Cómo limpiar brochas de maquillaje correctamente

Cómo lavar tus brochas de maquillaje para prolongar su vida útil y ahorrar dinero en la compra de nuevas.

Al maquillarnos casi todos los días, muchas de nosotras olvidamos que las brochas, los pinceles y las esponjas necesitan un cuidado regular. Las herramientas sucias no solo aplican mal los cosméticos, sino que también pueden provocar erupciones cutáneas.

Ideas en 5 minutos te dirá cómo puedes cuidar correctamente tus brochas de maquillaje.

Con qué frecuencia hay que lavar las brochas de maquillaje

Para evitar la reproducción de bacterias en la superficie de las brochas y para proteger tu piel, los dermatólogos recomiendan que laves tus herramientas de maquillaje minuciosamente cada 7-10 días. Se debe prestar una especial atención a las brochas para base y corrector. Debido a su constante uso, sus cerdas se ensucian más que otras.

Es mejor lavar y secar las esponjas diariamente o después de cada uso. Debido a su estructura porosa, retienen bien la humedad, lo que contribuye a la reproducción acelerada de bacterias. Para que la piel del rostro no sufra, es mejor prevenir limpiando esta herramienta de antemano.

Cómo lavar y secar las brochas correctamente

Los dermatólogos recomiendan seguir los siguientes pasos para limpiar las brochas.

  • Enjuaga tus brochas con agua tibia de la llave.

  • Vierte agua en un tazón hondo y agrega jabón.

  • Gira la punta de cada brocha en el tazón y frótala ligeramente con los dedos para ablandar los residuos. Para eliminar la suciedad persistente, puedes frotar los pinceles en un colador fino o utilizar un cepillo especial.

  • Enjuaga las brochas con agua de la llave y exprime suavemente el exceso de humedad.

Ojo: durante la limpieza de la brocha, presta atención a que siempre esté colocada con las cerdas hacia abajo. Esto evitará que el agua penetre debajo de la punta de metal y disuelva el pegamento que sostiene las cerdas del pincel.

  • Continúa enjabonando y enjuagando la brocha hasta que el agua se vea limpia.

  • Exprime suavemente cada brocha y deshazte del exceso de humedad con ayuda de una toalla de papel.

  • Pon las brochas sobre una toalla de papel y sécalas horizontalmente. Ten en cuenta que los expertos recomiendan colocarlas en la orilla de la mesa, de tal manera que su cabeza se seque en una posición natural.

También puedes usar tu ingenio para mejorar este truco con ayuda de accesorios simples. Por ejemplo, puedes sujetar las brochas con ligas a la pata de una silla. De esta manera, no se caerán y se secarán en la posición correcta.

Qué productos puedes usar para lavar las brochas

1. Limpiador especial para brochas
La gama de productos especializados para la limpieza de pinceles cosméticos es muy amplia. En el mercado puedes encontrar productos líquidos y sólidos, y también cepillos especiales para eliminar la suciedad. Puedes elegir el accesorio a tu gusto y limpiar tus herramientas sin esfuerzo.

2. Agua + champú
Llena un tazón pequeño con agua tibia y disuelve 1 cucharada de champú suave (por ejemplo, para bebés). Limpia las brochas como se mostró arriba.

3. Jabón antibacterial + aceite de oliva
Mezcla el jabón y el aceite en proporciones iguales y aplica la solución resultante en la brocha. Frota ligeramente la punta del pincel en tus manos y enjuágalo con agua. Repite el proceso en caso de que sea necesario.

4. Agua oxigenada + champú para bebés
Disuelve unas gotas de champú para bebés, 1 cucharadita en un vaso de agua tibia y agua oxigenada al 3 %. Limpia la suciedad de las brochas y luego enjuágalas con agua tibia.

5. Agua + vinagre de manzana + jabón para lavar los platos
En un tazón pequeño mezcla 1 taza de agua tibia, 1 cucharada de vinagre de manzana y 1/2 cucharadita de jabón para lavar los platos. Enjuaga las brochas con la mezcla obtenida y déjalas en una superficie horizontal para que la suciedad se disuelva. Después de unos minutos, vuelve a utilizar la solución, frota las cerdas de las brochas con las yemas de los dedos y enjuágalas con agua.

Ojo: es mejor tratar las brochas de cerdas naturales con extremo cuidado. Los métodos con agua oxigenada y vinagre funcionan mejor con las que tienen fibras artificiales.

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