Cómo empezar a cocinar con los hijos y enseñarles a comer sano

Hoy en día, cada vez más padres comienzan a cocinar con sus hijos. Es una gran oportunidad para aprender juntos los conceptos básicos y las reglas de comportamiento en la cocina, compartir el secreto de los pasteles característicos de la abuela o simplemente divertirse con la familia, haciendo un trabajo delicioso y creativo.

En Ideas en 5 minutos, apoyamos a los padres que están dispuestos a enseñar a sus hijos a cocinar desde una edad temprana, y estamos felices de compartir consejos útiles sobre este tema.

Por qué cocinar junto a los hijos

  • Escucha la opinión de tu hijo para cocinar lo que le gusta. Cuando un niño está interesado en el proceso de preparación de un plato, se siente más involucrado en el proceso de comerlo. Trata de elegir recetas para platos principales o guarniciones juntos, ofrécete a ayudarlo con su lista de compras antes de ir a la tienda y discutan el proceso mientras cocinan, escuchando las ideas y sugerencias de tu hijo. Siéntete libre de hablar sobre gustos, decir qué prefieres comer, escuchar lo que le gusta a tu hijo. Esto le facilitará la elaboración de una lista de alimentos que disfrutarán todos los miembros de la familia.
  • Enséñale a reconocer diferentes sabores y aromas. Los niños pueden negarse a comer alimentos desconocidos, especialmente si huelen o saben extraños. Pero durante el proceso de cocción conjunta, el niño puede familiarizarse con los ingredientes del plato, olerlos, tocarlos y probarlos, lo que aumentará su confianza e interés en el plato desconocido. Además, percibimos mejor los alimentos con sabores complejos cuando no solo los reconocemos con las papilas gustativas en la lengua, sino que también los olemos. Por lo tanto, en algunas situaciones, tiene sentido invitar al niño a que primero huela el plato y luego lo pruebe.

Convierte la comida en un juego colocando la comida en platos de diferentes colores que coincidan con los colores de los lados de un cubo. Invita a tu hijo a lanzar el cubo: el color que aparezca en la parte superior será el color del plato del que el niño deberá comer. Así puede consumir una ensalada de diferentes ingredientes, guarniciones para un plato principal o el desayuno.

  • Cuéntale cómo el conocimiento de diferentes campos de la ciencia puede ser útil en la cocina. Operaciones matemáticas simples con números, operaciones con fracciones y enteros, conversión de algunas unidades de medida en otras; sin esto, es difícil comprender las recetas y adaptarlas a necesidades específicas. También es importante comprender cómo los cambios de temperatura afectan los productos alimenticios y sus propiedades, por qué no todos los alimentos tienen un buen efecto en el funcionamiento del cuerpo humano, de qué se componen diferentes alimentos.
  • Hazlo parte de su tradición familiar. Una comida familiar puede no comenzar en la mesa, sino en la cocina, donde los adultos cocinan con los niños, compartiendo su experiencia con ellos. Juntos pueden probar nuevas recetas y luego agregar las mejores a una lista de recetas familiares exclusivas. También es una gran oportunidad para presentarle a tu hijo comida apetitosa, sabrosa y al mismo tiempo saludable.
  • Enséñale reglas de seguridad. Explícale a tu hijo por qué es importante estar seguro al preparar la comida, cómo sostener y usar correctamente diferentes objetos, encender electrodomésticos y equipos y trabajar con superficies calientes. Siempre asegúrate de que tu hijo esté seguro y haga tareas que sean apropiadas para su edad.

Qué tareas se pueden confiar a los niños en la cocina

Edad: 2 a 3 años

A los niños pequeños les encanta explorar el mundo confiando en el gusto, el olfato, la vista, el oído y el tacto. Para algunos niños pequeños, es suficiente observar y escuchar mientras explicas tus acciones en la cocina. Puedes darle a tu hijo una olla y una cuchara vacías para mantenerlo ocupado y luego preguntarle qué está cocinando. Los niños pequeños completarán felizmente algunas tareas simples por su cuenta, por ejemplo:

  • Lavarán frutas y verduras en el fregadero, cepillarán la piel de las papas de la suciedad con un cepillo.
  • Colocarán los ingredientes o la comida en un plato u otro recipiente.
  • Te ayudarán a encontrar los productos que necesitas en el refrigerador o en los estantes de la cocina.

Edad: 3 a 4 años

El niño puede mostrar más interés en la comunicación que en la comida misma. Sin embargo, la participación en la preparación de la comida despierta el apetito. Invita a tu hijo a que te ayude a hacer lo siguiente:

  • Retirar la cáscara de los huevos duros.
  • Hacer un sándwich simple o esparcir los ingredientes sobre una pizza.
  • Hacer puré de papas o de plátanos.

Edad: 4 a 6 años

Algunos niños comienzan a declarar sus preferencias alimenticias. Aunque tu hijo no quiera comer lo que ha preparado contigo, ten paciencia y recuerda que la participación en el proceso genera interés en probar nuevos platos en el futuro. Invita a tu hijo a realizar las siguientes tareas:

  • Colocar diferentes alimentos en un recipiente, por ejemplo, para ayudarte a preparar una ensalada.
  • Usar un cuchillo de plástico para cortar verduras hervidas, frutas blandas o tofu.
  • Revolver los ingredientes, por ejemplo, para hacer masa para panqueques o una salsa.

Edad: 6 a 8 años

El niño tiene la edad suficiente para dominar una receta simple paso a paso. Puedes confiarle lo siguiente:

  • Utilizar utensilios de cocina sencillos, como un rallador, una tostadora, una licuadora o un abrelatas, siempre que le hayas mostrado cómo hacerlo de forma segura.
  • Preparar burritos, rollitos de primavera sencillos u otros bocadillos similares cuando los ingredientes preparados se colocan en una tortilla o pan de pita.
  • Revolver los ingredientes de la ensalada con el aderezo.
  • Crear su propia receta de una ensalada de frutas.
  • Preparar un desayuno sencillo mezclando cereal con leche o yogur con mermelada, nueces y trozos de galletas.

Edad: 8 a 11 años

El niño coordina mejor sus movimientos y entiende cómo utilizar ciertos dispositivos y medios. Invítalo a realizar una de las siguientes tareas:

  • Usar un cuchillo sin filo para cortar ingredientes simples (salchichas blandas, queso, tofu, pan).
  • Usar el microondas y la estufa para recetas simples y bajo tu supervisión, por ejemplo, para preparar mezclas congeladas que es suficiente recalentar y cocinar a fuego lento.
  • Preparar su propio desayuno o almuerzo, que podrá tomar entre lecciones. Pueden crear juntos platos más complejos. Por ejemplo, tú preparas la masa, y el niño piensa su propia versión del relleno, lo pone sobre la masa y luego mete la pizza en el horno para cocinar todo.

Recetas sencillas para niños

Bocadillos de hojaldre con crema y fresas

  1. Corta un trozo cuadrado de hojaldre en diagonal con un cuchillo de plástico de modo que quede espacio en el centro para el relleno.
  2. Dobla los bordes hacia el centro.
  3. Coloca el relleno de crema de mantequilla y fresas frescas.
  4. Cocina en horno precalentado a 190 °C hasta que estén listos (con supervisión de un adulto).

Cruasanes con relleno de chocolate

  1. Pon 1 cucharadita de crema de chocolate con nueces en los triángulos de hojaldre. Enrolla en un tubo, moviéndote desde la parte más ancha hasta la punta del triángulo.
  2. Cocina las medialunas en un horno precalentado a 190 °C hasta que estén listo (con supervisión de un adulto).

Rollos de plátano con chocolate

  1. Pela los plátanos.
  2. Pon la pasta de chocolate en papel plastificado y pasa el plátano por ella, sujetándolo por los bordes.
  3. Luego colócalo en un tazón de arroz inflado, nueces u otras chispas dulces, para que se adhieran a la capa de pasta de chocolate.
  4. Corta y sirve con fruta fresca.

Un desayuno sencillo de tostadas, huevos y salchichas

  1. Corta la salchicha por la mitad, dejando una punta intacta.
  2. Dale la vuelta, dándole forma de corazón como en la imagen de arriba, y asegúrala con un palillo.
  3. Ponla en una sartén a fuego (bajo la supervisión de un adulto).
  4. Rompe un huevo encima del corazón, pon sal y pimienta si deseas. Sirve en un plato junto con tostadas y hierbas frescas. Recuerda quitar el palillo antes de comer la salchicha.

Consejo: cualquier receta compleja se puede dividir en tareas sencillas que puedes encomendar a su hijo. Por ejemplo, si estás haciendo panqueques, tu pequeño ayudante puede revolver la masa o pisar las bayas con miel para hacer una salsa dulce. En el proceso, será útil discutir de dónde proviene la miel, dónde crecen estas o aquellas bayas, en qué época del año se cosechan, etc.

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