Cómo explicarle a un niño qué es la hora y cómo leerla en un reloj

La humanidad tardó miles de años en comprender qué es el tiempo y en aprender a medirlo con precisión. Por lo tanto, no te desanimes si a un niño le cuesta recordar qué son los años, los meses, los días de la semana, las horas y los minutos, ni tampoco si le resulta difícil leer la hora en un reloj. Es mejor presentar los conceptos relacionados con el tiempo gradualmente a través de actividades creativas y entretenidas.

En Ideas en 5 minutos te contaremos qué trucos y consejos pueden ser útiles para presentarle a tu hijo el concepto del tiempo y enseñarle a usar el calendario y el reloj.

Concepto de las estaciones y los años. Temporadas y meses

En la vida cotidiana, usamos el tiempo para medir y comparar la duración de algunos acontecimientos, los intervalos entre ellos e incluso la secuencia de sucesos. Por ejemplo, el invierno da paso a la primavera, la primavera al verano, el verano al otoño y el otoño al invierno. Estas son las 4 estaciones recurrentes que forman un año. Cada temporada tiene sus propias características por las cuales las distinguimos, y hay 3 meses en cada temporada del calendario.

Toma una hoja de papel, dibuja un círculo grande y recórtalo. Dóblalo por la mitad y otra vez por la mitad. Expándelo: las líneas de plegado dividirán el círculo en 4 partes iguales, una para cada estación. Ahora anota los nombres de las estaciones con tu hijo y coloréenlos.

Divide cada uno de los 4 sectores en 3 partes iguales: estos serán los meses de los que constan las estaciones. Anota sus nombres en el orden correcto.

Habla con el niño sobre qué asocia él con este o aquel mes, qué procesos físicos y sucesos ocurren en ese momento. Por ejemplo, en diciembre celebramos el Año Nuevo, en abril (u otro mes que corresponda) es el cumpleaños del pequeño, y en el primer mes del verano comienzan las vacaciones.

Dibuja junto a cada mes lo que el niño asocia con ese período de tiempo en particular. Esto lo ayudará a recordar el orden cíclico y el orden de los meses.

Invita a tu hijo a marcar los meses en que sus seres queridos celebran su cumpleaños: agrega leyendas, calcomanías divertidas o fotos de los miembros de la familia. Fija el calendario resultante en un lugar destacado para que tu hijo lo vea.

También puedes invitarlo a marcar el nombre de cada mes cuando comienza y agregar nuevas anotaciones, calcomanías y dibujos.

Cómo se forman los meses, las semanas y los días

Una vez que el niño domine el concepto de un año como un período de tiempo que consta de 4 estaciones y 12 meses, toma un calendario anual común con una hoja separada para cada mes.

Muéstraselo a tu hijo y mírenlo juntos, prestando atención a que:

  • El año siempre consta de 12 meses diferentes.
  • Cualquier mes consta de 4 semanas completas, pero puede tener un número de días diferente: de 28 a 31 días.
  • Cada semana consta de 7 días. Cada día de la semana tiene su propio nombre.

Para tener una mejor idea de todos estos períodos de tiempo, busca la hoja de calendario correspondiente al mes actual. Junto con tu hijo, cuenta el número de días del mes seleccionado. Di los nombres de los días de la semana en el orden correcto. Ten en cuenta que a menudo los días festivos y los fines de semana están marcados en color rojo en el calendario.

Invita a tu hijo a marcar con pegatinas y marcadores los acontecimientos pasados ​​y futuros del mes que sean significativos para él. Por ejemplo, ir a una pizzería, a un partido de fútbol, ​​ir al médico, celebrar el cumpleaños de un amigo, las vacaciones, etc. Al marcar un día en particular, pronuncia su nombre y su posición en relación con el momento presente, por ejemplo: “El próximo miércoles iremos a una pizzería” o “El sábado pasado jugaste al fútbol con tus amigos”. De ser necesario, agreguen pegatinas nuevas durante el mes, sumando sucesos.

Al comienzo del próximo mes, vayan a la siguiente hoja y marquen inmediatamente los acontecimientos que ya están planeados, y luego agreguen gradualmente otros nuevos. Si lo deseas, puedes invitar a tu hijo a marcar el día actual encerrándolo en un círculo.

Así, gradualmente, el niño aprenderá a usar el calendario, a comparar los meses, a determinar los días de la semana, a planificar eventos, a comparar los sucesos del pasado con los que ocurren en el presente o que ocurrirán en el futuro.

A qué edad conviene enseñarle a un niño a leer la hora en un reloj

El proceso de estudiar el concepto del tiempo se puede dividir en varias partes y se puede presentar al niño gradualmente, profundizando cada vez un poco más en el tema según la edad del pequeño:

  • 5 a 6 años: el niño puede reconocer las horas y las medias horas en un reloj analógico convencional, y también puede representarlas en forma de imagen.
  • 6 a 7 años: el niño ya sabe cuántos minutos hay en una hora y cuántas horas hay en un día, y también está familiarizado con el concepto de “un cuarto de hora” y puede determinar y representar el tiempo con una precisión de 5 minutos.
  • 7 a 8 años: el niño determina la hora usando un reloj analógico en formato de 12 y 24 horas, y también reconoce los números romanos. Sabe comparar el tiempo por horas, minutos y segundos, así como utilizar correctamente ciertas palabras y términos asociados con el tiempo.

Ejercicios de preparación útiles

  • Enséñale a tu hijo a contar. Para saber leer la hora en un reloj, el niño debe conocer todos los números hasta el 60 y contarlos en el orden correcto. También necesita entender cómo representar 1 hora en forma de segmentos de 5 minutos, o 1 minuto en forma de segmentos de 5 segundos. Para hacer esto, practica con él contando de cinco en cinco hasta 60: 5, 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40, 45, 50, 55, 60.
  • Preséntale a tu hijo los conceptos de hora del día y de la noche. Hablen sobre lo que tu hijo suele hacer por la mañana, por la tarde y por la noche para relacionar los diferentes momentos del día con sus actividades.

Cómo se compone el día. Qué son una hora y un minuto

Una parte del día cae en la mañana y la tarde, la otra en la noche. Esto se debe a la aparición y desaparición del sol y de la luna. Pero el día y la noche duran bastante y se pueden llenar con diferentes actividades, por lo que es más conveniente dividir el día en períodos de tiempo más cortos.

Repasa la imagen de arriba con tu hijo. Representa un día, que se puede presentar en diferentes formatos:

  • Formato de 24 horas: cuando a cada intervalo de horas se le asigna un nombre único de acuerdo con el orden numérico de 0 a 24.
  • Formato de 12 horas: en este caso dividimos el día en dos ciclos, cada uno de los cuales consta de intervalos de 12 horas, y entre los ciclos colocamos mediodía y medianoche. En este caso, al nombrar el número de la hora, hay que especificar qué período del día es: las 6 de la tarde o las 6 de la mañana, las 12 de la medianoche o las 12 del mediodía.

La mayoría de las veces, los relojes digitales muestran la hora en un formato de 24 horas, mientras que los relojes convencionales o analógicos presentan el formato de 12 horas. Los relojes analógicos con esfera de 24 horas son mucho menos comunes. Por lo tanto, es importante aprender a leer la hora en el dial que se divide en intervalos de 12 horas.

Muestra o imprime esta imagen de la esfera de un reloj para tu hijo. No solo están marcados los intervalos de una hora, sino también los minutos, y hay pistas sobre lo que llamamos un cuarto de hora y la media hora.

Explícale a tu hijo a qué apunta cada una de las flechas, en qué dirección y qué tan rápido se mueven. Ten en cuenta que la manecilla de las horas apunta a los números correspondientes a las horas del día y la manecilla de los minutos apunta a los mismos números, pero con diferentes significados. Por ejemplo:

  • La manecilla de la hora, que apunta al número 2, nos dice que ahora está transcurriendo la hora 2.
  • La manecilla de los minutos, que apunta al número 2, nos dice que ahora son 10 minutos pasados una determinada hora.

Habla con tu hijo sobre cómo la manecilla de las horas muestra cada hora durante el día, y dónde se encuentra cuando pasa un cuarto de hora y media hora. Luego, pasen a calcular el tiempo en minutos. A tu hijo le tomará algún tiempo recordar cómo saber cuántos minutos señala el minutero.

Ejercicio n.° 1. Para afianzar la teoría, toma un trozo de papel, dibuja un círculo grande y recórtalo. Dóblalo por la mitad y otra vez por la mitad. Expándelo: las líneas de plegado dividirán el círculo en 4 partes iguales. Ahora, divide cada uno de los 4 sectores en 3 partes iguales, marcando los bordes con un lápiz. Como resultado, el círculo estará dividido en 12 partes iguales. Después de eso, coloca marcas y números en él, como en la imagen de arriba. Recorta 2 tiras, una corta y una larga, que desempeñarán el papel de manecillas del reloj.

Ahora, anota diferentes horas en pequeñas hojas de papel, e invita al niño a colocar las manecillas en el lugar correspondiente para reflejar el tiempo indicado en la hoja de papel.

Sugerencia. Hablen sobre la duración de una hora para que el niño comprenda: tan pronto como la manecilla pequeña señale, por ejemplo, a las 10 horas, cuando alcance la marca de las 11, serán 10 horas completas y un cierto número de minutos. También puedes dibujarlo en la esfera, como en la imagen de arriba: los números pequeños y los sectores delineados con un lápiz entre las horas sugieren qué hora en particular está transcurriendo, mientras que la manecilla de las horas se mueve de una hora a la siguiente.

Si lo deseas, un poco más adelante, puedes enseñarle al niño a leer la hora en un reloj donde se usen números romanos en el dial. Utiliza la imagen de arriba como guía. Vale la pena mencionar que en algunos relojes, el número 4 se puede escribir como IIII en lugar de IV, y el número 9 como VIIII en lugar de IX.

Ejercicio n.º 2. Por analogía con la imagen de arriba, haz otro dial, pero usa números romanos en lugar de números arábigos. Invita al niño, como en el ejercicio n.º 1, a colocar correctamente las manecillas del reloj, dependiendo de la hora que anotes en un papel.

No esperes que tu hijo tenga éxito desde la primera vez. Haz el ejercicio de a poco, día tras día, hasta que leer el tiempo deje de ser un problema. Si lo deseas, también puedes comprar un reloj infantil para enseñarle gradualmente a tu hijo cómo usarlo en la vida cotidiana.

Compartir este artículo