Cómo cuidar la piel seca

Los cosmetólogos distinguen 5 tipos de piel: normal, sensible, grasa, mixta y seca. Quienes tienen este último tipo a menudo notan opacidad, tirantez y descamación de la piel, lo que causa inconvenientes en la vida cotidiana.

Ya hemos escrito cómo cuidar la piel grasa y mixta. Ahora, Ideas en 5 minutos ha recopilado instrucciones detalladas para el cuidado de la piel seca.

Los consejos de este artículo son generales. Para determinar con precisión tu tipo de piel, elaborar un programa de cuidado individual y seleccionar productos cosmetológicos, te recomendamos que consultes a un cosmetólogo.

Signos de piel seca

La piel seca se caracteriza por:

  • Pequeños y casi imperceptibles poros.

  • Tez apagada

  • Enrojecimiento

  • Baja elasticidad

  • Propensión al picor, la irritación y la descamación

Causas de la sequedad cutánea

  • Genética

  • Cambios hormonales o relacionados con la edad

  • Exposición al viento, sol o frío

  • Calefacción intensa en el hogar

  • Baños o duchas largas con agua caliente

  • Reacción a los ingredientes de los productos cosméticos

  • Ciertas enfermedades

Lavado

Al elegir los limpiadores, evita los que contienen colorantes, fragancias y otros ingredientes fuertes. Por ejemplo, el alcohol, los retinoides y los tensioactivos fuertes como el sulfato de sodio.

Ten cuidado al lavarte la cara y no utilices esponjas abrasivas. En su lugar, extiende el producto de limpieza suavemente con las yemas de los dedos. No frotes nunca la piel: puede causar irritación.

Si tu piel es muy seca, evita lavarte la cara varias veces al día. Es mejor hacerlo una vez por la noche, antes de acostarte. Esto limpiará la piel de la suciedad acumulada durante el día y evitará la pérdida de aceites esenciales y grasa.

Exfoliación

La piel se renueva de forma natural produciendo nuevas células y desprendiéndose de las viejas. Si las células viejas permanecen en la superficie de la piel durante mucho tiempo, puedes notar zonas secas y escamosas y poros obstruidos. La exfoliación ayuda a eliminar las células muertas, reduce la descamación, mejora el cutis y unifica la textura de la piel.

Los peelings pueden ser mecánicos (cepillos, exfoliantes) y químicos (ácidos AHA y BHA). Si tienes la piel seca, evita la exfoliación mecánica. Puede agravar tu estado y provocar microfisuras. En este caso son más efectivos los ácidos AHA, concretamente el ácido glicólico. Elimina suavemente las células muertas de la piel y ayuda a renovarla.

Sin embargo, no hay que exfoliar en exceso y hay que limitar la exfoliación a una vez por semana. Recuerda también que los ácidos hacen que la piel sea más sensible a los rayos del sol. Por lo tanto, después de la exfoliación, asegúrate de aplicar un protector solar en tu piel.

Hidratación

La crema hidratante es la piedra angular del cuidado de la piel seca. El producto adecuado puede ayudar a reconstruir la barrera protectora, retener la humedad en la piel y reducir la deshidratación.

Estos son los ingredientes que hay que buscar en una crema para pieles secas:

  • Ácido hialurónico
  • Ceramidas
  • Aloe vera
  • Aceite de coco
  • Manteca de karité
  • Glicerina
  • Dimeticona
  • Lanolina
  • Aceite mineral

Después de ducharte o lavarte, sécate la cara con una toalla, dejándola ligeramente húmeda, y aplícate una crema hidratante. Esto ayudará a retener más humedad en las capas superiores de la piel.

Productos especiales

  • Utiliza un protector solar después de la crema hidratante si piensas salir de casa. Una crema con FPS 15 o superior es adecuada. También puedes utilizar un producto combinado que contenga tanto protector solar como ingredientes hidratantes.

  • Los sérums son productos de cuidado activo con una alta concentración de ingredientes beneficiosos para combatir la deshidratación severa. Para las pieles secas, busca sueros que contengan ácido hialurónico y vitamina B5.

  • Elige productos con la etiqueta “hipoalergénico”. De este modo, se minimiza el riesgo de reacciones cutáneas no deseadas.

Consejos útiles

  • Evita ducharte con agua caliente si es posible. En su lugar, lávate sólo con agua tibia. El agua caliente reseca la piel y la priva de sus propios aceites naturales.

  • Reduce el tiempo que pasas en la ducha a 5-10 minutos. Así evitarás el contacto innecesario con el agua, que podría hacer que tu piel se sintiera aún más seca que antes.

  • La baja humedad también puede ser un factor de sequedad de la piel. Utiliza un humidificador en los ambientes donde pasas mucho tiempo. Acuérdate de limpiarlo regularmente para evitar la acumulación de bacterias.

Cuando ver a un especialista

Un tratamiento básico suele aliviar la piel seca. Sin embargo, si sigues sintiendo sequedad después de los tratamientos normales, para descartar una afección cutánea grave, merece la pena acudir a un dermatólogo. Él o ella te diagnosticará, te prescribirá un tratamiento o te ajustará tu rutina diaria para que se adapte a tus necesidades individuales.

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