Cómo elegir los muebles adecuados para una oficina en casa

Invertir en una mejora de una oficina en casa es invertir en uno mismo. Quieres crear un entorno profesional en el que seas productivo y también estés cómodo. De hecho, las investigaciones han demostrado que trabajar desde casa puede mejorar tu productividad porque puedes trabajar con comodidad. Y si bien puede ser tentador comprar muebles de oficina “en oferta”, el escritorio más barato no te permitirá ahorrar dinero a largo plazo.

Ideas en 5 minutos encontró algunos consejos útiles para elegir los muebles perfectos para trabajar desde casa.

1. La silla

Si no tienes espacio para un asiento nuevo o si no tienes un espacio de trabajo fijo, al menos usa para sentarte un pequeño cojín, por ejemplo, de espuma viscoelástica. Además, asegúrate de sentarte completamente hacia atrás en tu silla.

  • Nota: hay muchas sillas en mal estado que pueden lastimarte por el uso prolongado de la computadora. Las sillas de comedor y las tumbonas rara vez tienen la altura adecuada y no siempre fomentan la postura erguida necesaria. Si necesitas más apoyo para la zona lumbar, puedes colocar una almohada pequeña o una toalla enrollada en la silla para ayudar a mantener la curva natural de la columna.

Si tienes un lugar de trabajo estacionario, puede ser tentador simplemente tomar cualquier silla del comedor, pero sentarte sin el apoyo adecuado para la espalda es una vía rápida para los problemas de postura. Las sillas de oficina ofrecen el soporte adecuado cuando estás sentado durante muchas horas.

Algunas de las características que debes buscar en una silla ergonómica son:

  • altura ajustable;
  • base giratoria de 360 grados;
  • respaldo y apoyabrazos regulables;
  • profundidad del asiento ajustable;
  • soporte lumbar incorporado.

Las sillas adecuadas pueden costar más de 600 USD, pero también hay algunas que se pueden encontrar por entre 150 USD y 250 USD que harán bien el trabajo. Dado que es una inversión considerable, intenta probarlas en persona si es posible.

2. Escritorios y superficies de trabajo

Si no tienes espacio para un escritorio, invierte en un escritorio portátil para tener una superficie elevada y resistente para colocar tu computadora y otros elementos esenciales.

Si tienes un espacio de trabajo estacionario, necesitas un escritorio o mesa que esté a la altura de trabajo. Los escritorios estándar tienen 73 cm de alto. Eso es ideal cuando escribes en papel, pero no cuando usas un teclado y un mouse.

Dado que muchos escritorios y mesas tienen una altura ajustable, considera bajarlos para que puedas:

  • Sentarte derecho
  • Tener los antebrazos paralelos al suelo
  • Evitar doblar la muñeca hacia arriba o hacia abajo cuando escribes o usas un mouse. Doblarlas durante largos períodos de tiempo es una forma fácil de causar lesiones.
  • Asegurarte de tener la superficie superior de la muñeca en el mismo plano que la parte superior del antebrazo, con los dedos colgando ligeramente hacia el teclado. Si puedes, se recomienda instalar una bandeja para teclado y mouse.
  • Prueba con un libro grande para apoyar los pies si no llegan al piso o no están planos. Es importante que estén planos y apoyados para garantizar que los músculos de la postura no se cansen durante el día.
  • Consigue una superficie para escribir (como una tabla de cortar fina) para el trabajo con papel y lápiz.

Sentarse todo el día y estar de pie todo el día puede causar molestias y dolores o incluso problemas de salud a largo plazo, así que considera comprar un escritorio de pie ajustable. De esa forma puedes sentarte cuando te apetezca pero también estirar las piernas. Existen evidencias de que los escritorios de pie son mejores para la salud.

3. Iluminación

La iluminación natural de ventanas y tragaluces es excelente, pero también necesitarás iluminación eléctrica de calidad, que puede marcar una gran diferencia para reducir la fatiga visual y aumentar la productividad. La mala iluminación hará que te esfuerces la vista y, con el tiempo, eso podría provocarte dolores de cabeza.

Si no tienes luz natural, considera lo siguiente:

  • La atenuación de las luces es una excelente opción. De esa manera, puedes ajustar el brillo según sea necesario.
  • De lo contrario, prueba algo como HappyLight. Tiene la forma de un iPad, pero su única función es emitir luz blanca de aspecto natural.
  • También cambia las bombillas quemadas por unas nuevas para asegurarte de que tu espacio esté bien iluminado.

Si necesitas más luz, recuerda que la iluminación directa desde el techo puede crear un resplandor en tu pantalla o escritorio, lo que te dificultará ver. Tus mejores opciones en ese caso son:

  • Una lámpara de trabajo con una pantalla sólida que le ayuda a hacer brillar una luz justo donde la necesitas para tareas específicas. No la coloques junto a un monitor, donde podría crear un deslumbramiento. En su lugar, elige un sitio que no esté en tu campo visual directo cuando estés trabajando en la computadora.
  • Luz indirecta. Son las que tienen pantallas de lámpara o difusores que suavizan la luz, creando menos deslumbramiento y facilitando la vista. Solo asegúrate de que la luz no esté demasiado difusa o no podrás ver lo que estás haciendo.

En cualquier caso, trata de no elegir una iluminación que sea demasiado brillante porque cansará tus ojos con facilidad, pero tampoco uses una iluminación demasiado tenue porque te hará sentir somnoliento. Si usas una computadora para trabajar, debes asegurarte de tener luz blanca. La luz amarilla te picará los ojos cuando te quedes frente a una pantalla durante demasiado tiempo.

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