Cómo desperdiciar menos comida: 18 formas

Si deseas evitar el desperdicio de alimentos, hay muchas cosas que puedes hacer. Y aunque la mayoría de la gente ya sabe que en realidad se pueden comer ciertos productos después de su fecha de vencimiento y que el compostaje es parte de la solución, si deseas abordar el problema en serio, es una buena idea que conozcas algunos métodos más drásticos.

Por ello, en Ideas en 5 minutos hemos creado una lista de medidas que puedes tomar para reducir el desperdicio de comida en casa.

1. Antes de comprar

Si bien puede parecer obvio, la planificación es clave para reducir el desperdicio de alimentos en el hogar. Planificar tus comidas semanalmente no solo te ayudará a ahorrar dinero y tiempo, sino que en realidad terminarás comiendo de manera más saludable. Aquí hay algunos consejos de planificación para que compres solo lo que necesitas y lo que realmente vas a utilizar.

  • Mantén una lista de comidas y sus ingredientes: este tipo de libro de recetas caseras te ayudará a elegir fácilmente tus comidas para la semana, además de que puedes saber de antemano qué ingredientes necesitarás y en qué cantidad.
  • Debes hacer una lista de compras inteligente: tómate un momento para planificar tus comidas y realiza una lista de lo que necesitarás para que puedas comprar ingredientes específicos teniendo en cuenta las comidas que harás. De esta manera, usarás lo que tienes y evitarás las compras compulsivas. Mientras lo haces, planea comprar ingredientes que se puedan usar para diferentes platos. No olvides incluir cantidades en tu lista, no solo en términos de ingredientes (por ejemplo: 140 g de tomates enlatados), sino también de comidas (por ejemplo: boloñesa, 2 porciones).
  • Planifica tus comidas de acuerdo con tu horario: si bien no es necesario que planifiques todas tus comidas, es bueno tener en cuenta que quizás quieras salir a comer algunos días, por lo que no tendrás que comprar ingredientes que no usarás. Además, tu menú puede cambiar dependiendo de tus actividades semanales: es posible que no tengas ganas de cocinar todos los días, que algunos de ellos vayas al gimnasio después del trabajo y llegues demasiado tarde a casa.
  • Planea una comida con las sobras: si te quedan algunos ingredientes para hacer una especie de revuelto o tortilla, o si preparaste una porción más grande y la guardaste, o si trajiste a casa lo que te quedó del restaurante, planifica un momento para consumirlo.
  • Utiliza lo que todavía tienes en casa: antes de agregar un ingrediente a tu lista, echa un vistazo rápido al refrigerador, al congelador y a las alacenas para evitar comprar algo que ya tienes. Puedes hacer esto una vez a la semana, solo para que sepas lo que tienes allí. Busca ingredientes que estén a punto de echarse a perder y prepara recetas que los incluyan.
  • No hagas platos demasiado grandes: hacer que tus platos sean del tamaño correcto puede ayudarte a comer porciones más pequeñas y a desperdiciar menos comida.

2. Cuando vayas de compras o salgas a comer

Los supermercados y restaurantes recurren a todo tipo de técnicas para hacerte gastar más e incluso para que compres cosas que no necesitas. Esto podría generar un desperdicio de alimentos, por lo que es importante modificar el entorno del consumidor. Pero incluso así, hay cosas que puedes hacer para reducir el desperdicio de alimentos en tu hogar.

  • Cíñete a tu lista de compras: toda tu preparación del paso 1 no valdrá la pena si no te ciñes a tu lista.
  • Come antes de ir al supermercado: ir con hambre al supermercado es una receta para el desastre. Cuando tienes hambre, tiendes a perder el autocontrol, especialmente si estás rodeado de comida. Puede hacerte comprar más artículos en general e incluso más comida chatarra y dulces.
  • Compra frutas y verduras “feas”: estos productos a menudo se dejan a un lado, pero el hecho de que no se vean perfectos no significa necesariamente que estén podridos o dañados. A veces, incluso obtendrás un descuento al comprarlos.
  • Evita comprar demasiadas cantidades: ajústate a lo que necesitas, sin importar lo atractiva que pueda parecer una promoción. Esto se aplica especialmente a los productos frescos con una vida útil limitada.
  • Solicita una bolsa o una caja para llevar: cuando comas fuera, trata de pedir porciones más pequeñas. Si quedan sobras, pide una bolsa o una caja para llevar la comida a casa.
  • Ten cuidado con las fechas: debes buscar los productos que tengan la fecha de caducidad más larga y elegir alimentos frescos que se puedan congelar.

3. En la cocina: almacenamiento y preparación

  • Cuando llegues a casa de la tienda: tómate el tiempo de lavar, secar, picar, cortar en cubitos, rebanar y colocar tus alimentos frescos en recipientes de almacenamiento transparentes. No dejes ningún producto perecedero a temperatura ambiente durante más de 2 horas. Si la temperatura es superior a los 30 °C, la comida no debe dejarse fuera por más de una hora.
  • Evita el “sobreempaque”: el aire frío debe circular alrededor de los alimentos para mantenerlos adecuadamente refrigerados.
  • Mide las porciones: reduce el desperdicio cocinando solo la cantidad que necesitas. Si estás horneando algo, puedes usar papel de aluminio para “reducir el tamaño” del recipiente que vas a utilizar.
  • Limpia los derrames de inmediato: esto no solo reduce el crecimiento de la bacteria Listeria, sino que también ayuda a evitar que las bacterias se propaguen de un alimento a otro.
  • Usa tu congelador: congelar es una excelente manera de evitar que las sobras y algunos productos frescos se echen a perder. La temperatura de tu congelador debe ser de −18 ºC o menos.
  • Verifica el ajuste de temperatura de tu refrigerador: usa un termómetro de refrigerador para asegurarte de que la temperatura esté a 4 ºC o menos para mantener los alimentos seguros. Recuerda, no todos los alimentos deben guardarse en el refrigerador, asegúrate de verificar cuál es el mejor método de almacenamiento para cada producto.
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