bañera

Ten en cuenta el tipo de bañera que vas a utilizar. Eso depende del gusto de cada familia y el espacio que haya en el hogar. En el mercado existen varias opciones, portátiles o desarmables. Lo que se aconseja es que sea de plástico rígido, que esté inclinada en un lado para sostener bien al bebé y tenga textura en el fondo o un arnés que evite resbalones. Incluso se puede utilizar el lavabo o una tina común de plástico, siempre y cuando el bebé no se deslice o haya superficies que sobresalgan y lleguen a lastimarlo.

Cantidad y temperatura del agua a utilizar para el baño

Es suficiente llenar la bañera con unos 5 — 7 centímetros de agua a la temperatura adecuada. La temperatura debería rondar los 35 — 37° C aproximadamente. Para comprobarlo, basta con introducir el codo o la muñeca dentro del agua. Es importante que la habitación también se encuentre cálida, para que el bebé no sienta frío.

Paso a paso del baño de tina

1. Desviste a tu bebé, quítale el pañal e introdúcelo en la bañera, primero mojando los pies y luego el resto del cuerpo. Sujeta con firmeza la cabeza y el cuello con tu mano no dominante y utiliza tu mano dominante para bañarlo.

2. También puedes pasarle el brazo por detrás del cuello y sujetarle el brazo opuesto, para evitar que el bebé se deslice.

3. Comienza a limpiar la carita del bebé con el paño húmedo, en los pliegues y detrás de las orejas. Luego, lava y enjuaga la cabeza utilizando el champú especial y con cuidado de que no entre en los ojos.

4. Si sucede, sécalos con una toallita o bola de algodón. Continúa lavando el resto del cuerpo, enjabonando y enjuagando cada zona.

5. Saca con cuidado al bebé de la bañera y envuélvelo en la toalla. Sécalo sin frotar, poniendo especial atención de que no quede la piel húmeda entre los pliegues, axilas, dedos de los pies y manos.

6. Si observas que la piel del niño está descamada o seca en algunas zonas, coloca un poco de loción hidratante neutra para bebés. De otro modo, no es necesario. Por último, colócale el pañal y vístelo.

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