Cómo elegir tampones

Un tampón es un artículo cilíndrico de higiene femenina de material absorbente que se utiliza durante la menstruación. Los tampones se venden con aplicador, lo que facilita su inserción, o sin él. En ambos casos, hay un cordón en un extremo del que hay que tirar para retirar el tampón.

En Ideas en 5 minutos, te contaremos cómo elegir los tampones, con qué frecuencia debes cambiarlos y qué debes recordar antes de usar el producto.

¿Qué ventajas tiene el uso de tampones?

  • Si se introduce correctamente, no sentirás el tampón y no te verás limitada en tus movimientos.
  • Los tampones son cómodos de usar e invisibles bajo la ropa.
  • Puedes nadar y practicar otros deportes con el tampón.

¿Cuáles son las desventajas?

  • Es posible que te sientas incómoda al insertar un tampón, especialmente por primera vez.

  • Los tampones pueden provocar sequedad, picazón e irritación.
  • Los médicos clasifican el uso de tampones, especialmente los superabsorbentes, como un factor de riesgo del síndrome de choque tóxico. Es una complicación que resulta de la acumulación de toxinas producidas por Staphylococcus aureus o estreptococos del grupo A en el organismo.
  • El uso de tampones se limita a 4-8 horas.
  • Los tampones higiénicos acaban inevitablemente en un vertedero y dañan el medio ambiente.

¿Cómo elegir los tampones?

Los tampones vienen en diferentes tamaños dependiendo de su capacidad de absorción:

  • Mini: pequeño, de baja absorción. Son adecuados cuando hay muy poca secreción.
  • Normales: son de tamaño y absorción medios. Adecuados para las pérdidas de media intensidad.
  • Superabsorbentes: ligeramente más grande que el estándar. Tienen el mayor grado de absorción y se venden como “Súper” o “Súper Plus”. Adecuado para las secreciones muy intensas.

Es importante recordar que los tampones superabsorbentes están asociados con un riesgo de síndrome de choque tóxico. Por lo tanto, incluso en caso de tener un flujo abundante, es mejor utilizar tampones normales y cambiarlos más a menudo.

Además del tamaño, ten en cuenta si los tampones tienen o no aplicadores, que son palillos de cartón o plástico que te ayudan a introducir el tampón. Los aplicadores pueden ser útiles para quienes tienen dificultades para introducir el producto. Los tampones sin aplicador se introducen empujando con el dedo. Para colocar el tampón correctamente, sigue las instrucciones del envase del producto.

¿Cómo desecharlos correctamente?

Envuelve el tampón usado en papel higiénico y tíralo a la basura. Nunca tires los tampones usados por el inodoro. Esto puede causar una obstrucción.

¿Con qué frecuencia debes cambiar los tampones?

Los especialistas recomiendan cambiar el tampón cada 4-8 horas, o más a menudo si tienes un flujo abundante. No lo dejes nunca más de 8 horas. Esto puede causar el síndrome de choque tóxico. Puedes colocar el tampón durante la noche, pero hazlo justo antes de irte a la cama, pon una alarma y sustituye el producto en cuanto te levantes por la mañana.

¿Qué debes hacer si te olvidas de quitarte el tampón?

Lo principal es no asustarte, el tampón no puede “perderse” dentro de ti y puedes retirarlo tú misma. Si no puedes hacerlo, busca ayuda médica: el ginecólogo te lo quitará en unos minutos. Lo principal es actuar con rapidez y recordar que el tampón no debe dejarse dentro de tu organismo más de 8 horas.

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