Por qué el cobre se vuelve verde

El cobre es uno de los pocos metales cuyo color natural no es el blanco grisáceo. Su tono es durazno o blanco rosado, con un brillo metálico. Sin embargo, con el paso del tiempo, este puede volverse casi irreconocible y tornarse verde.

Ideas en 5 minutos te explicará por qué este tipo de metal pierde su tono inicial y se vuelve verde.

¿Por qué el cobre se vuelve verde?

Durante la oxidación, el cobre adquiere un tono verdoso que se produce cuando entra en contacto con el aire. En condiciones de alta humedad, la oxidación avanza más rápido. Entonces, en la superficie del metal se forma una capa delgada exterior verde azulada llamada pátina.

El color de la pátina se debe a los minerales en su composición, que se forma en la superficie del metal durante la oxidación. Uno de ellos es la brocancita, que tiene un tono verde. El otro es la malaquita, de color azul esmeralda, y el tercero es la azurita, cuya tonalidad es azul.

La pátina puede compararse con el óxido del hierro, que también se forma al oxidarse en el aire. Sin embargo, a diferencia de este, la pátina no destruye el metal, sino que ayuda a protegerlo.

¿Por qué la pátina es buena?

Al oxidarse un mental, la capa superior de este se despega, lo que contribuye a una mayor oxidación. Con el paso del tiempo, el óxido puede penetrar en el material y corroer estructuras enteras.

El óxido del cobre es una sustancia resistente que se adhiere fuertemente al metal y evita un mayor deterioro. Cuanto más gruesa sea la capa de pátina, tanto más resistente será a la corrosión del metal que se encuentra debajo.

Quizá el ejemplo más famoso de la oxidación del cobre sea la Estatua de la Libertad, construida en 1886. A pesar de que tiene más de 100 años, la capa de pátina en ella aún no supera los 0,013 centímetros.

¿Qué metales se vuelven verdes?

Las aleaciones de metales que contienen cobre también sufren de oxidación y se cubren de pátina. Con el paso del tiempo, el latón (que consiste en cobre y zinc) y el bronce (que consiste en cobre y estaño) también adquieren un tono verdoso.

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