Cómo ahorrar en la comida a la hora de viajar

La comida durante un viaje puede ser un verdadero problema para los turistas no preparados. Para no morir de hambre y no quedarse sin dinero por pedir comidas caras, vale la pena calcular de antemano las posibles opciones de comida y aperitivos ligeros.

Ideas en 5 minutos tiene algunos consejos que te ayudarán a no morir de hambre durante un viaje y, al mismo tiempo, a ahorrar dinero.

Haz un plan de gastos diarios para alimentación

Muchos de nosotros gastamos más dinero de lo que nos gustaría durante los viajes y los gastos en la comida no son una excepción. A veces nos permitimos ordenar platillos demasiado caros y pedimos porciones que no podemos terminar. Para no desperdiciar tu dinero, intenta crear un plan de gastos en alimentos y anota la suma aproximada que estás dispuesto a gastar en alimentos todos los días. Quizá te sorprendas de cuánto dinero podrás ahorrar.

Lleva un aperitivo contigo

Al viajar, en especial durante las actividades recreativas, el hambre y la sed pueden llegar de repente. Para no comer en el primer restaurante que te encuentres, lleva contigo un pequeño aperitivo y una botella de agua. Durante la temporada fría, también puedes llevar contigo un té o café caliente. Y en la temporada cálida, te recomendamos sustituir las visitas a los restaurantes por un pícnic al aire libre.

En la medida de lo posible, trata de preparar tu propia comida

Si durante tus vacaciones decides alojarte en una casa o un departamento privado con cocina, entonces intenta cocinar algo. Te tardarás un poco, pero puedes ahorrar mucho.

Si te alojas en un hotel, elige la opción con desayuno incluido

Muchos hoteles brindan a los turistas la oportunidad de reservar una habitación con desayuno incluido. A menudo, el pago adicional por tal servicio no es tan alto. Sin embargo, si lo piensas muy bien, te das cuenta de que puedes ahorrar dinero en los desayunos del hotel. La mayoría de los hoteles cuentan con el servicio de desayuno bufé que permite elegir un platillo a tu gusto y desayunar muy bien. Este tipo de desayuno en una cafetería puede ser más caro.

Aprovecha los descuentos en la comida preparada

Por la noche, en las panaderías, los grandes supermercados y algunas cafeterías con comida para llevar pueden aplicar ofertas en comida preparada. Al usar este tipo de promociones, no solo podrás tener una cena deliciosa, sino también ahorrar mucho.

No te olvides de la comida rápida

Es difícil llamar saludable a la comida que venden en los restaurantes de comida rápida, pero visitar estos establecimientos durante un viaje puede tener sus ventajas. En comparación con el almuerzo en un restaurante normal, la comida en los establecimientos de comida rápida puede costarte menos y se preparará de forma más rápida. Por consiguiente, no tendrás que pagar adicionalmente por el servicio. Además, las grandes cadenas de comida rápida controlan cuidadosamente la calidad de sus productos. Es poco probable que te den de comer algo poco comestible en los establecimientos de este tipo.

Elige un menú empresarial y comida corrida

En muchos países puedes almorzar bien y de forma económica aprovechando la oferta de un menú empresarial (comida corrida). A menudo incluye sopa, un platillo principal, una bebida y, a veces, incluso un postre. En diferentes países, este tipo de menú puede llamarse de manera distinta, pero prácticamente en todas partes se pueden pedir lunch specials para ahorrar dinero y llenarte.

¡Ojo! Ten en cuenta que, a menudo, la oferta de menú empresarial solo está disponible en horas determinadas. Por lo tanto, es mejor aclarar de antemano a qué hora se considera la hora del almuerzo en el país donde te encuentras.

Prueba la comida callejera local

A menudo, en las calles de las ciudades turísticas se pueden encontrar puestos en donde venden platillos de la cocina nacional. Por lo general, te llenas bien con ella, es barata y puedes comerla sobre la marcha.

¡Ojo! Cuando compres comida en la calle, asegúrate de que te ofrezcan una comida fresca. Sería bueno si la prepararan justo frente a tus ojos.

Compartir este artículo