12 Trucos para iniciar una conversación con cualquier persona

Dar el primer paso no siempre resulta fácil, sobre todo cuando hay que hablar con alguien que recién conoces en el trabajo, en tu lugar de estudio o en una fiesta. Pero si adquieres las habilidades necesarias, es posible que logres entablar conversaciones interesantes y hasta que ganes amigos.

Ideas en 5 minutos te sugiere poner en práctica los siguientes trucos para iniciar un diálogo con cualquier persona, en diferentes situaciones.

1. Saluda con una frase simple

Puede sonar trillado, pero una buena manera de comenzar a hablar con alguien es saludando con esta simple frase: “Hola, ¿cómo estás?”. Hay muchas variantes para esta oración, pero el objetivo es que te contesten con un “bien”. A lo que tú puedes responder: “Me alegro de que estés bien, yo me llamo...”.

Un estudio demostró que preguntarles a las personas cómo se sienten, lograr que respondan y reconocer esa respuesta facilita la conversación, e incluso las impulsa a actuar, por ejemplo, brindando su ayuda.

2. Intenta lucir presentable

Si luces desaliñado, puede que tu interlocutor evite hablar demasiado contigo. Sucede lo contrario si tu aspecto es ordenado. No hace falta que vistas con ropa a la moda, costosa o que no sea de tu estilo, lo importante es que tu apariencia sea agradable y limpia. Inevitablemente, la forma en la que te ves puede causar una buena o una mala impresión en los demás.

3. Comienza con una frase positiva

Cuando intentes iniciar una conversación, evita hacer observaciones negativas. Puedes hacer un comentario sobre cualquier tema, por simple que te parezca: clima, empleo, comida, deportes, etc. Pero dale un giro optimista. Por ejemplo, está bien decir: “¡Qué frío hace! Pero el pronóstico dice que mañana estará soleado”, en lugar de decir: “Detesto los días lluviosos”.

Según un estudio, las personas tienden a reaccionar mejor ante frases abiertas e inocentes. Este tipo de inicio de conversación resulta menos amenazante y alienta al otro a responder.

4. Pide una opinión o una recomendación

Acércate a la persona con la que quieres entablar una charla y pídele que te recomiende un buen lugar para tomar un café o para ir a comer en la ciudad. Puedes adaptar la pregunta como a ti te parezca, siempre que le des a tu interlocutor la oportunidad de responder con su propia opinión. Esta es una buena forma de romper el hielo, pues le permites a la otra persona abrirse e interactuar contigo naturalmente.

5. Ofrece tu ayuda

Ofrecerse a ayudar a alguien podría terminar en una buena conversación. Ya sea en el lugar de trabajo o en un evento, encuentra la oportunidad de ser útil, por ejemplo, dando el asiento, llevando un plato, un vaso o ayudando con las tareas laborales.

Es difícil que una persona rechace la ayuda cuando realmente la necesita, aunque provenga de un extraño. Además, queda predispuesta a continuar hablando.

6. Encuentra un tema en común

Si asistes a una reunión o a un evento donde sabes que la mayoría de la gente tiene algo en común contigo, por trabajar o estudiar en el mismo sitio, puedes comenzar una charla con alguien preguntando: “¿Hace mucho que trabajas aquí?”, o algo similar. Referirte a aquello que es familiar para ambos genera una conexión y puede resultar en un entretenido diálogo.

7. Mira a los ojos y sonríe

Mirar a tu interlocutor a los ojos y sonreír puede ser el primer paso de una charla. Hacer esto crea una conexión con la otra persona y da una buena impresión de ti, sin que digas una palabra.

Según un estudio, la gente se siente más atraída hacia quienes miran directamente y sonríen. No tiene nada que ver con el atractivo físico, sino con la sensación de ser interesante para el otro.

8. Haz un halago honesto

No es un secreto que a todos nos gusta que nos elogien. Por eso, puedes utilizar los cumplidos sinceros como iniciadores de conversaciones. Prueba diciendo algo así: “Me gustó tu presentación, ¿dónde conseguiste la información?”. Si eres observador, podrás encontrar algo con lo que encomiar a alguien. Pero recuerda ser honesto y evitar exagerar, para no espantar a tu interlocutor.

9. Haz una pregunta sencilla

No hace falta que sea demasiado inteligente, basta con que hagas una pregunta sencilla sobre el entorno en el que tú y tu interlocutor se encuentran para empezar a hablar. Por ejemplo, puedes decirle a tu compañero de viaje: “¿Sabes si nos darán bocadillos?”.

Cuando la persona te conteste, puedes continuar diciendo algo sobre ti mismo y realizar otra pregunta, esta vez un poco más directa. Siguiendo este ciclo, es posible que disfrutes de una charla interesante con quien tengas al lado.

10. Rellena los huecos con información

Es probable que comiences una conversación con alguien de forma indirecta, pero para mantener su atención y seguir hablando, es necesario que le brindes información sincera. Por ejemplo, si deseas sentarte junto a alguien a la hora del almuerzo en el trabajo, puedes preguntar: “¿Puedo sentarme?”, y continuar, “prefiero comer en compañía, es más entretenido”.

Cuando rellenas tu charla dando un “por qué” y un “para qué”, evitas que tu interlocutor imagine todo lo que no dijiste y tienda a rechazarte. En cambio, si justificas lo que pides, puede que los resultados mejoren.

11. Escucha con atención

Una forma de darle a entender a tu interlocutor que lo estás escuchando atentamente es repitiendo las últimas palabras que dice. Esto ayuda a afianzar el vínculo con la otra persona y a mantener una buena comunicación.

Aprender a escuchar puede resultar algo difícil, pues tendemos a querer monopolizar la conversación, lo cual nos aleja del objetivo principal, que es conocer a nuevas personas.

12. Proporciona una salida fácil

Es lógico que una persona se sienta intimidada cuando un desconocido se acerca para hablarle, y es posible que desee escapar de inmediato. Para evitarlo, dale tú mismo una salida. Luego de iniciar la conversación, menciona que no puedes hablar por mucho tiempo porque tienes que irte en cinco minutos, o algo parecido.

Puede suceder que tu interlocutor se relaje después de saber que serás breve y que se sienta cómodo charlando contigo, tanto como para olvidar los cinco minutos que mencionaste antes.

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