Quiénes son los “childfree” y por qué se niegan a tener hijos

El término childfree (del inglés child-free — “sin hijos”) hace referencia a las personas que voluntariamente deciden no tener hijos. Según el diccionario Merriam-Webster, esta palabra se usó por primera vez a principios del siglo XX. Sin embargo, la tendencia de no tener hijos por voluntad propia se hizo popular hace poco tiempo. Esto se facilitó gracias a la aparición de métodos anticonceptivos asequibles, el apoyo a los ancianos por parte del gobierno y un aumento del nivel de educación, especialmente entre las mujeres.

En Ideas en 5 minutos te contaremos sobre algunas de las razones principales por las que las personas se niegan a tener hijos.

1. Le temen a los problemas financieros

Es bastante caro mantener a los hijos. Los padres quieren proporcionarles un nivel de vida decente y una buena educación, pero frecuentemente, en la juventud, las oportunidades pueden ser limitadas. Algunas personas pueden detenerse por las deudas, la falta de una vivienda propia, la inestabilidad económica y, en consecuencia, la inseguridad de que serán capaces de proporcionarle a su hijo todo lo que necesita durante el período de su crecimiento.

2. Criar hijos les parece una tarea difícil

La crianza de los hijos nunca ha sido una tarea fácil. A menudo, tales tareas cotidianas como darle de comer y mantener la higiene del bebé se convierten en días laborales completos, los cuales suelen ir acompañados de noches de insomnio.

Al mismo tiempo, las expectativas de la sociedad se han vuelto más altas que antes. La crianza de los hijos se ha convertido en una actividad de tiempo completo que requiere de habilidades en diferentes ámbitos: desde educación hasta la psicología infantil. Como resultado, se convierte en una profesión de padres que compiten entre sí comparando los éxitos de sus hijos.

Tal estilo de vida requiere una inversión significativa de tiempo y esfuerzo, lo cual precisamente les preocupa a las mujeres. La mayoría de ellas continúa trabajando después de la licencia por maternidad. Por esta razón, la maternidad causa el “efecto de doble empleo”, cuando las mujeres se esfuerzan al máximo tanto en el hogar como en el trabajo. Como resultado, algunas de ellas simplemente le temen a un estilo de vida tan agotador, posponiendo así el nacimiento de un hijo o incluso negándose a tenerlo.

3. No quieren perder su libertad

A algunas personas les da miedo tomar una decisión irreversible y caer en la “trampa de tener hijos”. La podemos describir de la siguiente manera: nunca sabrás si puedes con la crianza de los hijos hasta que los tienes, pero, cuando los tengas, serás padre para toda la vida. No todas las personas pueden aguantar tal presión, por eso algunos prefieren no arriesgarse y disfrutar de la estabilidad y paz que da el no tener hijos.

4. Simplemente les caen mal los niños

A algunas personas no les gusta estar cerca de los niños. Creen que estos son egoístas y difíciles de manejar, y tales característica de su comportamiento como gritos, conversaciones ruidosas y berrinches pueden causarles cierta aversión.

A su vez, la falta de simpatía por los niños puede causar miedo de tener un hijo y nunca llegar a quererlo. El miedo a la decepción puede intensificarse si unos conocidos, amigos o incluso padres han tenido una experiencia emocional negativa.

5. Les gusta su estilo de vida actual

Algunas de las personas que deciden voluntariamente no tener hijos, consideran genial la idea de “vivir para mí”. No quieren perder tiempo, dinero y esfuerzo en la crianza de hijos y consideran esas tareas onerosas y una amenaza para su estilo de vida. Además, pueden tener otras prioridades. El deseo de realizarse, hacer una carrera y lograr el éxito en su campo profesional les puede parecer más atractivo que tener hijos.

6. Les da miedo quedarse sin el apoyo de sus seres queridos

A menudo, las mujeres se niegan a ser madres debido al temor de quedarse sin apoyo. Tienen miedo de criar a un hijo a solas y llevar toda la responsabilidad financiera. Esto puede conducir al mencionado “efecto doble empleo” y requerir que la mujer se esfuerce doble durante un largo período de tiempo. Tal carga puede asustar.

7. Se preocupan por el futuro del planeta

Algunas personas prefieren no tener hijos por los cambios climáticos y el daño que la humanidad le está haciendo al planeta.

Para octubre de 2021, la población de la Tierra alcanzó los 7,9 mil millones de personas. Según estimaciones de la ONU, para 2050 habrá alrededor de 9,7 mil millones de personas, y para 2100, 11 mil millones. Al mismo tiempo, según el Banco Mundial, en 2018 la emisión promedio de dióxido de carbono de cada persona en el mundo fue de 4,5 toneladas. La organización benéfica británica Population Matters afirma que a medida que la población crece, las emisiones totales de carbono y la deforestación, así como otros impactos ambientales, aumentarán significativamente.

El cambio climático se convierte en otro motivo para rehusarse a la idea de ser padres. Las personas se preocupan por los fenómenos naturales extremos a los que posiblemente tengan que enfrentarse sus hijos.

8. Creen que el nacimiento de hijos es éticamente inaceptable

Algunas personas pueden negarse a tener hijos porque es moralmente problemático debido a la falta de posibilidad de obtener el consentimiento de la persona que nacerá.

Por desgracia, nadie puede predecir el destino de su hijo. Puede ser feliz o infeliz. En este último caso, inevitablemente experimentará un estado de vida impuesto y se verá obligado a lidiar con sus dificultades.

Los defensores de este punto de vista argumentan que se trata de influir en una persona con nuestras acciones, pero al mismo tiempo es imposible obtener su acuerdo para ello, por lo tanto tales acciones no deben tomarse por omisión. También se trata de dar a luz, porque antes de realizar esta acción esta persona aún no existía y, por consiguiente, era imposible pedirle permiso.

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