Cómo dejar de discutir en pareja

Cómo dejar de discutir en pareja

Discutir con la persona que más amas puede resultar extremadamente negativo, pero sigue siendo una experiencia familiar para muchas personas. Tener una relación cercana puede revelar algunos de nuestros problemas internos y desencadenar reacciones inesperadas. Las interacciones hostiles constantes con nuestros seres queridos generan angustia en la relación y pueden iniciar un círculo de discusiones constantes. Pero con una dedicación enfocada, hay formas de comprender las causas fundamentales de los desacuerdos y resolver esos conflictos.

Hoy, Ideas en 5 minutos compartirá contigo algunos consejos sobre cómo traer paz a tu relación.

1. No reprimas tus emociones

Si bien es mejor no dar lugar a las emociones negativas ni comenzar a discutir y a criticar a tu pareja de inmediato, es importante reconocer lo que se siente. Los conflictos no resueltos crean tensión en la relación, haciéndola menos agradable para ambos y provocando algunas molestias psicológicas e incluso físicas.

Hazle saber a tu pareja que hay un problema que te está molestando. No entierres tus sentimientos, actúa con respeto y no dejes que la avalancha de emociones te supere.

2. Cálmate antes de discutir tu problema

Muchos conflictos se basan en experiencias negativas pasadas y pueden ser provocados por palabras o acciones que parecen inofensivas en un principio. Entonces, en lugar de actuar de inmediato, retrocede un paso y piensa un poco: intenta descubrir por qué te sientes así ahora, si ya has tenido una experiencia similar y verifica si tú y tu pareja están cayendo en ciertos patrones de comportamiento.

Será difícil resolver un conflicto si no te tomas el tiempo suficiente para pensarlo. Es poco probable que tomes una decisión racional y útil durante un momento tenso en el que tanto tú como tu pareja están alterados y enojados.

3. Determina el problema subyacente detrás de tus quejas

Las parejas discuten cuando sus necesidades no son satisfechas. Pero a menudo no abordamos el problema de la manera más sencilla. Por ejemplo, regañar a tu pareja por dejar los platos sucios en el fregadero una y otra vez puede que no tenga que ver con los platos en sí, sino con el hecho de que no te sientes respetado y valorado en la relación.

Comprender la verdadera razón detrás de la molestia ayuda a ambos a percibir las necesidades de la otra persona y a poder satisfacerlas.

4. Entiende exactamente lo que quieres y sé abierto al respecto

La comunicación honesta es la clave para una relación exitosa. Guardar silencio y esperar a que tu pareja descubra lo que esperas de ella es una estrategia improductiva y es poco probable que te lleve a alguna parte. Inicia una conversación, pero primero determina lo que quieres, cómo te sientes y qué resultado te gustaría lograr con esta charla.

5. Trata de no ser crítico ni de estar a la defensiva

Cuando nuestros sentimientos son heridos, tendemos a cerrarnos y a actuar a la defensiva. Pero esta estrategia nos impide escuchar y comprender verdaderamente a nuestra pareja. Es posible que escuchemos sus palabras a través de nuestra voz interior crítica, que malinterpreta las cosas que dice el otro.

La capacidad de ser vulnerables y bajar la guardia nos permite tener una conversación más honesta, y en este caso, nuestra pareja realmente puede vernos y entender nuestras preocupaciones sin sentirse responsable de todos los problemas.

6. Preocúpate más por tu pareja que por ganar la discusión

Cuando peleamos, es probable que nuestra primera emoción sea el deseo de protegernos del dolor, por lo que podríamos comenzar a acusar a nuestra pareja y a enojarnos con ella. Si deseas calmar las cosas e iniciar una conversación más íntima, puedes intentar acercarte a tu pareja desde un lado más amoroso.

Simplemente deja de lado tu posición en la dinámica en la discusión y hazle saber a tu pareja que es mucho más importante para ti que pelear y ganar una discusión. Esto no significa que debas ignorar tus necesidades y conformarte con su solución. Pero esta técnica te permite pasar de la agresión y la actitud defensiva a una conversación más abierta y honesta.

7. A veces, debes ser paciente y no esperar que la situación cambie de inmediato

Todos tenemos un bagaje emocional, y algunos de nuestros problemas y nuestra incapacidad para resolverlos pueden deberse a esto. Es posible que tu pareja no pueda satisfacer algunas de tus necesidades emocionales de inmediato debido a su experiencia pasada en las relaciones y en la vida. Por lo tanto, puede que le tome tiempo reconocer la importancia que tiene esa necesidad para ti y encontrar formas de satisfacerla.

Elabora un plan junto con tu pareja y síguelo. El cambio lleva tiempo, pero ambos deben estar dispuestos a trabajar para resolver los problemas y tomar las medidas necesarias para lograrlo. Simplemente prometer un cambio no es suficiente.

8. Busca ayuda profesional para obtener apoyo adicional

Si sientes que no importa cuánto lo intentes, las conversaciones no van a ninguna parte, pero ambos están interesados ​​en permanecer en la relación, busca ayuda profesional. La terapia permite obtener una perspectiva de un tercero que puede notar algunos patrones o problemas que han pasado por alto. Puede ayudarlos a entenderse mejor y brindarles orientación para superar sus problemas, de esta manera ya no tendrás la sensación de que tienes que resolverlos solo.

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