Qué es un colchón financiero y cómo crearlo

Un colchón financiero es una reserva de dinero para gastos imprevistos. Estos pueden ocurrir debido a la pérdida del trabajo, a problemas de salud o a averías de algún equipo o del auto. Un colchón financiero eliminará la necesidad de pedir dinero prestado o solicitar un préstamo con urgencia. En cambio, tendrás ahorros que podrás utilizar en una situación difícil.

Ideas en 5 minutos te contará cuánto dinero debe haber en un colchón financiero, cómo acumular la cantidad requerida, dónde almacenarlo y cuándo usarlo.

¿Para qué se necesita un colchón financiero?

Estos son los casos típicos en los que podría ser necesario contar con un colchón financiero.

  • Pérdida del trabajo. Mientras buscas un nuevo puesto, tener suficiente dinero te permitirá mantenerte a flote y cubrir tus gastos mensuales.

  • Tratamiento urgente. Si de repente te duele un diente o han surgido otros problemas de salud, una reserva financiera evitará que tengas que posponer el tratamiento y podrás buscar inmediatamente la ayuda de un médico.

  • Reparación urgente de un equipo o un automóvil. La avería de algún dispositivo o de un automóvil a menudo nos toma por sorpresa. Con un colchón financiero, podrás corregir las fallas de inmediato y no deberás endeudarte o esperar hasta el próximo salario.

  • Una compra grande. Cuando un dispositivo averiado ya no se puede reparar, surge la necesidad de adquirir uno nuevo. Si los fondos actuales para una compra no son suficientes, un colchón financiero vendrá al rescate aquí también.

¿Cuánto dinero debería haber en un colchón financiero?

Será suficiente que, en caso de pérdida de empleo, el colchón financiero pueda cubrir los costos de 3 a 6 meses, mientras buscas uno nuevo. Sin embargo, es posible que necesites más si eres un trabajador autónomo o tienes un trabajo de temporada. O, por el contrario, menos, si tienes un trabajo estable y una especialidad demandada.

Para calcular la cantidad exacta de tu colchón financiero, suma tus gastos mensuales más los esenciales, por ejemplo, alquiler, hipoteca, servicios públicos, comida y transporte. No es necesario incluir en los cálculos los gastos que a menudo se reducen cuando se necesita “apretarse el cinturón”: restaurantes, entretenimiento, salones de belleza, etc. Luego multiplica esa cantidad por el número de meses que creas necesario. Esto determinará cuánto dinero debes ahorrar para tu colchón financiero.

¿Cómo ahorrar para un colchón financiero?

  1. Determina cuánto puedes ahorrar mensualmente. Pero hazlo a principio de mes, no al final; de lo contrario, correrás el riesgo de gastar todo tu dinero en gastos corrientes. Sigue la regla de “págate a ti mismo primero”: cuando cobres tu salario, primero reserva la cantidad requerida para el ahorro y deja el resto para los gastos de siempre.

  2. Configura el envío automático en el banco en línea. Así, definitivamente no olvidarás transferir el dinero destinado al ahorro, porque el banco lo hará por ti. El envío automático se puede configurar en la fecha de recepción del salario o al día siguiente.

  3. Piensa en qué cosas puedes ahorrar. Revisa tus gastos mensuales, determina cuáles son aquellos que puedes evitar fácilmente y canaliza el dinero ahorrado a tu colchón financiero.

  4. Envía los ingresos adicionales al ahorro. Un bono inesperado en el trabajo, una deducción de impuestos, un regalo en efectivo o un cambio encontrado en un bolsillo te ayudarán a construir tu colchón financiero más rápido. Lo más probable es que no hubieras contado con este dinero para pagar tus gastos de todos modos. Por lo tanto, en lugar de gastarlo en compras impulsivas, aumenta tu ahorro; esto te acercará a tu objetivo financiero más rápido.

¿Dónde guardar el colchón financiero?

En una cuenta de ahorros en un banco. Aquí están las reglas básicas.

  • Abre una cuenta separada para tu colchón financiero. Mantener el ahorro en la misma cuenta que se usa para cubrir los gastos es peligroso: existe una gran tentación de “romper” la alcancía para pagar los gastos.

  • Abre una cuenta con pago de intereses. De esta manera, ahorrarás aún más rápido para un colchón financiero debido a los ingresos adicionales. Sin embargo, cerciórate de que la cuenta se pueda reponer y de que puedas depositar fondos en ella todos los meses.

  • Asegúrate de que la cuenta sea de acceso rápido. Los gastos imprevistos pueden surgir en cualquier momento, por lo que es muy importante tener un acceso rápido a tu colchón financiero. Comprueba que la cuenta no tenga una penalización por cierre anticipado o por retiros parciales.

¿Cuándo usar el colchón financiero?

Determina qué gastos considerarás urgentes y cuáles no. Por ejemplo, los servicios de plomería se pueden pagar con dinero para los gastos de siempre, mientras que para reparar una lavadora, ya deberás usar el fondo de reserva.

En caso de emergencia, no temas gastar el dinero de tu colchón financiero. Después de todo, lo ahorraste precisamente para un caso así. Pero, a la vez, elabora las reglas necesarias para su reposición.

  • Empieza a ahorrar de nuevo y guarda parte de tu salario en la cuenta de ahorros.

  • Reduce los gastos innecesarios, como el entretenimiento, para poder reponer tu colchón financiero rápidamente.

  • Haz una limpieza general, revisa tus cosas y vende las innecesarias. Cubre tus gastos con las ganancias.

  • Encuentra un trabajo de medio tiempo o toma un trabajo secundario para aumentar los ingresos y ahorrar más.

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