Cómo cepillar a tu gato y por qué conviene hacerlo

Aunque los gatos acostumbren a limpiarse por sí mismos, el que tú lo hagas de una a dos veces por semana puede traerles muchos beneficios y evitarles varias trastornos. En Ideas en 5 minutos te enseñamos cuál es el mejor modo de cepillarlos para entrar rápidamente en confianza y también te damos las razones por las cuales es necesario hacerlo.

Consejos para un buen cepillado

Paso 1. Acaricia su pelaje

  • Asegúrate primero que tu gato se sienta cómodo y esté de buen humor; receptivo a que lo toquen. Cuando lo veas tranquilo, acércate y acarícialo.

Paso 2. Siéntalo en tu regazo y acércale el cepillo para que pueda olerlo

  • Olfatear el cepillo, y hasta jugar con él, hará que pronto el gatito se familiarice con la situación y entre en confianza.

Paso 3. Comienza haciendo movimientos suaves y en zonas consideradas “fáciles”

  • En principio, conviene probar pasándole el cepillo por aquellas zonas donde sabes que disfruta de ser acariciado, en general estas son el lomo, debajo del mentón o por encima de las orejas.

Paso 4. Anímate un poco más

  • A medida que va entrando en confianza y lo notas más receptivo, avanza hacia áreas más sensibles como el vientre, la cola y las orejas.

  • Si notas que se siente incómodo, aburrido o que comienza a enojarse, vuelve a las zonas más seguras, las que sabes que le gustan.

Paso 5. Alterna el cepillado con las caricias

  • Alterna entre uno y otras cada pocos minutos y asegúrate de que en un principio las sesiones de cepillado sean cortas.

Paso 6. Recompénsalo

  • Cuando termines, juega con él, dale un regalo o algo de comer. Así, comenzará a asociar el cepillado con situaciones placenteras.

Beneficios del cepillado regular

1. Elimina el exceso de pelo

Esto significa que encontrarás muchas menos bolas de pelo en los rincones de tu casa, en la aspiradora, sobre tu ropa o en el sillón, porque ya le habrás quitado todo el pelo que le sobra con el cepillo (y no lo habrá hecho él con su lengua, lo que podría traerle algunos problemas digestivos).

2. Controla las pulgas y su estado general de salud

Cuando cepillas a tu gato, mejoras el estado de su piel, porque al hacerlo controlas cualquier lastimadura que pueda tener y que se esconde bajo su largo pelaje; a la vez barres la suciedad y la grasa que se puede haber acumulado, incluidas las pulgas.

3. Evita que sientan dolor al hacerlo ellos mismos cuando ya son mayores

Para los gatos que ya son mayores, o que tienen algún problema de movilidad, el momento del aseo puede ser un inconveniente porque esto les implica precisamente tener que moverse y no siempre pueden hacerlo sin sentir dolor. Por eso es probable que tiendan a asearse cada vez con menor frecuencia. En este caso, tu ayuda se vuelve indispensable.

4. Fortalece el vínculo que tiene contigo

Los gatos se limpian entre sí para demostrar cariño y confianza mutua. El que tú lo acicales hará que pronto esa misma confianza que tiene con sus pares la tenga también contigo.

Los cepillos adecuados para cada tipo de gato

1. Para la mayoría

A la mayoría de los gatos les sienta bien un cepillo de dos lados, uno más suave y otro más fino, que sirve para desenredar. Si tu gato se ve como “mullido” o “esponjoso”, puedes usar primero el peine para desarmar los nudos grandes y luego la parte más suave para darle brillo y quitar el pelo que ya se ha desprendido.

2. Para los de pelo largo

Un peine de muda para gatos puede ser el más adecuado para desenredar los largos mechones de los gatos con pelo muy largo. Este tipo de peines tiene dientes cortos y largos; cada uno de ellos cumple con una función diferente: los dientes más largos atraviesan la capa superior y ayudan con el desenredo y los más cortos barren el pelaje suelto.

3. Para los de pelo corto

Un cepillo suave de cerdas puede ser el indicado para los gatos de pelo corto. Su pelaje se verá rápidamente suave y muy brillante.

4. Para los más sensibles

Si notas que tu gato es muy sensible y reacio al cepillado, puedes elegir un cepillo de goma, incluso un guante de aseo. Sus dientes se sienten muy diferente a los de metal y a las cerdas, y ayudan a masajear su piel y a distribuir los aceites que están en ella; además, la textura de la goma elimina también el pelo suelto.

Compartir este artículo