Cómo exfoliar la cara y el cuerpo

La exfoliación con los ingredientes adecuados puede ser beneficiosa para casi todos los tipos de piel. Hoy en día cada vez hay más productos disponibles, por lo que puede ser difícil elegir el más adecuado para tu piel.

En Ideas en 5 minutos, hemos creado una guía sencilla para explicar qué hacer y qué no hacer cuando se trata de exfoliación.

Para qué sirve la exfoliación

La exfoliación es el proceso de eliminar las células muertas de la capa externa de la piel mediante un exfoliante, lo cual estimula la renovación celular a un ritmo más rápido. Esto puede mejorar el aspecto de la piel, haciéndola más suave y luminosa, y evitando que se obstruyan los poros.

Tipos de exfoliantes

Hay dos tipos de exfoliantes:

  • Los exfoliantes mecánicos actúan eliminando manualmente las células muertas de la piel mediante la fricción. Algunos ejemplos son los cepillos, las esponjas y los exfoliantes que contienen gránulos de azúcar, sal o microperlas.
  • Los exfoliantes químicos (BHA, AHA, PHA) se utilizan para disolver suavemente las células muertas de la piel. Ingredientes como el ácido salicílico, el ácido glicólico, el ácido láctico y el ácido lactobiónico se utilizan como exfoliantes químicos.

Con qué frecuencia hay que exfoliar la piel

La frecuencia de la exfoliación debe variar en función del tipo de piel y del método de exfoliación. Pero en general, entre una y cuatro veces por semana está bien. Si es la primera vez que utilizas exfoliantes, empieza con una vez a la semana, observa cómo reacciona tu piel y aumenta gradualmente la frecuencia.

Nota: No te excedas en la exfoliación, ya que puede provocar irritación y enrojecimiento.

1. Cómo exfoliar la cara

El tipo de exfoliante que elijas debe depender de tu tipo de piel, de su estado y de lo sensible que sea. Sin embargo, los exfoliantes químicos suelen ser más suaves que los mecánicos.

  • Para la piel normal (no demasiado grasa, seca ni sensible), guíate por tu preferencia personal. Puedes probar cualquier tipo de exfoliación y ver qué te funciona mejor.
  • La piel grasa tiende a ser más resistente, por lo que suele tolerar exfoliantes químicos y mecánicos más fuertes. El ácido salicílico (BHA) puede ser una buena opción, ya que tiene propiedades de control de la grasa.
  • Las pieles secas se benefician de los alfahidroxiácidos (AHA), como el ácido glicólico o el láctico, ya que estos ingredientes exfolian e hidratan la piel al mismo tiempo.
  • Las pieles sensibles son complicadas, ya que pueden reaccionar a los productos con mayor facilidad. Los polihidroxiácidos (PHA), como el ácido lactobiónico y la gluconolactona, suelen ser menos irritantes que otros ácidos y, en general, son las opciones más suaves. Evita la exfoliación mecánica si tienes este tipo de piel.
  • Si tienes una piel propensa al acné, deberías recurrir al ácido salicílico (BHA), ya que puede tratar el acné, los puntos negros y los poros obstruidos. Pero si luchas contra el acné persistente, siempre es mejor consultar a un dermatólogo.

2. Cómo exfoliar el cuerpo

La piel de nuestro cuerpo también es importante, y se recomienda exfoliarla con frecuencia. Además, es más gruesa y resistente, por lo que puede tolerar exfoliantes o soluciones más fuertes. Las esponjas, los cepillos, los guantes o los exfoliantes corporales son buenas opciones. Utilízalos mientras te bañas o te duchas.

  • Si tienes problemas de queratosis pilaris, también conocida como “piel de pollo”, busca productos que contengan urea o AHA, como el ácido glicólico y el láctico.
  • Para los pies, se suele recomendar una piedra pómez para eliminar la piel seca y las callosidades.
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