Por qué en la Tierra hay estaciones del año

Las estaciones del año se calculan de diferentes formas. En astronomía se determinan por los solsticios y equinoccios, mientras que en meteorología se calculan por la temperatura. Precisamente los cálculos meteorológicos constituyen la base del calendario gregoriano con la división del año en 4 estaciones: la más cálida, la más fría y 2 provisionales. Esta división se usa comúnmente en regiones templadas y subpolares.

En Ideas en 5 minutos te contaremos por qué en la Tierra existen estaciones del año, si en todos lados son iguales y cómo se manifiesta su cambio en diferentes zonas climáticas del planeta.

¿Por qué existen estaciones del año en la Tierra?

Las estaciones del año cambian debido a la inclinación del eje de la Tierra en un ángulo de aproximadamente 23,4° con respecto al plano de la eclíptica. Este es un gran círculo por el que el planeta gira alrededor del Sol. Si no existiera tal inclinación, entonces la duración del día y la noche en cualquier punto de la Tierra sería la misma, y en el transcurso del día, el Sol ocuparía la misma posición durante todo el año.

En los hemisferios norte y sur siempre se observan estaciones diferentes. Por ejemplo, en un hemisferio comienza el verano y en el otro el invierno. Esto se explica por el hecho de que en verano o en invierno una parte del planeta está expuesta a una luz solar más activa que otra. Esta actividad del Sol cambia a medida que la Tierra gira sobre su eje.

Aproximadamente del 20 de marzo al 22 de septiembre, el hemisferio norte mira al Sol durante la mayor parte del día, y las horas de luz alcanzan su nivel máximo el 21 de junio. En la segunda mitad del año ocurre lo mismo, pero solo en el hemisferio sur, en donde las horas de luz alcanzan su máximo el 21 de diciembre. Estos dos momentos se denominan solsticios de verano e invierno. Asimismo, se destacan los equinoccios de primavera y otoño, que son los momentos en que las horas de luz diurna y nocturna en ambos hemisferios tienen la misma duración.

¿En todos lados las estaciones del año son iguales?

El modelo de 4 estaciones es común para las regiones templadas y subpolares. Al acercarse al ecuador, el cambio de estaciones no se nota tanto. De esta forma, en las regiones tropicales y subtropicales durante el año hay un pequeño cambio en la exposición solar. Como resultado, solo se destacan 2 estaciones: la época seca y lluviosa. También cambian dependiendo del hemisferio. Cuando la época lluviosa comienza en los trópicos del norte, en el sur empieza la época seca y viceversa.

El cambio de estaciones del año en las latitudes polares norte y sur también tiene sus propias peculiaridades. En primer lugar, se manifiesta en el cambio del día polar y la noche polar. El Sol siempre brilla durante el día polar y en su transcurso no traspasa el horizonte. Lo contrario ocurre con la noche polar, es decir, el Sol no sale. Tales períodos en los polos duran alrededor de seis meses y también dependen del hemisferio. Cuando en el Polo Norte es la noche polar, entonces es el día polar en el Polo Sur y viceversa. El Sol sale y se pone en los polos solo una vez al año. Esto sucede en el día del equinoccio.

¿Qué influye en el cambio de estaciones del año?

Las variaciones estacionales dependen de la cercanía al océano u otras grandes reservas de agua, que pueden contener los efectos de las temperaturas extremas. Además, pueden verse influenciadas por diversas condiciones climáticas tales como fuertes vientos, huracanes, incendios forestales, entre otras.

En las latitudes medias pueden destacar basándose en los datos ambientales, sin fechas de calendario fijas. De este modo, en el hemisferio norte, en regiones con un clima templado y suave se subrayan 6 épocas, durante las cuales el comportamiento de las aves cambia y ocurre la floración o marchitez de las plantas:

  • Inicios de la primavera (de febrero a marzo). Los retoños de los árboles comienzan a salir y algunas especies de aves migratorias se mueven de las zonas frías a las cálidas.
  • Primavera (mediados de marzo a finales de abril). Las hojas salen de los retoños de los árboles y las aves exploran los territorios y comienzan a anidar.
  • Pleno verano (desde principios de junio hasta mediados de agosto). Los árboles están completamente cubiertos de hojas y las aves crían a sus polluelos.
  • Finales de verano (desde mediados hasta finales de agosto). Las hojas comienzan a cambiar de color y las aves jóvenes alcanzan la madurez, se unen a otras aves adultas y se preparan para la migración otoñal. A principios de septiembre se lleva a cabo la cosecha tradicional.
  • Otoño (desde mediados hasta finales de septiembre). Las hojas se vuelven de color café y se caen, y las aves regresan a sus zonas para invernar.
  • Invierno (comienza en noviembre o diciembre). Los árboles no tienen hojas y las aves migratorias finalmente se establecen en las zonas para invernar.
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