Cómo elegir un mango

Para muchos de nosotros los frutos del árbol de mango han dejado de ser algo exótico. Ahora se pueden encontrar en la mayoría de las tiendas prácticamente durante todo el año. Pero a veces no es fácil encontrar una buena fruta madura.

Ideas en 5 minutos te contará cómo distinguir una fruta madura y cómo acelerar el proceso de maduración de un mango si lo has comprado cuando estaba verde.

Aspecto físico

No se puede decir con exactitud qué color debe tener un fruto de mango maduro. Puede ser rojo, naranja, amarillo o incluso verde: todo depende del tipo de esta fruta. Lo mismo aplica para su forma. Un tipo de mango puede ser alargado u ovalado, otro puede tener una forma redonda.

A pesar de su diferencia de color, su cáscara obligatoriamente tiene que ser lisa y pareja. No están permitidos los rasguños, marcas y grietas en su cáscara. A través de ellos las bacterias o la putrefacción pueden penetrar a la fruta, por eso es mejor elegir un mango con una cáscara perfectamente lisa.

Importante: pequeños puntos negros en mango no son marcas de daño. Aparecen en el fruto maduro y nos indican su maduración.

Suavidad

El mango maduro se distingue por ser blando y firme al mismo tiempo. Una fruta sin forma puede estar podrida o una fruta demasiado dura puede no estar madura.

Para comprobar la maduración de fruta, aprieta un poco con tu dedo. En la fruta madura quedará una profundización apenas visible. Si al apretar la fruta quedó una marca muy notable, entonces se trata de un mango demasiado maduro.

Olor

Un mango maduro siempre huele bien. La fruta puede tener un ligero aroma frutal o a pino, el cual se percibirá más en la zona del tallo. De algunas frutas maduras también pueden sobresalir jugo en la parte del tallo.

Si la fruta no huele en absoluto, es probable que aún no esté madura. Si el mango tiene un olor agrio, significa que ha comenzado a echarse a perder. No tienes que comprar esa fruta.

Qué mango no vale la pena comprar

  • Si el fruto tiene una cáscara arrugada, posiblemente fue cosechado temprano y no logró madurar.

  • Al presionar la fruta, sobresale jugo de forma abundante. Así ocurre si el mango es demasiado maduro y ha comenzado a echarse a perder.

  • El mango no posee una cáscara brillante y poco colorida, entonces posiblemente comenzó a pudrirse.

  • Al tacto la fruta está húmeda. Si la fruta elegida está entera y sin daños notables, pero está húmeda, no debes comprarla. Existe una gran probabilidad de que cerca de ella se encontrara una fruta echada a perder, cuyo hongo pudo haber penetrado en el mango elegido.

Cómo ayudarle a madurar a un mango

Si por casualidad has comprado un mango no maduro, hay varios métodos de ayudarle a madurar rápidamente.

  • Lugar oscuro. Guarda el mango en una alacena por un par de días para acelerar su proceso de maduración. No guardes la fruta en el refrigerador, ya que puede madurar solo en un espacio que no sea frío.

  • Bolsa de papel. Deja un mango en una bolsa de papel por un par de días. En tales condiciones el mango secretará etileno y le ayudará a madurar.

  • Bolsa con plátanos. Coloca un mango en una bolsa con dos o tres plátanos amarillos y deja las frutas a temperatura ambiente por 2-4 días. Las frutas sacarán etileno, el cual ayudará a madurar el mango.

  • Arroz. Coloca el mango en arroz seco y fresco y entonces la secreción de etileno en la fruta aumentará. Por consiguiente, el fruto madurará más rápido.

Importante: durante la maduración no olvides verificar el mango. Esta fruta puede madurar demasiado rápido y comenzar a echarse a perder.

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