4 Pasos para aprender sobre cualquier tema (según un Premio Nobel)

Cuando queremos aprender sobre cualquier tema que es muy nuevo para nosotros, ya sea para conocer más o incluso para exponerlo, a veces surge la incertidumbre de cómo hacerlo de manera fácil pero correcta.

Ideas en 5 minutos te compartirá la técnica Feynman, creada por un físico, Premio Nobel con el mismo nombre, cuyo objetivo es hacer del aprendizaje un proceso sencillo y sistematizado.

1. Elige un concepto y escríbelo

Escribe el nombre del concepto o el tema elegido (por ejemplo, mitología griega) en la parte superior de una hoja de papel.

Si el tema aún es un poco desconocido para ti, procede a estudiarlo de la manera en que lo harías normalmente. Si, por el contrario, ya conoces algo sobre él, escribe todo lo que sepas como una “lluvia de ideas” o solo oraciones cortas (no es necesario ahondar en ellas).

2. Explica el tema

Escribe una explicación del concepto en esta página. Intenta usar un lenguaje sencillo, sin rodeos, como si estuvieras exponiendo frente a una clase. Imagina a un estudiante invisible que te escucha atentamente.

Este proceso te ayudará a resaltar lo que sí has entendido y lo que no. Pues cuando lees la información, puedes llegar a creer que la has registrado toda. Pero solo cuando la enseñas descubres dónde tu conocimiento es insuficiente.

3. Regresa sobre lo que no sabes

Si identificaste lagunas en tu conocimiento, como cosas que omitiste o que no pudiste explicar, es momento de aprender realmente. Vuelve a la fuente y revisa aquellos datos que no te quedaron claros a la primera.

El propósito es que repitas este paso tanto como sea posible. Imagina un hueco que debes llenar con información. Al hacer una segunda y una tercera revisión, ese hoyo se hará más pequeño, y finalmente quedará cubierto.

4. Reescribe y simplifica

Revisa tus notas y léelas en voz alta. Si la explicación no es sencilla y te toma tiempo aclararla, probablemente no estás entendiendo algo. Intenta hacer analogías, tal y como se lo explicarías a un niño.

Esto no solo te hará entender mejor, sino que te dará dominio sobre el tema. Feynman decía: “El primer principio es que no debes engañarte a ti mismo, y tú eres la persona que más fácilmente te engañará”.

Piensa en un niño pequeño que pregunta “por qué” a todo. No podemos explicarle algo solo con hechos y esperar que lo acepte como si nada. Al asumir que tu tema debe ser comprendido por un niño, te darás cuenta de la sutil diferencia entre conocer y comprender.

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