Cómo congelar la leche

Cómo congelar la leche

La leche es un producto perecedero. A menudo no se utiliza a tiempo y acaba en la basura. Pero poca gente sabe que la leche se puede congelar para evitar que vaya a la basura.

“Ideas en 5 minutos” te explica cómo congelar y descongelar correctamente la leche y cuánto tiempo puede conservarse en el congelador.

Qué tipo de leche es adecuada para congelar

Hay muchos tipos de leche que se venden en el supermercado, incluida la leche vegetal. Esta última no se congela bien, se cuaja y se vuelve granulada. En cambio, la leche de origen animal es la más adecuada para la congelación. Estos productos incluyen:

  • leche de vaca desnatada;
  • leche de vaca baja en grasa;
  • leche entera;
  • leche de cabra.

Es mejor no congelar los siguientes tipos de leche:

  • de almendra;
  • de coco;
  • de soya;
  • de avena;
  • de linaza.

Cómo congelar la leche

  1. Vierte la leche en un recipiente o botella de plástico adecuada para congelar alimentos. También puedes congelarla en el envase original si es de un material similar. La leche no debe congelarse en vidrio ni cartón porque estos materiales se expanden al exponerse al frío y el envase puede agrietarse.
  2. Por la misma razón, no llenes la botella o el recipiente por completo: deja de 3 a 5 cm de espacio libre en la parte superior.
  3. Cierra bien el recipiente o el frasco con la tapa y agita bien.
  4. Pega una etiqueta con la fecha de la congelación y mete la leche en el congelador.

Durante cuánto tiempo se puede conservar la leche

Aunque la leche puede conservarse en el congelador hasta 3 meses, se recomienda consumirla en 4 a 5 semanas. De este modo, puedes estar seguro de que el producto conserva sus propiedades y es de buena calidad después de la descongelación.

Cómo descongelar la leche

Nunca descongeles la leche a temperatura ambiente. Esto podría comprometer la calidad del producto y hacerlo no apto para el consumo.

Para descongelar la leche de forma segura, muévela del congelador a la estantería del refrigerador y déjala al menos 8 horas. Mejor aún, de un día para otro, para que vuelva a su consistencia original.

Para acelerar el proceso de descongelación, llena el fregadero o un recipiente grande con agua fría y deje caer el recipiente de leche en él. Cambia el agua a medida que se calienta.

Consume la leche descongelada en un plazo de 3 a 4 días.

Cambios en la leche después de la descongelación

Cuanta más grasa tenga la leche, más puede cambiar la textura. Cuando el producto se congela y luego se descongela, la grasa puede separarse y la consistencia de la leche se vuelve ligeramente granulada. Sin embargo, el problema puede resolverse agitando bien el recipiente. También se puede utilizar una batidora eléctrica para darle una textura suave al producto.

Otros cambios pueden afectar al sabor de la leche. El hecho es que absorbe fácilmente los olores de otros alimentos, especialmente del pescado. Por lo tanto, en el congelador debe guardarse por separado o junto con alimentos que no tengan un olor fuerte.

Debido a estas características, la leche descongelada puede no ser adecuada para su consumo como bebida. Sin embargo, siempre se puede utilizar para cocinar, hornear y en otros platos.

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