Cómo hacer tus propios insecticidas y repelentes naturales

Los insecticidas y repelentes naturales pueden ser una excelente alternativa para quienes no quieran utilizar químicos y deseen ser más amigables con el medioambiente.

Ideas en 5 minutos ha recopilado algunas formas de hacer tus propios repelentes e insecticidas y ayudarte a combatir las plagas de insectos en tu hogar o en tu jardín.

1. Pimienta roja

Este insecticida natural puede funcionar muy bien para terminar con aquellos pequeños caminos de hormigas que se forman en la cocina u otros espacios del hogar. Solo debes mezclar diez gotas de aceite cítrico esencial (naranja o limón, por ejemplo), una cucharadita de pimienta roja y una taza de agua tibia. Rocía ayudándote con un pulverizador o un difusor en espray donde sea necesario.

Te recomendamos utilizar un pulverizador, ya que este te permitirá llegar a todos los rincones más fácilmente.

2. Ajo

Debido a su imponente aroma, el ajo es capaz de repeler y matar a algunos insectos de tu jardín, y puede ser especialmente eficaz contra pulgones y hormigas. Para prepararlo:

  1. Remoja una cabeza de ajo pelada en un litro de agua durante al menos 12 horas.

  2. Cocina los ajos a fuego lento durante unos 20 minutos y déjalos enfriar.

  3. Vierte la mezcla en un difusor en espray y aplícala directamente sobre las plantas a unos 15 cm.

3. Cáscara de huevo

Además de ser un excelente fertilizante natural, las cáscaras de huevo pueden combatir la aparición de caracoles, babosas y algunos tipos de orugas. Tan solo deberás triturar las cáscaras y esparcirlas alrededor de la base de las plantas. También puedes crear un polvo con las cáscaras para obtener mejores resultados.

4. Lavanda

A pesar de que la lavanda posee un aroma agradable para el olfato humano, puede no serlo para algunos insectos, incluidas las cucarachas. Para utilizarla, deberás llenar pequeñas bolsas de tela y llenarlas con flores y hojas de esta planta, puede ser lavanda fresca o seca. También puedes utilizar bolsas de té vacías en lugar de tela. Ubícalas dentro de los armarios, los muebles y todos los rincones problemáticos.

5. Bicarbonato de sodio

Además de los insectos, los hongos también pueden causar más de un problema en tus plantas. Para evitar que estos infesten tu jardín y destruyan tus cultivos, diluye dos cucharadas de bicarbonato de sodio en un litro de agua. Luego, rocía la mezcla sobre tus plantas afectadas con un difusor dos veces al día durante una semana.

6. Hojas de tomate

Las hojas de la planta de tomate pueden ser muy eficaces contra las orugas debido a su alto contenido de alcaloides. Para aplicar este componente a modo de insecticida sobre tus plantas, deberás dejar reposar dos tazas de hojas de tomate picadas en la misma cantidad de agua durante toda la noche. Luego, añade dos vasos de agua y viértelo en un difusor.

7. Aceite vegetal

Las cochinillas son una de las plagas más comunes en las plantas de interior y exterior, incluyendo cactus y suculentas. Para combatirlas, mezcla una taza de aceite vegetal y una cucharada de jabón líquido hasta integrar completamente, y agrega dos cucharaditas de este insecticida natural en 250 ml de agua. Utiliza un difusor para rociarlo sobre tus plantas.

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