Cómo hacer tu propia crema hidratante para el cuerpo

Durante los meses de invierno, la piel es más propensa a la resequedad y a la picazón debido a las bajas temperaturas, la poca humedad y el viento frío. Una crema corporal natural te aportará la hidratación que necesitas para lucir una piel con aspecto suave. De esta forma, puedes adecuar la receta a los ingredientes que tengas disponibles en casa y a tus preferencias de aroma.

Ideas en 5 minutos te mostrará algunas formas sencillas de crear en casa una crema hidratante para el cuerpo.

Materiales

  • Cacerola metálica

  • Tazón de vidrio

  • Taza medidora

  • Cuchara

  • Batidora

  • Envase para almacenar la mezcla

  • Alcohol para desinfectar

Método 1: Piel seca

Si tienes una piel seca y escamosa, una crema superhidratante es necesaria para que el tejido no pierda la humedad y el brillo natural. Los aceites son ideales pues permanecen más tiempo sobre la piel y evitan que se evapore el agua de su superficie.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de manteca de cacao

  • 2 cucharadas de manteca de karité o manteca de mango

  • 2 cucharadas de aceite de soya

  • 2 cucharadas de aceite de aguacate

  • 2-3 gotas de aceite esencial de caléndula (o cualquiera de tu preferencia)

Preparación:

  1. Calienta el aceite de soya, la manteca de cacao, la manteca de karité o la manteca de mango, y el aceite de aguacate a baño María; mézclalos con ayuda de la cuchara.

  2. Una vez que se derritan los ingredientes, retira el tazón de vidrio del fuego y echa 3-5 gotas de aceite esencial, el de caléndula es excelente para las pieles secas. Mezcla con una batidora para obtener una consistencia más cremosa.

  3. Desinfecta con alcohol el envase que utilizarás para almacenar tu crema corporal y vierte la mezcla cuidadosamente.

  4. Espera de 10 a 15 minutos para que se enfríe. Almacena tu crema para el cuerpo en el refrigerador para que tenga una mayor duración.

Método 2: Piel grasa

Si tu piel es grasa o con acné, debes ayudar a equilibrar los niveles de sebo. Por ejemplo, el aceite de geranio tiene propiedades antisépticas y bactericidas, mientras que los aceites de lavanda y jojoba no son comedogénicos, por lo que evitan que se obstruyan los poros. Así, una crema no grasosa es una buena alternativa de hidratación, pues se absorbe rápidamente y no deja una sensación pesada en la piel.

Ingredientes:

  • 3 gotas de aceite esencial de geranio

  • 3 gotas de aceite esencial de lavanda

  • ¼ de taza de aceite vegetal de jojoba

  • ¼ de taza de gel de aloe vera

  • 1 cucharada de emulsionante n.º 2

  • 1 cucharada de manteca de karité

Preparación:

  1. Coloca el aceite de jojoba, la manteca de karité y el emulsionante n.º 2 a baño María.
  2. Mezcla los ingredientes con ayuda de la cuchara y retíralos del fuego. Agrega el aceite esencial de geranio, el aceite esencial de lavanda y el aloe vera. Con la batidora, mezcla todos los ingredientes.
  3. Desinfecta con alcohol el envase que utilizarás para almacenar tu crema corporal y vierte la mezcla cuidadosamente.

  4. Espera de 10 a 15 minutos para que se enfríe. Almacena tu crema para el cuerpo en el refrigerador para que su textura se vuelva sólida. Úsala diariamente después de tomar una ducha.

Método 3: Piel sensible

Las pieles sensibles suelen enrojecerse rápidamente como reacción a ciertos productos o por fricción. El aloe vera tiene muchos beneficios, pues nutre, hidrata y regenera la piel, además tiene propiedades bactericidas. Y el aceite esencial de lavanda posee propiedades antiinflamatorias y regeneradoras. Así, una crema hidratante con estos ingredientes será ideal para este tipo de piel.

Ingredientes:

  • ¼ de taza de manteca de cacao

  • ¼ de taza de aceite de coco o aceite de aguacate

  • 2 cucharadas de gel de aloe vera

  • 1 cucharada de emulsionante n.º 2

  • 2 cápsulas de vitamina E

  • ¼ de taza de agua destilada

Preparación:

  1. Calienta a baño María la manteca de cacao, el emulsionante n.º 2 y el aceite de coco o aceite de aguacate.

  2. Una vez que se derritan los ingredientes, retira el tazón de vidrio del fuego. Vierte el agua destilada, el gel de aloe vera y la vitamina E. Mezcla con batidora para obtener una consistencia más cremosa.

  3. Desinfecta con alcohol el envase que utilizarás para almacenar tu crema corporal y vierte la mezcla cuidadosamente.

  4. Espera de 10 a 15 minutos para que se enfríe. Puedes almacenar tu crema para el cuerpo en el refrigerador para que tenga una mayor duración.

Variaciones

Los aceites esenciales dependerán de tu preferencia en cuanto a aromas. Entre las opciones más conocidas, está el aceite esencial de lavanda por sus múltiples beneficios para la piel, pues es antiinflamatorio, regenerador y antibacteriano. Si lo deseas, puedes utilizar como emulsionante 2 cucharadas de vaselina o cera de abeja. También puedes reemplazar el agua destilada por agua de rosas.

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