Cómo aplicar el rubor según la forma del rostro

Cómo aplicar el rubor según la forma del rostro

El rubor puede resaltar la belleza de tu cutis natural. Sin embargo, es importante conocer la forma de tu rostro para aplicarlo en los puntos adecuados. De este modo, no solo te verás estupenda, sino que también conseguirás sacar el máximo partido a tus productos de belleza.

En Ideas en 5 minutos preparamos esta guía para ayudarte a identificar la forma de tu rostro y saber cómo aplicar el rubor según tus rasgos naturales.

1. Cara en forma de corazón

Un rostro en forma de corazón tiene una barbilla ligeramente puntiaguda, una frente ancha y mejillas prominentes. Por lo tanto, el objetivo es suavizar los bordes para que tu cara parezca más un óvalo.

Cómo hacerlo:

1. Aplica rubor en la parte exterior de tus pómulos. Empieza por las orejas y termina por debajo del ángulo externo de los ojos.

2. Difumina un poco el color hacia las sienes, yendo hacia el centro de la frente. Esto te ayudará a equilibrar la anchura de la zona superior y el área interior de tu rostro.

2. Cara cuadrada

Este rostro tiene una frente con casi las mismas dimensiones que los pómulos y la barbilla, junto con una mandíbula prominente. Por lo tanto, el objetivo principal para esta forma de cara es suavizar sus bordes y alargar la frente.

Cómo hacerlo:

1. Aplica el rubor formando medialunas. Empieza por las manzanas de las mejillas, trazando los pómulos hasta las sienes.

2. Difumina el color dibujando un 8 con la brocha. Esto te ayudará a conseguir un aspecto más natural.

Nota: Para identificar las manzanas de tus mejillas, sonríe y utiliza las pupilas de tus ojos como guía. Estos serán tus puntos de parada para evitar aplicar el rubor demasiado cerca de la nariz.

3. Cara ovalada

Un rostro ovalado suele tener pómulos prominentes y la barbilla es ligeramente más estrecha que la frente. Otro rasgo destacable es que parece más largo que ancho. Debido a estos rasgos, el look más adecuado para esta forma es hacer que el rostro parezca menos alargado.

Cómo hacerlo:

1. Aplica el rubor en líneas horizontales.

2. Difumina bien empezando por los pómulos hacia las orejas.

Aunque a los rostros ovalados les puede quedar bien cualquier técnica de rubor, asegúrate de evitar aplicarlo debajo de los pómulos, ya que podría parecer una quemadura de viento en lugar de un rubor.

4. Cara redonda

Es muy fácil de reconocer, ya que tiene más o menos la misma anchura y longitud. Además, las mejillas y los pómulos son muy prominentes. En este caso, el objetivo es hacer que tu cara parezca más delgada.

Cómo hacerlo:

1. Identifica la zona cóncava natural de tu rostro aspirando las mejillas. A continuación, aplica rubor justo encima de esa parte.

2. Si lo deseas, puedes añadir un poco de color en la barbilla para terminar el look.

Nota: Evita el rubor nacarado o con reflejos porque puede crear la ilusión de una apariencia más redonda.

5. Cara oblonga o rectangular

Una cara oblonga puede ser similar a una cuadrada. Sin embargo, esta forma no es tan ancha y es más larga. Al mismo tiempo, la frente, las mejillas y la línea de la mandíbula tienen casi la misma anchura. Si estas características coinciden con tu complexión, acorta tus rasgos para conseguir el aspecto más favorecedor.

Cómo hacerlo:

1. Aplica un poco de rubor justo en tus pómulos y debajo de las esquinas exteriores de los ojos.

2. Difumina bien, asegurándote de que el color no baje más allá de la punta de la nariz.

6. Cara en forma de diamante

Una de sus principales características es su barbilla puntiaguda. Al mismo tiempo, es más estrecha hacia la línea de la mandíbula y más ancha en los pómulos, lo que hace que estos últimos sean más pronunciados. Por esta razón es posible que quieras llamar la atención sobre la parte inferior de tu rostro.

Cómo hacerlo:

1. Aplica el rubor en la parte superior de tus pómulos, evitando la zona cóncava que hay debajo de ellos.

2. Difumina bien el color yendo hacia tus orejas.

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