Cómo cuidar las encías

En general, prestamos mucha atención a nuestros dientes, pero cuando se trata de salud bucal, también es importante cuidar las encías. Estas pueden doler, inflamarse y causar graves molestias si no se cuidan debidamente.

Ideas en 5 minutos te contará qué síntomas indican problemas de encías y cómo pueden prevenirse.

❗ Este artículo es solo informativo. Para un diagnóstico preciso, la elaboración de un plan de tratamiento y medidas preventivas, te recomendamos que consultes a un médico.

¿Cómo saber si tienes problemas con las encías?

Los problemas comienzan cuando se acumula placa debajo y a lo largo de la línea de las encías: una película pegajosa compuesta por microorganismos, flema, restos de comida y otras partículas. Con el tiempo, se endurece y se convierte en sarro, en el que viven bacterias. Estas, por su parte, provocan inflamación de las encías.

  • La etapa inicial de la enfermedad se llama “gingivitis”. En esta, las encías se hinchan y se vuelven sensibles. Puede ocurrir enrojecimiento y sangrado. Sin embargo, los huesos y tejidos que sostienen los dientes permanecen en su lugar. Esto significa que la gingivitis aún puede curarse por sí sola siguiendo las reglas de higiene bucal.
  • Pero si esto no se hace, la destrucción continuará y puede convertirse en periodontitis. Esto afecta no solo a la superficie de las encías, sino también a los huesos que sostienen los dientes. En esta etapa, se requiere un tratamiento profesional para prevenir la pérdida ósea y el aflojamiento de los dientes.
  • La etapa final es la periodontitis progresiva. En esta condición, los tejidos y huesos que sostienen los dientes se destruyen. En algunos casos, es necesario extraer las piezas dentales.

Otros síntomas que indican que puedes tener una enfermedad en las encías son:

  1. Mal aliento persistente.
  2. Aflojamiento de los dientes permanentes.
  3. Sangrado de las encías.
  4. Dolor de encías, especialmente al masticar.

Afortunadamente, esta afección puede prevenirse. Ahora te contaremos sobre algunas formas de mantener las encías saludables.

1. Presta atención a los espacios entre los dientes

Usa hilo dental al menos una vez al día antes de cepillarte los dientes con pasta dental. Esto ayudará a eliminar la placa y los restos de comida que son difíciles de alcanzar con un cepillo de dientes.

Recuerda que el área entre los dientes y las encías es donde la placa se acumula fácilmente. Por lo tanto, es importante usar hilo dental y usarlo en toda la longitud del diente.

Utiliza la siguiente técnica:

  • Corta 40 — 45 cm de hilo, envuelve los extremos alrededor del dedo medio de cada mano y apriétalo firmemente entre los dedos pulgar e índice.
  • Mete el hilo dental entre los dientes y pásalo suavemente hacia arriba y hacia abajo.
  • Cuando el hilo dental llegue a la línea de las encías, envuélvelo alrededor del diente. Frota suavemente en cada lado mientras lo mueves hacia arriba y hacia abajo.
  • Repite con el resto de los dientes.

2. Cepilla los dientes correctamente

Tener una técnica apropiada de cepillado de los dientes es importante para la salud de las encías. Evita el uso de un cepillo duro y no presiones demasiado durante el procedimiento, ya que esto puede dañar las encías y provocar su inflamación. Vale la pena dar preferencia a un cepillo de dientes suave y cepillarse con cuidado, sin presionar.

Además, mientras te cepillas, presta la debida atención a la línea de las encías para prevenir la acumulación de placa a lo largo de esta. Utiliza un cepillo de dientes eléctrico siempre que sea posible. Es un 21 % mejor para eliminar la placa de lo habitual y un 11 % mejor para reducir la inflamación de las encías, según investigaciones.

Algunos consejos más:

  • Cepilla los dientes durante 2 minutos completos por la mañana y por la noche.
  • Utiliza una pasta de dientes con flúor.
  • Mantén el cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados con respecto a la línea de las encías mientras cepillas.
  • Cepilla la superficie de los dientes con movimientos circulares suaves hacia adelante y hacia atrás.
  • Cepilla los dientes a fondo de ambos lados.
  • Para cada diente deben hacerse entre 15 y 20 movimientos.
  • Nunca frotes en exceso ni presiones el cepillo contra los dientes.
  • Cambia el cepillo cada 3 meses o después de un resfriado u otro problema respiratorio.
  • No guardes el cepillo de dientes en un recipiente cerrado. Esto puede estimular el desarrollo de microorganismos.

3. Usa enjuague bucal

Los enjuagues bucales pueden ayudar a reducir la acumulación de placa, prevenir la inflamación de las encías y retardar la formación de sarro. También ayudan a eliminar los restos de comida.

Usa enjuague luego de realizar la limpieza bucal habitual o después de una comida. Entre otras cosas, ayudará a refrescar el aliento y a restablecer el equilibrio ácido-base en la boca. También será una buena alternativa al chicle o a las mentas azucaradas habituales.

Para enjuagar, 4 cucharaditas son suficientes, a menos que se indique lo contrario en el envase. Enjuaga la boca durante 30 segundos y luego escupe el líquido restante. Nunca ingieras el producto: puede ser peligroso para la salud.

4. Ajusta tu nutrición

Para producir ácidos que debilitan el esmalte, las bacterias de la boca necesitan azúcar. Cada vez que los dientes se exponen a él, comienza el proceso de desmineralización. Por lo tanto, es aconsejable limitar la ingesta de azúcares y tratar de evitar:

  • Gaseosas
  • Galletas
  • Caramelos
  • Chocolate
  • Otras golosinas
  • Comida rápida, que también puede contener azúcares

En su lugar, agrega alimentos ricos en calcio a tu dieta. Por ejemplo, leche, yogur natural y queso. Este elemento mantiene el hueso responsable de sostener los dientes.

5. Visita a tu dentista con regularidad

El cuidado de las encías estará incompleto sin visitas regulares al dentista. Dado que la placa y el sarro son difíciles de eliminar en casa, la limpieza profesional es la única forma de quitarlos por completo.

Además, las visitas regulares al dentista te permitirán detectar problemas en las encías a tiempo, iniciar un tratamiento de manera oportuna y prevenir la propagación de la enfermedad.

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