Cómo limpiar una chamarra de plumas sin lavarla

Cómo limpiar una chamarra de plumas sin lavarla

Probablemente muchos tengan una chamarra de plumas en su guardarropa. Han ganado una enorme popularidad debido a su practicidad y versatilidad. La mayoría de las chamarras de plumas modernas se pueden lavar en la lavadora, pero algunos propietarios todavía se niegan a hacerlo. Y no se recomienda lavar estas prendas con demasiada frecuencia.

Ideas en 5 minutos te cuenta cómo refrescar tu chamarra de plumas sin necesidad de lavarla.

Lo que necesitarás para limpiar tu chamarra de plumas en casa

Para limpiar la chamarra necesitarás:

  • Guantes de goma
  • Quitamanchas o toallitas limpiadoras
  • Limpiador de prendas rellenas con plumas o un detergente para prendas delicadas
  • Agua micelar
  • Almohadillas y cotonetes de algodón
  • Cepillo
  • Paño suave y libre de pelusas
  • Palangana
  • Gancho

Elige los productos adecuados

Recomendamos utilizar detergentes suaves para lavar y limpiar las chamarras de plumas. El detergente en polvo común puede eliminar el aceite especial de las plumas de la chamarra. Hay incluso limpiadores especiales para prendas rellenas con plumas. Si no puedes permitírtelos, prueba un gel de lavado para lana y seda o un detergente para telas delicadas. Actúan suavemente sobre la tela. Puedes utilizar un quitamanchas para combatir las manchas difíciles. Sin embargo, no debe ser agresivo y ni contener cloro.

¡Importante!: antes de empezar a limpiar, prueba todos los productos preparados en un lugar poco visible de la prenda. Por ejemplo, debajo del reverso de la costura o junto al cierre en el interior.

Prepara la chamarra de plumas

Prepara la chamarra de plumas para la limpieza:

  1. Saca todo de los bolsillos. Un recibo o un caramelo olvidado pueden mojarse y darte una desagradable sorpresa.
  2. Cierra los cierres.
  3. Toma un cepillo limpio y repasa toda la superficie de la chamarra. Esto eliminará cualquier polvo o pequeños residuos, si los hubiera.
  4. Limpia la chamarra con un paño suave y limpio. De este modo, puedes estar seguro de que no haya suciedad en ella.

Identifica las áreas problemáticas

Inspecciona cuidadosamente tu chamarra de plumas en busca de manchas. El cuello, los bolsillos y los puños suelen ser los más manchados, estas deberían ser las primeras zonas en las cuales buscar manchas. Pero también hazlo en otras zonas.

Elimina las manchas

Procede a eliminar las manchas:

  1. Coloca la chamarra sobre una superficie plana y limpia.
  2. Ponte guantes.
  3. Limpia la mancha con un paño suave y húmedo.
  4. Aplica un quitamanchas.
  5. Frota la mancha suavemente con un dedo y deja que actúe durante el tiempo indicado en el envase del producto. También puedes utilizar un quitamanchas de espuma. En este caso es más conveniente.
  6. Pon agua a temperatura ambiente en la palangana.
  7. Toma una esponja limpia.
  8. Quita suavemente el quitamanchas de la tela.
  9. Tira el agua y pon más agua limpia.
  10. Toma una esponja o un paño suave y pásalo cerca de la mancha para que no queden marcas.

El agua micelar puede ayudar a eliminar las manchas de maquillaje del cuello. La clave es asegurarse de que no tenga color. Humedece un algodón con agua micelar y aplícalo sobre la mancha. Déjalo reposar un minuto y luego frota un poco sobre la mancha. Repite la operación si es necesario.

Presta atención a las áreas importantes

Por regla general, las chamarras de plumas se ensucian más en el cuello, los bolsillos y, sobre todo, en las mangas. A menudo ponemos el teléfono, las llaves y otros objetos pequeños en los bolsillos. No siempre abrochamos y desabrochamos la chamarra con las manos limpias. Y el cuello siempre está en contacto con la cara y el pelo. Por eso, cuando limpies, presta especial atención a estas zonas.

Trata las zonas problemáticas:

  1. Toma la palangana con agua a temperatura ambiente.
  2. Diluye una pequeña cantidad de detergente adecuado para lavar la prenda.
  3. Toma una esponja limpia o un paño suave y libre de pelusas, y humedécelo suavemente.
  4. Utiliza una esponja o un paño húmedo para fregar las zonas sucias de la tela.
  5. Utiliza un cepillo suave si la esponja no funciona. Se puede usar un cepillo de dientes de dureza media en lugar de un cepillo de ropa. No se deben emplear cepillos muy duros.
  6. Si una zona resulta difícil de limpiar, aplica un poco de quitamanchas.

Limpia toda la superficie

Procede a limpiar la chamarra de plumas:

  1. Toma la palangana con agua limpia y a temperatura ambiente.
  2. Diluye un detergente suave.
  3. Humedece una esponja o un paño suave y libre de pelusas con el agua y empieza a limpiar la chamarra. No eches demasiada agua sobre ella, ya que esto puede hacer que la chamarra se manche y se moje.
  4. Limpia bien todas las zonas, evitando los elementos de piel u otros adornos.
  5. Puedes recorrer toda la chamarra con un cepillo especial para ropa. Cepilla de arriba hacia abajo con movimientos firmes.
  6. Si tu chamarra de plumas tiene bordados o pedrería y hay suciedad entre ellos, límpialos suavemente con un cotonete.

No mojes el ribete de piel, aunque sea sintético. Esto podría arruinar su apariencia. Tampoco hay que frotar los bordados o la pedrería con un cepillo duro o un paño áspero.

Quita el producto de limpieza

Quita bien el limpiador de la chamarra:

  1. Enjuaga la palangana y el paño. No debe quedar nada de detergente en ellos.
  2. Vierte agua a temperatura ambiente.
  3. Humedece un paño suave y empieza a repasar la chamarra.
  4. Si el agua de la palangana se enjabona, cámbiala por otra limpia.
  5. Pasa un paño húmedo y limpio por toda la superficie de la prenda.

Sugerencia: si quedan manchas de jabón en la chamarra después de la limpieza, un rociador puede ayudar. Llénalo con agua limpia y rocía en las zonas deseadas. A continuación, repasa con un paño limpio, húmedo y libre de pelusas.

Seca la chamarra de plumas

El relleno de plumas debe estar casi seco después de la limpieza. Toma un gancho y cuelga tu chamarra de plumas. Lo mejor es secarla al aire libre. Si esto no es posible, déjala en una habitación bien ventilada. Agita la chamarra periódicamente para asegurarte de que el relleno no se apelmace.

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