10 Consejos útiles a la hora de renunciar a un trabajo

Renunciar a un empleo puede convertirse en una decisión necesaria para aceptar nuevos desafíos y seguir avanzando en el mundo laboral. Sin embargo, la forma de llevar a cabo este proceso puede mantener las puertas abiertas o buenas relaciones con quienes fueron tus jefes y compañeros.

Ideas en 5 minutos ha recopilado algunos consejos para dejar un trabajo de una manera profesional y en los mejores términos.

1. Piensa bien antes de tomar una decisión

Hay veces en que sentimientos como la frustración y el estrés pueden llevarnos a tomar una decisión precipitada. Sin embargo, en la vida laboral no conviene dejarse llevar por las emociones.

Si la idea de renunciar ha entrado en tu cabeza, evalúa si es el momento adecuado, analiza las oportunidades que te ofrece el mercado y reflexiona sobre las ventajas y desventajas de tu situación actual. Si ya tienes una oferta, intenta que tu salida sea en los mejores términos. Esto hará la transición mucho más amena y podrás llevarte una red de contactos y recomendaciones.

2. Imagina las posibles contraofertas

Si tienes una buena relación con tu empleador y te has destacado en tus labores, es posible que intente convencerte de que te quedes. Por esto, es recomendable que imagines distintos escenarios antes de plantear tu renuncia, como una propuesta de aumento de salario, un ascenso u otras medidas que puedan favorecerte.

Piensa en las razones que han influido en tu decisión y evalúa si estas posibles ofertas son motivo suficiente para cambiar de idea.

3. Avisa con tiempo y ofrece un plan de transición

Con el fin de garantizar una salida sin problemas y en un tono profesional, notifica tu renuncia con antelación según lo indicado en la normativa laboral o en tu contrato. Si esto no se especifica, lo más común es hacerlo con al menos dos semanas de anticipación.

Además, se aconseja incluir un documento detallando los asuntos que queden pendientes, los plazos importantes y cualquier otra información que sea útil para quienes te reemplazarán en tus labores. Esto demostrará el compromiso que tienes con tu trabajo y minimizará los problemas dentro de la organización o con los clientes.

4. Comunícaselo primero a tu jefe

Antes que nada, asegúrate de que el primero en enterarse de tu partida sea tu jefe, y evita que la información le llegue a través de terceros. Esto último puede verse poco profesional e, incluso, ofensivo.

En lo posible, plantéale tu decisión en persona en un ambiente profesional. Ensaya lo que le dirás y anticipa algunas posibles situaciones y cómo manejarlas. Por ejemplo, si la conversación se vuelve emocional o difícil, y qué hacer en ese caso.

5. Enfócate en los aspectos positivos de tu paso por la organización

Al momento de conversar sobre tu salida con tu jefe, con el departamento de Recursos Humanos o incluso con tus compañeros de trabajo, asegúrate de emitir comentarios positivos y de evitar las quejas. Recuerda mantener una actitud profesional para lograr una renuncia en el mejor de los términos.

6. Deja tu renuncia por escrito

Aun cuando hayas hablado personalmente con tu jefe, es importante que dejes un documento por escrito para evitar confusiones sobre tu salida. Sé conciso e incluye la siguiente información:

  • Motivo de tu renuncia.
  • Desde cuándo se hará efectiva tu ausencia.
  • Un breve agradecimiento a la empresa por la oportunidad laboral que te brindó.

No es necesario que ahondes en los detalles de tu decisión. Recuerda que siempre puedes decir que se debe a motivos personales. También se recomienda eludir los aspectos negativos de la compañía.

7. Sé honesto, pero no exageres

Si te vas por un mejor sueldo o mejores condiciones laborales, es recomendable que seas cauto al expresar tus razones, o incluso que te las reserves. Si surge la conversación sobre el tema, enfócate en otros motivos por los que te vendrá bien el cambio.

Recuerda que tus compañeros deben seguir en el lugar que dejas, y esto puede causarles frustración y sentimientos negativos.

8. Aprovecha la entrevista de salida al máximo

Algunas empresas incluyen una entrevista de salida como parte del proceso de una renuncia. A través de ella, se pretende recopilar información sobre el nivel de satisfacción de un empleado y los motivos que influyeron en su decisión. Los datos obtenidos pueden ser útiles a la hora de detectar problemas o errores internos que afecten a otros trabajadores o a los clientes.

Aunque esta instancia suele enfocarse en la compañía, puede ser una buena oportunidad para intercambiar ideas y retroalimentación con tu supervisor, y reflexionar sobre aquellos aspectos que se podrían mejorar. Siempre manteniendo un tono constructivo.

9. Solicita referencias

Antes de dejar tu puesto, pídele a tu jefe una carta de recomendación para acreditar tu experiencia y tus habilidades ante futuras oportunidades laborales, aunque ya tengas una oferta segura.

A su vez, si tienes un perfil en la plataforma laboral LinkedIn, puedes solicitarle la validación de tus aptitudes de manera fácil y rápida si ambos se tienen como contactos. Hoy en día, muchas empresas optan por este tipo de herramientas digitales para reclutar a nuevos empleados, y dicha información puede ser muy útil.

10. Recoge tus objetos personales fuera del horario laboral

Es de esperar que la salida de un integrante del equipo tenga un impacto sobre sus compañeros, por lo que siempre es mejor actuar con prudencia para evitar que se genere un ambiente negativo.

Por esto, es aconsejable que organices y recojas tus objetos personales en horarios de descanso. También se recomienda abandonar la empresa al término de la jornada laboral.

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