Cómo saber si un cristal es real

Los cristales o piedras preciosas son coloridas formaciones naturales extraídas de la tierra. Debido a sus características únicas, algunas personas las usan para hacer piezas de joyería, mientras que otras las conservan simplemente para admirar su belleza. En cualquier caso, es posible encontrar ofertas que involucren cristales falsos hechos con materiales cotidianos, como plástico o vidrio.

En Ideas en 5 minutos, hemos recopilado diferentes aspectos que te ayudarán a determinar si estás sosteniendo un cristal genuino o una imitación.

1. Familiarízate con los nombres de los cristales

Cuando los nombres de los cristales parecen extraños o se desvían de sus nombres propios, como “cuarzo cereza” en lugar de cuarzo rosa, o “amatista claro de luna” en lugar de amatista; es más probable que estén hechos de vidrio o cuarzo teñido.

Por lo tanto, para asegurarte de que estás comprando un cristal auténtico e inalterado, familiarízate con los nombres de las piedras preciosas esenciales. Cuando compres, apégate a ellos en lugar de optar por aquellos que parezcan demasiado creativos o fuera de lo común.

2. Presta atención a los colores saturados

Las piedras preciosas y los cristales se caracterizan por sus hermosos y diversos colores. Sin embargo, un tono saturado podría ser una señal inequívoca de que tu cristal ha sido teñido o de que tienes una piedra diferente a la que pensabas.

Algunos cristales se pueden teñir o calentar para venderlos como uno diferente, lo que significa que no estás recibiendo la pieza que deseabas en primer lugar. Sí, existen gemas naturales con colores saturados, como la cornalina y la turmalina, pero ten en cuenta que las piedras naturales tienen tonos más suavesno son tan cegadoras como las modificadas.

Una forma de saber si tienes un cristal sin teñir es dejarlo al aire libre al sol o bajo la lluvia. También puedes intentar frotar encima un paño húmedo o un bastoncillo de algodón con quitaesmalte. Si el color se destiñe, es una gema falsa o alterada.

3. Omite cristales con patrones simétricos

Los patrones perfectamente simétricos son muy raros en los cristales extraídos de la naturaleza. Entonces, si estás buscando una gema con estas características, es posible que acabes comprando una hecha a mano. Recuerda que los cristales son únicos, por lo que todos tienen sus propias formas y defectos aleatorios.

En este aspecto, otro punto a tener en cuenta son las burbujas de aire. Los cristales tienen imperfecciones, pero no se verán como burbujas de aire atrapadas en el interior, como las que se encuentran en las canicas de vidrio. Si tienes dudas, pero no puedes ver tu piedra preciosa con claridad, utiliza una lupa para examinarla y detectar fácilmente estos rasgos.

4. Compara su peso

Dado que las piedras preciosas naturales tienen más cuerpo que las sintéticas, son más pesadas que estas últimas. Si crees que puedes haber comprado un cristal de vidrio en lugar de una gema real, la forma más fácil de averiguarlo es comparar su peso con el de una pieza de vidrio del mismo tamaño.

Si el cristal que estás sosteniendo en tus manos es más liviano o tiene el mismo peso que la pieza de vidrio, es probable que sea falso. Para un examen más preciso, usa una balanza para conocer el peso exacto.

5. Prueba la dureza

Las piedras preciosas genuinas son bastante menos frágiles que las hechas a mano. Por lo tanto, puedes usarlas para rayar cualquier otra superficie que no sea tan dura. Si deseas probar la dureza tú mismo, sigue estos pasos:

  1. Busca tu cristal en la escala de dureza mineral de Mohs aquí.
  2. Ráscalo con cuidado con un mineral con un número más bajo en la escala. Si se daña, es un cristal falso. Si no es así, es real.

Ten en cuenta que puedes rayar todos los minerales en la escala de Mohs con ellos mismos o con cualquier otro cristal encima de ellos, así que asegúrate de no probar el tuyo en una gema natural más suave.

Si tu cristal tiene bordes puntiagudos, también puedes probar su dureza contra vidrio o plástico. Generalmente, las verdaderas gemas dejarán una marca visible en estas superficies.

6. Evita precios poco realistas

Es fundamental tener en cuenta que la cadena de producción de cristales naturales puede llevar mucho tiempo y recursos, ya que hay que encontrarlos, extraerlos, procesarlos y enviarlos. Por tanto, su precio será muy superior al de las piezas sintéticas o artesanales.

Por ejemplo, comprar un racimo de amatistas naturales de un cazador de cristales podría costar la mitad del precio de uno igual en un minorista. Sin embargo, la versión falsa podría costar incluso 20 veces menos en un mega sitio web de compras. Entonces, si has encontrado un trato demasiado bueno para ser verdad, probablemente se trate de una pieza de imitación.

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