Cómo defenderte: 8 técnicas de autodefensa

Ser atacado es una situación en la que nadie quiere estar, pero desafortunadamente, nadie está 100 % a salvo de esta experiencia. Aunque siempre es mejor someterte a un entrenamiento especial de antemano, conocer los conceptos básicos de la autodefensa también te ayudará a sentirte más cómodo y empoderado en una situación de emergencia.

Ideas en 5 minutos ha ideado los movimientos más fáciles que puedes hacer para protegerte. Recuerda que siempre es mejor evitar una confrontación directa y huir si tienes la oportunidad. Utiliza la fuerza física solo como último recurso.

I. Reglas básicas

  • Haz todo lo posible para mantener la distancia entre tú y el atacante.
  • No importa lo que hagas, hazlo con decisión, confianza y usa plenamente tu fuerza.
  • Si aturdiste al atacante con tus acciones, escapa tan pronto como puedas porque es posible que no tengas una segunda oportunidad de golpearlo o que tu intento no tenga éxito.
  • Cuando golpees al agresor, apunta a las áreas más vulnerables del cuerpo: ojos, nariz, garganta, plexo solar, ingle, rodillas y pantorrillas.
  • Sé agresivo y usa tu voz. Intenta llamar la atención de otras personas e intimidar al atacante, demostrando que no te rendirás fácilmente. Sé fuerte, grita lo más alto que puedas, “¡No!”, “¡Fuego!” o “¡Ayuda!”.
  • Cuando golpees al agresor, trata de mantener una posición corporal estable. Estabiliza tu torso y piernas para asegurarte de que tu movimiento sea lo suficientemente fuerte y poderoso.

Nota: asegúrate de cerrar el puño correctamente

  1. Extiende los dedos y mantenlos bien juntos.
  2. Flexiona los dedos hacia el centro de la palma de la mano. Asegúrate de apretarlos con fuerza.
  3. Apoya tu pulgar sobre tu dedo índice y tu dedo medio.
  4. Cuando golpees con el puño, asegúrate de mantener la muñeca recta para evitar lesiones. Debes golpear con los nudillos de tu dedo índice y medio.

II. Tipos de golpes

  1. Pon una pierna delante de la otra y levanta tu brazo dominante como si estuvieras sosteniendo un martillo. Haz un puño o sostén las llaves en tu mano con la parte afilada hacia afuera.
  2. Impulsa tu mano con toda la fuerza hacia abajo para dar en el blanco.
  1. Flexiona la muñeca hacia arriba de tu mano dominante. Mantén los dedos rectos, apretados y presionados juntos. Tu pulgar tiene que estar pegado a la palma de la mano y ligeramente flexionado, de esa manera tienes mayor fuerza al realizar el golpe.
  2. Golpea al agresor con la parte inferior de la palma de tu mano en la nariz o debajo de la barbilla. Sigue golpeando al atacante hasta que tengas la oportunidad de escapar de su alcance.
  1. Puedes usar un golpe de codo si el agresor está demasiado cerca de ti y el espacio es limitado.
  2. Flexiona el brazo y golpea al atacante con el codo apuntando a sus puntos vulnerables como el cuello, la barbilla y la mandíbula. Puedes usar los golpes de codo para golpear al atacante desde diferentes ángulos.

III. Cómo usar los puntos de presión

  1. Agarra el dedo meñique y el anular del atacante con una mano y los dedos medio e índice con la otra, y muévelos hacia los lados. Al mismo tiempo, dóblale su muñeca hacia atrás con la parte inferior de las palmas de tus manos.
  2. Golpea al atacante con tu dedo o puño entre las clavículas o en la nuez de Adán.
  • Si golpeas o presionas ambos ojos con los dedos, el atacante puede perder temporalmente la vista y darte la oportunidad de escapar.
  • Golpea al agresor en la mandíbula con la palma de tu mano. Asegúrate de no golpear con los dedos para evitar lesiones. Este golpe puede hacer que el atacante pierda el conocimiento.

IV. Cómo golpear en la ingle

  • El área más obvia y vulnerable es el área de la ingle. Golpear allí es una forma bastante efectiva de paralizar al atacante y ganar algo de tiempo para escapar.
  • Puedes golpear el área de la ingle con la mano, la rodilla o el pie. Si usas tu mano, asegúrate de golpear con la palma y no con los dedos para evitar lastimarte.
  • Cuando golpees con la mano o la rodilla, ten en cuenta la dirección en la que es probable que el agresor se moverá después de tu golpe y asegúrate de estar listo para correr en la dirección opuesta.
  • Golpea al atacante con tu pie si hay suficiente espacio entre tú y él, pero solo en caso de que estés seguro de poder golpear su ingle y no su pierna.

V. Cómo escapar de un agarre de muñeca

1. Si alguien te agarra de la muñeca

  1. Gira tu muñeca para que el pulgar quede hacia arriba y la parte delgada de la muñeca quede entre el pulgar y los dedos del atacante. Tu objetivo es hacer palanca con tu muñeca a través de este agarre utilizando todo el peso de tu cuerpo.
  2. Actúa de inmediato, tan pronto como tu oponente te agarre. De esta manera, no dejarás que asegure su agarre.
  3. No levantes los codos. Mantenlos bajos y cerca de tu cuerpo, pero no dejes que toquen tu torso. Esto es para que el atacante no pueda empujar tus codos hacia tu estómago.
  4. Muévete hacia tu oponente y no te alejes de él cuando intentes escapar del agarre. De esta manera, puedes utilizar tu peso corporal de manera más eficiente.

2. Si alguien te agarra la muñeca con las dos manos

  1. Gira tu muñeca de modo que el pulgar quede hacia arriba y la parte delgada de la muñeca queden entre el pulgar y los dedos del atacante.
  2. Agarra tu mano con la mano libre y tira bruscamente de la mano por encima del hombro para liberarte del agarre. Asegúrate de mover las manos hacia el costado y no solo hacia arriba. De lo contrario, podrías golpearte accidentalmente en la cabeza.
  3. Cuando hagas el tirón, asegúrate de usar todo el cuerpo y no solo los brazos. La posición de tus piernas debe ser estable. Asegúrate de no darle la espalda al atacante.

3. Si alguien te agarra las dos manos

  1. Si el agresor te agarró las dos manos, júntalas formando un puño.
  2. Acércate al atacante y con el puño empújalo fuertemente en su estómago para que pierda el equilibrio.
  3. Luego, retrocede y tira bruscamente de tus manos por encima del hombro para liberarte.

VI. Cómo escapar si te empujan contra una pared

  1. Si el atacante mantiene los brazos en alto, estira tu brazo y golpea al atacante en la axila.
  2. Si uno de los brazos del atacante está hacia abajo, puedes intentar golpearlo en uno de los puntos vulnerables como su pecho, cuello o mandíbula.
  • Golpearlo en la mandíbula con la cabeza también es una técnica eficaz. Agáchate un poco para estar más abajo que el agresor. Luego salta rápidamente y golpéalo en la mandíbula con la frente.

VII. Cómo escapar del “abrazo de oso”

  1. Desplaza tu peso hacia adelante inclinándote hacia el frente. De esta manera, será más fácil para ti golpear al agresor con los codos.
  2. Gira hacia el atacante con uno de tus codos y golpéalo. Sigue haciendo esto hasta que sientas que su agarre no es tan firme y hasta que consigas un espacio adicional.
  3. Luego gira completamente y golpea al atacante en la cara o en la ingle.
  4. Cuando estés libre, corre. Asegúrate de que el atacante no te siga.
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