Cómo elegir un exfoliante facial según tu tipo de piel

Aproximadamente cada 30 días, la piel se renueva: se forman nuevas células en la capa intermedia y empujan a las viejas a la superficie. A veces, las células muertas no se eliminan por completo, sino que se acumulan. Esto da lugar a una piel escamosa, seca y apagada. La exfoliación ayuda a eliminar las células muertas de la superficie de la piel. Para ello se utilizan agentes mecánicos o químicos.

Ideas en 5 minutos te informa cuáles son los métodos de exfoliación disponibles y comparte algunos consejos para encontrar el producto adecuado para tu tipo de piel.

Las recomendaciones del artículo son de carácter general. Para determinar con precisión tu tipo de piel y la elección de un peeling adecuado, te recomendamos que te pongas en contacto con un dermatólogo.

Cepillos, esponjas y guantes para exfoliar

Los cepillos, las esponjas y los guantes son exfoliantes mecánicos:

  • El cepillo está hecho de cerdas suaves que ayudan a eliminar las células muertas de la piel del rostro y del cuerpo. La exfoliación con el cepillo puede ser en seco o con un limpiador, como una espuma o un gel.
  • La esponja suele ser más suave que un cepillo y es adecuada para exfoliar suavemente la piel. Se aplica espuma o gel limpiador y se utiliza para frotar la piel.
  • Los guantes se utilizan sobre todo para la exfoliación corporal. Pero también pueden exfoliar la piel del cutis si por alguna razón el cepillo o la esponja no son convenientes. Con ellos se aplica el limpiador y se frota suavemente la piel.

✅ Adecuado: para pieles normales, grasas y mixtas.

❌ No recomendado: para pieles secas y sensibles.

Cremas exfoliantes

Una crema exfoliante es un cosmético líquido con una textura granulada. Se consigue incorporando partículas sólidas que exfolian la piel. Cuando se aplican, eliminan las células muertas y hacen que la superficie del cutis quede más suave.

Ten cuidado al elegir los exfoliantes y evita los que contienen partículas duras y gruesas. Por ejemplo, sal gruesa, azúcar, cáscaras de damasco trituradas y otros granos molidos. En su lugar, dales preferencia a los exfoliantes con gránulos redondos y suaves. Permiten exfoliar delicadamente la piel y evitan la irritación.

✅ Adecuado: para pieles normales, grasas y mixtas.

❌ No recomendado: para pieles secas y sensibles.

Exfoliantes ácidos (los AHA ácidos)

Los alfahidroxiácidos (AHA) son ingredientes de origen vegetal que disuelven las células cutáneas muertas y las eliminan de la superficie de la piel. Los ácidos son exfoliantes químicos. El tratamiento puede realizarse en casa o en un salón de belleza.

El grupo de los ácidos AHA incluye los ácidos glicólico, cítrico, málico y láctico. Tienen un efecto exfoliante suave, y el ácido láctico también tiene un efecto hidratante. Por lo tanto, se recomiendan para pieles secas y normales.

Los ácidos AHA pueden utilizarse solos o combinados. Sin embargo, se recomienda empezar con productos que contengan solo un ácido AHA para ver cómo reacciona la piel al producto. Si todo va bien, puedes probar los complejos AHA.

Adecuado: para pieles secas y normales.

Exfoliantes ácidos (los BHA ácidos)

Los betahidroxiácidos (BHA), al igual que los AHA, son exfoliantes químicos. Para fines cosméticos, el ácido salicílico es el más popular. Exfolia la piel en profundidad, disuelve el sebo y limpia los poros obstruidos. Esto ayuda a reducir la inflamación común en las pieles grasas y mixtas.

Adecuado: para pieles grasas y mixtas.

No recomendado: para pieles normales, secas y sensibles.

Exfoliación enzimática

Las exfoliaciones enzimáticas son también exfoliaciones químicas y contienen enzimas de frutas que eliminan suavemente las células muertas de la piel. A diferencia de los ácidos, las enzimas no estimulan la renovación celular, por lo que son adecuadas para las personas con piel sensible.

En las exfoliaciones enzimáticas, se utilizan generalmente las enzimas de la papaya y la piña. Aparecen bajo los nombres de “papaína” y “bromelina”, respectivamente.

Adecuado: para todo tipo de pieles, especialmente las sensibles.

Frecuencia de uso

La frecuencia de la exfoliación depende del tipo de piel:

  • En el caso de las pieles sensibles, es óptimo realizar una exfoliación de 1 a 2 veces por semana.
  • Para pieles normales y mixtas, hasta 3 veces por semana.
  • Para pieles grasas, hasta 5 veces por semana.
  • Para pieles secas, no más de una vez por semana.

Estas son recomendaciones provisionales. Observa el estado de tu piel después del tratamiento. Si sigue teniendo un aspecto apagado y los poros están obstruidos, puede ser necesario aumentar la frecuencia de la exfoliación. Si, por el contrario, se aprecian cambios claros, mantén la frecuencia recomendada o redúcela.

Precauciones de seguridad

  • Aplica los productos con cuidado y sigue estrictamente las instrucciones. No presiones ni frotes fuertemente la piel, especialmente si usas exfoliación mecánica.
  • No uses exfoliantes si tienes lesiones abiertas o la piel quemada.
  • La exfoliación puede resecar la piel, así que aplica una crema hidratante después de cada procedimiento para mantenerla saludable e hidratada.
  • La exfoliación aumenta la sensibilidad de la piel, por lo que se recomienda utilizar protección solar después de realizarla.
  • Utiliza la exfoliación con precaución si tienes acné, rosácea u otras afecciones de la piel. Lo ideal es consultar a un dermatólogo antes de utilizar cualquier producto y comprobar si hay posibles reacciones alérgicas. Para ello, aplica una pequeña cantidad de producto sobre la piel del pliegue del codo.
  • Deja de utilizar el exfoliante si notas que la piel se ha enrojecido, inflamado, escamado o irritado.
  • Evita la exfoliación si utilizas medicamentos o productos para el acné. Por ejemplo, el retinol y el peróxido de benzoílo. Estos pueden empeorar el estado de la piel y causar erupciones.
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