6 Maneras de limpiar una olla quemada

Si bien limpiar una olla es algo bastante sencillo de realizar, las cosas se pueden complicar si deseas raspar y retirar los trozos de comida quemada o el caramelo pegajoso que hiciste para preparar dulces. Ideas en 5 minutos te mostrará cómo limpiar por completo tus ollas y sartenes.

A. Limpieza básica diaria

Esta es la técnica más común: simplemente usa una esponja fregadora que no raye y agua caliente con jabón para limpiar tus ollas y sartenes de acero inoxidable.

  • Consejo: si te preocupa rayar la superficie, puedes hacer una prueba frotando una pequeña parte de la olla o la sartén.

B. Limpiar el exterior

Los pequeños derrames que corren por el exterior de una olla pueden quemarse, y el aceite se puede polimerizar. Estas cosas ennegrecen el exterior de tu olla. Para que vuelva a su color normal, tendrás que fregar el exterior con un limpiador en polvo que contenga, entre otros ingredientes, ácido oxálico.

Lo que necesitarás:

  • Polvo limpiador
  • Una esponja

Instrucciones:

  1. Moja la olla.
  2. Espolvorea una pequeña cantidad de detergente limpiador en polvo sobre la superficie humedecida.
  3. Frota suavemente con una esponja. Puedes agregar más producto, si es necesario.
  4. Enjuaga bien un minuto después de la aplicación, y luego seca la olla con un paño.
  • Consejo: si todo lo demás falla, puedes rociar un limpiador de horno en el exterior de la olla y dejarlo reposar un rato para que actúe. Luego lava la olla y frota los trozos carbonizados. No dejes el limpiador de horno al alcance de los niños y evita todo contacto con tu piel, ya que puede producir quemaduras. Asegúrate siempre de usar guantes cuando manipules productos como este.

C. Si tu olla se quema por dentro

1. El método del detergente para lavavajillas

Este método es bastante simple y económico, ya que no requiere ningún material especial, además del detergente en polvo para lavavajillas.

Lo que necesitarás:

  • Detergente para lavavajillas (en polvo, no líquido)
  • Una esponja
  • Tu jabón para platos habitual

Instrucciones:

  1. Llena la olla con agua.
  2. Agrega una pizca generosa de detergente en polvo para lavavajillas.
  3. Deja reposar la olla durante la noche con el agua y el detergente. Al día siguiente, deberías ver cómo se han levantado las partes quemadas.
  4. Lava como lo harías normalmente con una esponja fregadora (consulta método A) para eliminar las partes quemadas restantes sin esfuerzo, si es necesario. De lo contrario, simplemente enjuaga.
  • Consejo: como alternativa, si el fondo de la olla está realmente quemado, puedes intentar restregarlo con un poco de detergente para lavavajillas (de nuevo, en polvo). Simplemente cubre el fondo con un poco de agua y caliéntala a fuego lento. Luego retira de la estufa, raspa las zonas que tienen trozos quemados con el polvo del detergente y enjuaga. Lava normalmente (ver método A).

2. El método de los limones hervidos

Este es el más fácil de todos los métodos enumerados en esta sección; sin embargo, es posible que algunas de las partes quemadas aún permanezcan en la olla después de terminar el procedimiento. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, estos residuos son bastante fáciles de eliminar.

Lo que necesitarás:

  • 2 o 3 limones
  • Tu jabón para platos habitual
  • Una esponja

Instrucciones:

  1. Corta 2 o 3 limones en cuartos y colócalos en la olla que requiere ser tratada.
  2. Vierte unos centímetros de agua y lleva a ebullición.
  3. Deja hervir de 5 a 10 minutos o hasta que comiences a ver partículas de comida flotando en la superficie.
  4. Desecha el agua y los limones, enjuaga y lava normalmente (consulta el método A) para eliminar los restos quemados.

3. El método del papel de aluminio

Aunque este método ha demostrado ser uno de los más simples y efectivos, tiene una desventaja, y es que no puede ser usado en ninguna sartén antiadherente.

Lo que necesitarás:

  • 2 a 3 cdas. de bicarbonato de sodio
  • Papel de aluminio
  • Una esponja
  • Tu jabón para platos habitual

Instrucciones:

  1. Cubre la zona quemada con bicarbonato de sodio y agrega suficiente agua para hacer una pasta espesa.
  2. Arruga el papel de aluminio para hacer una especie de esponja de metal y úsala para fregar la olla quemada hasta que todos los trozos de comida se desprendan y las zonas manchadas estén limpias.
  3. Enjuaga la olla con agua tibia y jabón (consulta el método A).
  4. Repite el proceso, según sea necesario. El bicarbonato de sodio se ensucia muy rápidamente y es fácil ver las zonas que aún deben ser tratadas.

D. Si tiene restos de caramelo (o cualquier otra sustancia pegajosa)

Después de hacer una salsa de caramelo, manzanas acarameladas, dulces de azúcar, caramelo, maní quebradizo o cualquier otro dulce de cocina, te espera una olla con restos pegados. Si bien muchas personas tienden a tratar de restregar las sobras de la olla, eso no es aconsejable. En su lugar, intenta hervir los restos del dulce.

Lo que necesitarás:

  • Una cuchara o espátula
  • Agua
  • Una esponja
  • Tu jabón para platos habitual

Instrucciones:

  1. Llena la olla con agua y ponla a hervir. El agua hirviendo quitará el caramelo endurecido de los lados y del fondo de la olla.
  2. Quita las sobras de los bordes con el dorso de una cuchara o con una espátula. El caramelo estará medio derretido, suave y lo suficientemente flexible para poder retirarlo.
  3. Tira el agua caliente y lava normalmente, si es necesario (ver el método A).
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