Ideas En 5 Minutos
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Con qué acompañar los diferentes tipos de queso

Puede parecer que saber preparar y servir el queso de forma deliciosa es todo un arte. Algunos quesos combinan bien con la fruta, otros con las verduras encurtidas y otros con los dulces. Pero si te pones a investigar sobre el tema, descubrirás que no es tan complicado y que hay ciertos alimentos que combinan con la mayoría de los quesos conocidos.

En Ideas en 5 minutos te diremos con qué productos se pueden combinar diferentes tipos de queso.

Brie

El brie es un queso de pasta blanda con corteza de moho blanco elaborado con leche de vaca. Tiene un sabor agradable, suave y mantecoso y una textura cremosa.

  • Se recomienda servir el brie a temperatura ambiente, sacando el queso del refrigerador con aproximadamente 1 hora de anticipación. Esto ayudará a reducir el sabor a amoníaco que el queso puede haber desarrollado durante su almacenamiento en el refrigerador. El brie se corta en pequeñas porciones triangulares.
  • Sirve el brie con una baguette, pan crujiente o galletas, que no interfieren con su sabor cremoso.
  • Las frutas agridulces realzarán el exquisito sabor de este queso: prueba combinar el brie con manzana, uvas o peras. También puedes añadir miel, mermelada de higos o nueces pecanas sin sal al brie.
  • El brie combina bien con otros quesos, por lo que sería una gran opción para una tabla de quesos. Prueba combinarlo con queso cheddar, queso de moho azul o queso de cabra. También puedes añadir entradas de carne (como salame y prosciutto), verduras encurtidas y frutos secos.
    ❗ No olvides que debes disponer un número impar de quesos en la tabla de quesos.
  • El brie horneado va bien con toppings tanto dulces como salados. Puedes añadir manzanas, higos, naranjas, arándanos, granadas, uvasfrutos secos. U ofrecerlo con pistachos, nueces pecanas, ajo, hierbas y setas.

Camembert

El camembert es un queso blando de leche de vaca con una costra fina y aterciopelada de moho blanco. Tiene un sabor delicado y cremoso que se diferencia del brie por su profundidad y sus sutiles notas de setas.

  • El camembert no se sirve frío. Para realzar el sabor y el aroma de este queso, sácalo del refrigerador al menos una hora antes de servirlo, para que tenga tiempo de calentarse. A continuación, se puede cortar el queso en piezas triangulares como un pastel y servirlo. Un cuchillo mojado en agua caliente te ayudará a cortar el queso con su relleno cremoso.
    ❗ No calientes el queso en el microondas para no estropear su especial sabor.
  • La baguette fresca tostada en una sartén, las nueces, las bayas y las frutas de otoño (melones, manzanas, peras) van bien con el camembert.
  • Se puede combinar el queso con complementos dulces: uvas, miel fresca, mermelada de bayas ligeramente ácida.
  • El camembert al horno se acompaña con pan tostado, baguette, chapata, galletas o palitos de pan. Se puede añadir fruta fresca (peras, manzanas, mandarinas, higos), bayas (fresas, frambuesas, arándanos, uvas) y fruta seca (albaricoques, higos, piña, arándanos, cerezas).
  • Para un acompañamiento más contundente, el queso puede combinarse con verduras encurtidas (aceitunas, pepinillos o alcachofas), champiñones, frutos secos (nueces, almendras, nueces pecanas, nuez de la India, pistachos, avellanas) y carne curada (tocino, prosciutto, salame, pepperoni).

Cheddar

El cheddar es un queso duro elaborado con leche de vaca que puede variar su color desde el blanco-amarillo hasta el naranja intenso. El cheddar joven tiene un sabor suave que cambia a uno más picante a medida que envejece. La textura suave y cremosa también se vuelve más firme a medida que el queso madura, con la formación de pequeños cristales de lactato de calcio.

  • El cheddar puede revelar su sabor en muchas combinaciones diferentes. Unas galletas ligeras y crujientes, miel o mermelada de higos quedarían bien con él.
  • Puedes servir el cheddar en una tabla de quesos con otros quesos y complementarlos con mermelada, frutos secos, galletas y rebanadas de pan.
  • Añade una fina loncha de queso cheddar sobre una rebanada de pan y hornéalo para obtener un sándwich completo y sabroso.
  • Combina el queso con rodajas de manzana, añádelo a la pasta, a las papas o a los huevos revueltos.

Feta

El feta es un queso blando en salmuera que se elabora tradicionalmente con leche de oveja, aunque es frecuente encontrar feta de una mezcla de leche de oveja, cabra y vaca. Este queso tiene un color blanco, una textura suave y desmenuzable y un sabor salado y picante.

  • El feta es versátil y se puede añadir a muchos platos diferentes. Va bien con tomates, pimientos y aceitunas en las pizzas y con calabaza, espinacas y remolacha en las tartas.
  • El feta puede añadirse a las ensaladas y combinarse con frutas (la menta y la sandía complementan bien el sabor de este queso).
  • El sabor del queso feta puede revelarse en tortillas con tomate y espinaca o en pastas con tomates, aceitunas, alcaparras, alcachofas y perejil. El queso feta también puede añadirse a las papas asadas o al puré de papas.
  • Sirve el queso feta con pan fresco sazonado con sal, pimienta y aceite de oliva.
  • El feta envuelto en una fina masa filo puede hornearse y servirse con una salsa dulce de miel.

Gorgonzola

El gorgonzola es un queso con vetas azules distintivas que se elabora tradicionalmente con leche de vaca. Este queso con moho azul tiene un sabor intenso, salado y ligeramente terroso. La textura puede ser desde suave y cremosa hasta desmenuzable y semisólida.

  • Para revelar el sabor del gorgonzola, se recomienda mantenerlo a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos antes de consumirlo.
  • El gorgonzola combina bien con la miel y las mermeladas dulces (mermelada de cítricos, de castañas o de higos). Compleméntalo con peras, manzanas verdes ácidas (por ejemplo, manzanas verdes Granny Smith) y frutos secos (nueces, nueces pecanas, almendras).
  • Las combinaciones de gorgonzola con frutas son un clásico. Prueba las peras, las manzanas, los higos y las uvas con este queso.
  • El queso azul puede servirse con tostadas o pan de ajo, y añadirse a una tabla de quesos.
  • El gorgonzola puede añadirse a las ensaladas, a la pasta, a la polenta o al risotto, para agregarle sabor al plato.
  • Se mezcla fácilmente con otros productos lácteos (nata doble, queso mascarpone, parmesano) y se puede utilizar para hacer salsas.

Gouda

El gouda es un queso de leche de vaca curado con un sabor que varía de dulzón y mantecoso cuando es joven a intenso y a nuez cuando está maduro. La textura del queso gouda también depende de su edad: el queso joven es relativamente blando, y a medida que envejece, se vuelve más duro y tiene un sabor y un aroma más intensos.

  • El queso gouda combina bien con muchos productos diferentes. Puedes añadirle una cucharada de mermelada de naranja o albaricoque, galletas crujientes, chutney de mango o mostaza.
  • Prueba combinar el gouda con fruta fresca y bayas: uvas, fresas, melón o rodajas de manzana. El sabor del gouda también se revela bien con los melocotones y las peras anjou.
  • El gouda puede servirse en una tabla de quesos en combinación con pan integral, fruta fresca y frutos secos.
  • El gouda va bien con el salame como aperitivo de carne.
  • El queso curado, cuyo sabor es más dulzón y complejo, complementará el chocolate o los brownies.
  • El gouda joven es muy adecuado para complementar pastas, guisos, frittatas; el gouda maduro, cuando se ralla, acompaña perfectamente a la pasta.
  • El gouda joven se puede utilizar para la fondue, las ensaladas y los sándwiches.

Gruyer

El gruyer es un queso duro que se elabora tradicionalmente con leche de vaca no pasteurizada. Las diferentes variantes del gruyer pueden diferir en sabor, aunque en general el sabor de este queso puede describirse como intenso y salado, con toques de dulzor y notas de nuez.

  • El gruyer puede formar parte de una tabla de quesos. Combina bien con frutas como las manzanas, las peras y las uvas.
  • Puedes servir este queso con pan crujiente o papas fritas, añadirlo a pastas o ensaladas, utilizarlo en la repostería o para hacer sopa de cebolla francesa.
  • El gruyer combina bien con el queso emmental, incluso para la fondue y los clásicos sándwiches de queso francés Croque Monsieur.

Mozzarella

La mozzarella es un queso blando y sin madurar que se elabora tradicionalmente con leche de búfala, aunque en muchos países se utiliza desde hace tiempo la leche de vaca para su elaboración. La mozzarella fresca tiene un sabor suave y delicado. Se recomienda consumir el queso a temperatura ambiente para que su gusto se revele por completo.

  • La mozzarella puede servirse al natural y rociada con aceite de oliva. También se puede servir con rodajas de melón o de tomate.
  • La mozzarella combina a la perfección con los tomates y la albahaca, que se realzan mutuamente en la ensalada Caprese.
  • Este queso puede ser el acompañante perfecto de pizzas, sándwiches, brochetas y también puede ser un relleno fundente para platos de carne.
  • La mozzarella puede utilizarse como complemento de pastas, salsas, sopas y puré de papas. Añádela a los suflés, las tortillas y la fondue.

Parmesano (parmigiano reggiano)

El parmigiano reggiano es un queso duro elaborado con leche de vaca no pasteurizada y se caracteriza por tener un largo proceso de maduración. El color del queso puede variar desde el amarillo pálido hasta el trigo dorado, dependiendo del añejamiento, y el sabor puede ser salado, dulzón, con notas herbáceas picantes o a nueces.

  • Es aconsejable sacar el queso del refrigerador alrededor de una hora antes de servirlo para que resalten su sabor y su aroma.
  • El parmesano joven se puede servir con fruta fresca, como peras o manzanas verdes. El parmesano maduro puede combinarse con ciruelas pasas o higos secos. Las lonchas de este queso también se pueden rociar con vinagre balsámico.
  • En una tabla de quesos, el parmesano se puede acompañar con miel fresca, prosciutto, vinagre balsámico, fruta fresca y pan.
  • El parmesano puede combinarse con una variedad de verduras crudas y frutas de verano: kiwis, melocotones, albaricoques, melón, higos y peras. Compleméntalo con nueces.
  • Puedes hacer crujientes de parmesano: extiende el parmesano rallado en manojos sobre papel pergamino y hornea durante 8-10 minutos hasta que esté dorado. Sirve los crujientes con sopas, salsas o como tentempié independiente.
  • Espolvorea el parmesano sobre ensaladas, pastas, sopas y risottos.

Roquefort

El roquefort es un queso con moho azul que se elabora con leche de oveja. Tiene una consistencia cremosa y un sabor complejo, intenso y salado, con un toque ácido y mantecoso.

  • Como la mayoría de los quesos, el roquefort solo revela todo su sabor a temperatura ambiente. Recuerda sacarlo del refrigerador un poco antes de servirlo.
  • El roquefort puede servirse como parte de una tabla de quesos con fruta fresca o seca, frutos secos (nueces, avellanas y almendras) y galletas.
  • Puedes ofrecer el roquefort a tus invitados sirviéndolo con una baguette tostada para untar.
  • Este queso puede utilizarse como complemento de pizzas, sándwiches, hamburguesas, tartas y verduras asadas.

Emmental

El emmental es un queso semiduro con un sabor suave a nuez y grandes agujeros que se forman a medida que el queso madura. El emmental joven tiene un sabor más suave y afrutado, mientras que el emmental maduro tiene un aroma más profundo y fuerte.

  • En la tabla de quesos, combina el emmental con fruta (peras, manzanas, uvas, melocotones) y galletas aromáticas.
  • El queso emmental puede cortarse en cubitos para ensaladas o sándwiches, y utilizarse en fondue y tartas. En los sándwiches, el sabor del emmental se puede resaltar con la mostaza en grano.

Edam

El edam es un queso semiduro que se elabora tradicionalmente con leche desnatada y entera, por lo que es menos graso que otros quesos duros. El edam joven tiene una textura suave y un delicado sabor a nuez. El edam maduro es más firme, con un sabor más complejo, intenso y fuerte.

  • Como aperitivo, las versiones envejecidas del queso se revelan en combinación con manzanas y peras, mientras que las más jóvenes, con jugosas frutas y bayas: albaricoques, melocotones y cerezas.
  • El edam puede servirse con pan o galletas después del plato principal como un postre ligero.
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