Qué tipos de estrellas existen

Frecuentemente, la distancia hasta las estrellas se mide en años luz, y estos valores son tan grandes que a las personas todas les parecen iguales. Pero en realidad, estas son tan diversas como todo lo demás que forma parte de nuestro universo.

En Ideas en 5 minutos te contaremos sobre los tipos de estrellas, desde las pequeñas enanas hasta las supergigantes.

Protoestrellas

La protoestrella es una estrella muy joven en las primeras etapas de su evolución estelar. Es una nube formada de gas y polvo que aún no se ha convertido en una estrella por completo. Precisamente debido al polvo que la rodea, y que bloquea la luz emitida, es muy difícil de observar. Cuando la temperatura del núcleo de la protoestrella supera los 10 000 000 K, se convierte en una estrella de la secuencia principal.

Enana roja

La enana roja es una estrella de la secuencia principal. Este tipo es el más común en el universo.

La temperatura de la superficie de la enana roja alcanza aproximadamente entre 2500 y 4000 K (grados Kelvin). Esta es relativamente baja, y gracias a esto ellas tienen ese color. Debido a sus pequeñas dimensiones y baja masa, las estrellas de este tipo evolucionan lentamente y tienen una vida estimada de 100 mil millones de años. Próxima Centauri es un ejemplo de una enana roja.

Enana amarilla

La temperatura de estas estrellas alcanza aproximadamente de 5300 a 6000 K. Al igual que otras de la secuencia principal, las enanas amarillas convierten el hidrógeno en helio en su núcleo. La estrella más conocida de este tipo es el Sol.

En realidad, el término “enana amarilla” es erróneo, ya que las estrellas de este tipo varían en color y pueden ser blancas y tener tonalidades más brillantes. Por ejemplo, el Sol es de color blanco, pero debido a la atmósfera de la Tierra su tono real se distorsiona. Esto es particularmente visible durante el amanecer y el atardecer.

Gigante roja

La gigante roja es una estrella de masa baja en las últimas etapas de su evolución estelar. Alcanza tamaños de 100 millones hasta 1 mil millones kilómetros de diámetro, es decir, entre 100 y 1000 veces el tamaño del Sol. Ya que la energía se distribuye por una gran superficie, la temperatura en la superficie baja, alcanzando unos 5000 K. Gracias a esto obtiene su tonalidad rojiza. Aldebarán es una gigante roja y es la estrella más brillante de la constelación de Tauro.

Supergigante azul

Las supergigantes azules son mucho más grandes que el Sol, pero más pequeñas que las gigantes rojas. La temperatura de su superficie alcanza de 10 000 a 50 000 K, y su luminosidad es de aproximadamente 10 000 a 1 000 000 veces más en comparación con el Sol.

Estas estrellas masivas necesitan una gran cantidad de combustible para mantenerse brillantes. Cuando se quedan sin hidrógeno empiezan a utilizar helio en sus núcleos, lo que hace que la estrella arda más fuerte y brillante. Debido al calor y a la presión que se genera en el núcleo, la estrella aumenta de tamaño a medida que se acerca al final de su vida, y la evolución termina con una explosión de supernova. Rigel es una supergigante azul y es una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno.

Estrella de neutrones

Estas aparecen como resultado de la explosión de una estrella supergigante masiva. Las estrellas de neutrones que se pueden observar ahora son muy calientes y tienen una temperatura superficial de 600 000 K. Son tan densas que una caja de cerillos con material de estrellas de neutrones pesaría aproximadamente 3 mil millones de toneladas.

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