Cómo y en qué momento se debe salar la comida para revelar su sabor

No se le agrega sal a la comida solo para que quede salada, sino también para mejorar el sabor de los ingredientes.

En Ideas en 5 minutos hemos averiguado con qué, en qué momento y cómo se debe salar un platillo para que quede delicioso.

Para qué es necesario agregarle sal a un platillo

La sal desempeña una multitud de funciones:

  • Sirve como conservante para los alimentos. Cuando salamos carnes o verduras, estamos aplicando un método antiguo para conservarlas. Este método fue utilizado ampliamente hasta que se inventaron los refrigeradores. La sal evitaba el crecimiento de microbios y extraía toda la humedad de la comida.
  • Les da textura a los platillos. Al preparar un pan con levadura, la cantidad de sal influye en la velocidad de fermentación y en el efecto del gluten, lo que a su vez determina la textura final del pan. A menudo la sal gruesa se usa para darles una textura crujiente a los pretzels.
  • Mejora el sabor de los platillos. Si agregas sal en pequeñas cantidades, entonces es posible tanto revelar el sabor dulce como neutralizar el sabor amargo de los productos. Frecuentemente se usa para eliminar el sabor amargo de las verduras crucíferas (por ejemplo, el brócoli) y de las aceitunas. La sal revela el sabor de los ingredientes y hace que los platillos adquieran más aroma.
  • La sal se considera una fuente de elementos nutritivos. La sal de mesa se compone de un 40 por ciento de sodio y un 60 por ciento de cloro. Estos nutrientes son esenciales para el organismo. La sal yodada nos permite prevenir la deficiencia de yodo y, por consiguiente, reducir el riesgo de padecer enfermedades de la tiroides.

Existen una multitud de tipos de sal y algunos de ellos son adecuados para ciertos platillos. Por ejemplo:

  • Sal común o de mesa. Al agregarle yodo a esta sal, se vuelve yodada y es mejor usarla para hornear panes.
  • La sal kosher es universal y se puede agregar a cualquier platillo.
  • Es mejor usar la sal marina para dar un toque final y no como fuente principal para salar los platillos. Considerando que existen muchos tipos de sal marina y que difieren en sabor, la cantidad indicada en las recetas puede ser poco confiable.

En qué momento y cómo salar la comida

  • Pasta
    Vierte sal en el agua de antemano y no tengas miedo de salarla demasiado, dado que desecharás una gran parte de la sal junto con el agua cuando la pasta esté lista.
  • Carne
    Se puede salar la carne de res y de puerco unas horas antes de prepararla. La sal extraerá una parte de la humedad interna, que luego se absorberá en la carne junto con la sal, como si la sazonara por dentro.
  • Verduras
    Al escaldar y hervir verduras, agrégale la sal al agua justo antes de cocinarlas. Si estás cocinando verduras al vapor, entonces agrega la sal después de prepararlas. Si quieres freírlas, es mejor salarlas después de que estén listas. Es recomendable que les pongas sal a las verduras crudas justo antes de servirlas en la mesa.
  • Papas
    Siempre sala el agua antes de agregar las papas.
  • Sopas y caldos
    Puedes salar todos los ingredientes del platillo durante su preparación, antes de colocarlos en una cacerola. Por ejemplo, al freír cebolla o jitomates, primero sálalos en una sartén. Sin embargo, no se recomienda ponerle mucha sal a cada producto.
  • Ensaladas
    Ponle un poco de sal al aderezo justo antes de servirlo en la mesa.

Si en la receta no se indica la cantidad exacta de sal, entonces puedes aplicar esta guía (cantidad recomendada de sal común):

  • Para las sopas y las salsas: 1 cdta. por 1 litro de líquido
  • Para la carne cruda: 2 cdtas. por 450 gramos
  • Para la masa: 1 cdta. por 4 tazas de harina
  • Para papillas: 1 cdta. por 2 vasos de líquido
  • Para cocer verduras: 1 cdta. por 3 tazas de agua
  • Para la pasta: 1 cdta. por 2 litros de agua

Qué hacer si te has excedido con la sal

En principio intenta agregarle más ingredientes al platillo. Si se trata de una sopa o una salsa, entonces será mejor agregarle un vaso de agua o de caldo. Si está ligeramente salado, entonces intenta añadir jugo de limón o aceite de oliva.

Si crees que una papa cruda mágicamente se deshará del exceso de sal, por desgracia, tal método no ayuda.

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