Cómo cultivar tus propias plantas fácilmente

Si quieres hacer crecer tu huerto o mejorar el aspecto de tus plantas, puedes hacerlo de manera muy sencilla. Existen formas de acelerar la germinación de semillas extraídas de las frutas o vegetales que consumes a diario, por ejemplo. También hay consejos simples que ayudan a darles vida a las plantas que ya tienes, con resultados óptimos.

Ideas en 5 minutos comparte contigo fáciles trucos caseros para que puedas cultivar un bonito y saludable jardín sin complicaciones.

1. Cultiva tus propios hongos

  1. Coloca una capa de café de filtro usado en un recipiente de vidrio (puede ser un frasco).

  2. Deshaz con las manos un par de hongos que tengas en casa. Cubre con más café usado.

  3. Por último, coloca unas cuantas hojas secas y tapa el recipiente. Espera unos días y los hongos comenzarán a crecer.

2. Obtén una planta de mango

  1. Abre el hueso del mango y extrae la semilla de su interior.

  2. Envuelve la semilla en papel de cocina y colócala dentro de una bolsa hermética. Espera unos días.

  3. Extrae la semilla de mango ya germinada, lista para ser plantada.

3. Germina semillas de uva

  1. Extrae las semillas de las uvas que tengas en casa. Envuélvelas en un trozo de tela de friselina oscura y humedece.

  2. Espera unos días y extrae las semillas germinadas, listas para plantar.

4. Cultiva betabel

1. Corta un betabel por la mitad. Coloca la parte superior dentro de un plato hondo. Humedece utilizando un rociador.

2. Cuando comience a crecer la nueva planta, colócala en una maceta con tierra abonada.

5. Cultiva tus propias lechugas

  1. Haz agujeros en la tapa de un recipiente hermético que ya no uses. Llena con agua hasta el borde y tápalo.

  2. Acomoda en cada agujero el tronco de las plantas de lechuga que hayas utilizado en la cocina. Deja que las nuevas plantas echen raíces.

6. Obtén tus propios brotes de alfalfa

  1. Coloca semillas de alfalfa en una botella con agua. Haz agujeros en la tapa con la ayuda de un alfiler y tapa la botella.

  2. Retira toda el agua de la botella a través de la tapa agujereada. Deja descansar la botella con las semillas durante dos días.

  3. Corta la botella y retira los brotes de alfalfa. Disfrútalos como gustes.

7. Germina semillas de tomate

  1. Con una pinza, extrae las semillas de un tomate.

  2. Haz un tajo poco profundo en una esponja. Humedécela y coloca las semillas dentro de la abertura.

  3. Espera un día. Luego, extrae las semillas germinadas. Plántalas en tierra fértil y riega regularmente.

8. Cultiva tus propias fresas

  1. Corta un trozo de fresa a lo largo (las semillas se encuentran en el exterior de la fruta).

  2. Planta el trozo en tierra abonada y riega periódicamente.

9. Cultiva cebolla de verdeo

  1. Corta las cebollas por la mitad y acomódalas en la superficie de una maceta con tierra fértil.

  2. Humedece regularmente hasta que comiencen a brotar los tallos.

10. Germina frijoles

  1. Utiliza una hoja de árbol grande (puede ser de gomero). Coloca en el centro de la hoja un puñado de frijoles. Humedece.

  2. Envuelve la hoja como si fuera un paquete y sujeta con una banda elástica. Espera unos días.

  3. Abre el paquete y retira las semillas germinadas, listas para plantar.

11. Cultiva tu propio naranjo

  1. Retira las semillas de una naranja. Envuélvelas en papel de cocina y humedece.

  2. Cuando las semillas germinen, rellena la cáscara de naranja con tierra abonada y entierra allí las semillas.

  3. Planta la cáscara en una maceta y riega periódicamente.

12. Propaga tus suculentas

  1. Retira las hojas inferiores de tu planta suculenta. Llena un recipiente de vidrio con agua hasta el borde.

  2. Cubre con papel film, sujeta con una banda elástica y hazle agujeros. Coloca en cada agujero una hoja. Cuando veas crecer las raíces, plántalas en una maceta.

Otros trucos para cuidar y embellecer las plantas que ya tienes

1. Utiliza una sandía como maceta

  1. Corta una sandía por la mitad, retira la pulpa y rellena con tierra abonada.

  2. Coloca la planta que desees y riega.

2. Revive tus plantas de interior

  • Si tus plantas de interior se ven opacas y sin vida, entierra un par de clavos en la maceta. A los pocos días verás que tus plantas vuelven a lucir frescas y bonitas.

3. Da brillo a las hojas

  1. Unta un poco de mantequilla blanda en las hojas de tus plantas de interior.

  2. Espárcela por toda la superficie hasta que las hojas se vean brillosas.

4. Revive las raíces viejas

  1. Retira la planta de la maceta.

  2. Remoja las raíces en un cuenco con agua hasta eliminar los restos de tierra seca.

  3. Vuelve a acomodar la planta en su maceta con tierra nueva.

5. Protege los nuevos plantines

  • Cuando plantes semillas germinadas, coloca una botella de plástico con la base y parte superior cortadas. La botella ayuda a proteger los plantines del clima hasta que tengan suficiente altura. Luego puedes retirarlo.

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