Qué es la dieta keto

La dieta cetogénica, o keto, es una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas que ayuda al cuerpo a adoptar una forma alternativa de quemar grasa.

Ideas en 5 minutos te contará todos los detalles sobre este popular enfoque de estilo de vida.

❗ Este artículo es solo para fines informativos. Antes de considerar cambiar tu dieta o estilo de vida, es muy recomendable que consultes con tu médico para que te ayude a elegir el mejor plan, adecuado para tu cuerpo y tu condición.

El principio fundamental

Normalmente, tu cuerpo usa la glucosa de tu sangre como fuente de energía. Por lo general, proviene de alimentos como cereales, legumbres, verduras y frutas. La dieta cetogénica implica reducir drásticamente el consumo de los carbohidratos y cambiar a alimentos con alto contenido de grasa. Después de un tiempo con una ingesta limitada de carbohidratos, los niveles de la hormona insulina bajarán y el cuerpo comenzará a liberar ácidos grasos de tus reservas de grasa. La mayoría de ellos luego serán transportados al hígado, donde se transformarán en cetonas. Luego, se utilizarán para proporcionar energía a todo el cuerpo.

Variaciones de la dieta cetogénica

El principio básico de la dieta cetogénica es hacer que tu cuerpo entre en un estado metabólico llamado cetosis. Cuando tu cuerpo no recibe suficientes carbohidratos, comienza a producir cetonas, sustancias químicas creadas por el hígado para descomponer las grasas, y las usa como una fuente alternativa de energía. Para entrar en este estado, generalmente se necesita comer menos de 20 a 50 gramos de carbohidratos al día. Sin embargo, existen diferentes tipos de dietas cetogénicas:

  • Dieta cetogénica estándar: dieta muy baja en carbohidratos (10 %), proteína moderada (20 %) y alta en grasas (70 %).
  • Dieta cetogénica cíclica (ERC): implica seguir 5 a 6 días la dieta cetogénica estándar y luego seguir 1 o 2 días de ingesta alta en carbohidratos.
  • Dieta cetogénica dirigida (TKD): permite agregar carbohidratos durante los períodos en los que haces entrenamientos.
  • Dieta cetogénica alta en proteínas: es similar a la dieta cetogénica estándar, pero te permite comer más proteínas. La proporción normalmente es la siguiente: grasa, 60 %; proteína, 35 %; carbohidratos, 5 %.

Los alimentos que deben evitarse

Alimentos que excluye la dieta cetogénica:

  • granos y almidones: cereales, arroz, pasta y otros productos a base de trigo;
  • bocadillos azucarados: pasteles, helados, dulces, refrescos;
  • frutas: todas las frutas excepto porciones moderadas de bayas;
  • frijoles y legumbres: lentejas, guisantes, frijoles, garbanzos;
  • hortalizas de raíz y tubérculos: papas blancas y boniatos, zanahorias;
  • productos bajos en grasas;
  • algunas salsas: salsa de miel y mostaza, aderezos para ensaladas;
  • grasas no saludables: aceites vegetales procesados, mayonesa;
  • bebidas y golosinas sin azúcar.

Alimentos que se pueden comer

Alimentos que se recomienda consumir en la dieta cetogénica:

  • Carne, aves y sus sustitutos: ternera, cordero, cerdo, salchichas, tofu extra firme
  • Pescados y mariscos: todo tipo de pescado, langosta, camarón, calamar
  • Huevos
  • Vegetales cetogénicos: coliflor, aguacate, brócoli, repollo, calabacín, espinacas, espárragos, col rizada, judías verdes, coles de Bruselas.
  • Frutas y bayas: moras, coco, limones, limas, frambuesas, fresas.
  • Nueces y semillas
  • Queso y lácteos enteros

Pros y contras de la dieta cetogénica

Una dieta cetogénica puede ofrecer algunos beneficios para la salud:

  • Puede mejorar la saciedad y reducir los antojos.
  • Podría ayudar a perder peso y ayudar a mantenerlo.
  • Podría mejorar la sensibilidad a la insulina y ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre.
  • Podría ayudar a mejorar los niveles de colesterol.

Sin embargo, también existen algunas contraindicaciones para seguir esta dieta. Las personas que tienen alguna afección que afecte al páncreas, el hígado, la tiroides o la vesícula biliar no deben hacerlo. Además, hay algunas consecuencias más de esta dieta:

  • Puede causar dolores de cabeza, debilidad e irritabilidad.
  • Puede causar fatiga y estreñimiento.
  • Podría causar problemas en los riñones.
  • Podría llevar a patrones de dieta con efecto rebote.
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