Para qué sirven las esponjas de melamina y cómo usarlas correctamente

La esponja de melamina es como una varita mágica en el combate contra las manchas profundas. Pero no todos saben cómo usarla correctamente, si hay que dejar que absorba agua o si se requieren productos de limpieza adicionales.

Ideas en 5 minutos te contará cómo funciona esta esponja, cómo usarla correctamente y qué superficies pueden limpiarse con ella y cuáles no.

Qué es una esponja de melamina

Esta esponja está compuesta por espuma de melamina, un material que se obtiene del polímero melamina, una resina fenol-formaldehído.

Se parece a una esponja común, pero produce espuma durante el contacto con el agua. Como resultado se obtiene una sustancia abrasiva que se parece a una capa ultrafina de papel de lija. Además, la espuma de melamina tiene una estructura porosa. Al momento de limpiar, la suciedad pasa por el espacio entre las fibras y se queda allí. La combinación de estos factores la convierten en una herramienta efectiva contra la suciedad.

Cómo usar la esponja de melamina correctamente

Utilizar la esponja de melamina es bastante simple:

  • Mójala bien

  • Exprime el exceso de agua

  • Utilízala para limpiar como lo harías con una esponja común

No hacen falta ni jabón ni productos especiales de limpieza. La esponja limpia las superficies con la espuma de melamina.

Medidas de prevención. La melamina puede actuar de forma agresiva en la piel. Por eso, antes de la limpieza, asegúrate de colocarte guantes de goma y evita el contacto directo de la esponja con tus manos. Además, antes de comenzar a limpiar, haz una pasada con la esponja sobre la superficie sucia para comprobar que pueda usarse en ese material.

Qué se puede limpiar con una esponja de melamina

La esponja de melamina te ayudará a combatir muchos tipos de suciedad. Puede limpiar:

  • Cochambre de la estufa

  • Restos de comida quemada en los utensilios de cocina

  • Manchas profundas del refrigerador y microondas

  • Polvo y suciedad del teclado de la computadora

  • Marcador, gis o lápiz de color de las paredes o muebles

  • Restos de laca para el pelo de los instrumentos de belleza

  • Manchas profundas en tenis blancos

  • Manchas de huellas en los muebles

  • Manchas de jabón viejas en las cerámicas del baño

  • Capa de pegamento de las etiquetas

  • Manchas grasosas de la ropa

  • Manchas de moho de la cortina de la regadera

  • Esmalte de uñas seco de distintas superficies

Qué no se debe limpiar

Al mismo tiempo, para algunas superficies, la melamina puede resultar un producto demasiado agresivo. Evita el uso de la esponja para la limpieza de:

  • Superficies con capas de pintura del automóvil: la estructura abrasiva del material puede dañarlas.

  • Superficies delicadas como encimeras de granito y mármol: corres riesgo de quitar la capa protectora de la superficie y provocar la palidez del objeto.

  • Ollas y sartenes con superficies antiadherentes: una limpieza semejante puede provocar grietas y la presencia de partículas de la capa antiadherente en la comida.

  • Vajillas e instrumentos de cocina de acero inoxidable: la limpieza de objetos semejantes con una esponja de melamina puede destruir la superficie de barniz y, como resultado, provocar que las cosas se pongan pálidas y se agrieten.

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