Cómo elegir una paleta de colores para el interior por tu cuenta sin pagarle a un diseñador

No hace falta tener conocimientos en diseño de interiores para encontrar por nuestra propia cuenta un esquema de colores para el hogar. Sin embargo, es necesario tener una visión básica sobre la relación de tonalidades y su correcta distribución. Una paleta de tonos previamente planificada que incluya los colores de las paredes y la elección de los muebles ayudará a crear un espacio armonioso y cómodo para cualquier propósito.

Ideas en 5 minutos te mostrará lo fácil que es elegir la gama de colores para interiores utilizando los esquemas del círculo cromático. Y la regla 60-30-10 te ayudará a equilibrar los tonos.

Tipos de paletas de colores

  • Monocromática. Solo se usa un color y sus tonos. Se pueden elegir diversas variaciones de brillo e intensidad para determinar las más adecuadas y crear la paleta necesaria con ayuda de ellas. Presta atención a colores neutros como el beige, gris topo o solo gris, que le darán un toque de elegancia al interior.
  • Complementaria. Es una paleta que consta de 2 colores, los cuales se encuentran uno frente al otro en un círculo. Puede ser bastante llamativa y con alto contraste si los tonos son de la misma intensidad. Según la ubicación, se usarán colores cálidos y fríos, ya que se encuentran en lados opuestos del círculo.
  • Split complementario. Este esquema consta de 3 colores. Al principio, se escoge uno y luego se incluyen los que están en ambos lados del opuesto al ya seleccionado.
  • Análoga. Esta paleta utiliza 3 colores adyacentes entre sí. Puede ser muy armoniosa y relajante. Por ejemplo, puede consistir en colores azul, azul celeste y verde.
  • Tríada. Esta paleta consta de 3 tonos que están ubicados uniformemente alrededor del círculo de colores. Por ejemplo, puede incluir violeta, verde y naranja. Tal paleta tiene la ventaja de elegir un color dominante, mientras que los otros 2 sirven para hacer hincapié en algo.
  • Tetraédrica. Es una paleta de 4 colores. Es más complicado trabajar con ella, pero como resultado, puedes crear una gama más completa y rica. Una de las formas para armonizar la paleta tetraédrica es usar un color dominante junto con otros 3 complementarios. Además, puedes optar por tonos apagados para equilibrar.

Colores cálidos y fríos

  • Colores cálidos: naranja, rojo, amarillo. Según su nombre, hacen pensar en cosas cálidas. Por ejemplo, en la luz del sol. Estos tonos reducen visualmente el espacio, por eso a menudo se utilizan para hacer que las habitaciones grandes se vean más acogedoras. Si tienes un dormitorio enorme al que quieres darle un toque acogedor, entonces píntalo de color terracota o café.
  • Colores fríos: azul, verde y morado. Calman y pacifican. Recuerdan el agua, el cielo, el hielo y la nieve. Los tonos fríos ayudan a agrandar visualmente el espacio, lo que los hace perfectos para usarlos en habitaciones más pequeñas. Si tienes una recámara pequeña que quieras agrandar visualmente, entonces debes pintarla de azul celeste para que se vea más grande.

Regla 60—30—10

Elige los colores para la habitación en una proporción de 60 % + 30 % + 10 %. Esta es una vieja regla del diseño de interiores que tiene por objetivo equilibrar los tonos. La fórmula está diseñada de tal manera que sea agradable mover los ojos de un punto de enfoque a otro.

Esta regla es increíblemente fácil de aplicar: el 60 % es el tono dominante, el 30 % es el color secundario y el 10 % es el complementario. Aunque la paleta contenga más de 3 colores (pero quizá sea mejor usar no más de 5), tal acto de equilibrio se verá más eficaz en el interior de una recámara y visualmente se percibirá mejor.

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