Cómo elegir una bombilla

Al elegir una bombilla en la tienda, puedes confundirte fácilmente si no sabes qué tipo necesitas, dado que hay una gran cantidad de criterios: diámetro, temperatura de iluminación, potencia y tipo (bombillas incandescentes o led).

Ideas en 5 minutos trató de entender bien estos criterios y se dio cuenta de que en realidad no es tan complicado hacerlo si la información está bien estructurada.

Bombillas led o incandescentes

Últimamente, las bombillas led se han vuelto bastante populares. En comparación con las anteriores, que se iluminaban debido a un filamento caliente por la electricidad hasta lograr la luminiscencia, las bombillas led son semiconductoras. Se cree que duran 25 veces más que las incandescentes y consumen un 75 % menos de energía. Son un poco más caras que las normales, pero se puede compensar a largo plazo. Otra ventaja consiste en que la bombilla led se calienta muy levemente y puedes no temer a quemarte, aunque haya estado iluminando durante varias horas.

Voltios y vatios

A menudo, al comprar una bombilla confundimos voltios y vatios, y a veces pasamos por alto este punto. Vamos a ver qué significa esto y por qué es importante.

Voltio (V) es una unidad de medida de la tensión eléctrica. Se recomienda utilizar el voltaje adecuado dentro de ciertos límites. Por ejemplo, las bombillas de 120 V y 130 V son intercambiables, aunque las últimas tienen más ventajas, ya que la bombilla se calienta levemente, consume menos energía, es más duradera y tiene una buena resistencia ante picos de tensión eléctrica. Entre las desventajas se pueden destacar una luz no tan brillante y una temperatura de color más baja.

Vatios (W) es una unidad de medida de potencia eléctrica. En otras palabras, la cantidad de energía que usa una bombilla. Si eliges una de bajo consumo, entonces debes saber que esto puede afectar la iluminación, dado que será notablemente más oscura, aunque esto solo se aplica a las bombillas incandescentes.

Lumen

El lumen es una unidad para medir el flujo luminoso, en nuestro caso, el brillo de una bombilla. Si antes, al elegir una bombilla incandescente le prestábamos atención a la cantidad de vatios, entonces las modernas pueden producir la misma cantidad de luz consumiendo mucha menos energía. Ahora puedes seleccionar el brillo deseado basándote en los lúmenes. Además, si la vieja bombilla incandescente consumía 60 vatios y producía 800 lúmenes, entonces una led, para lograr ese mismo resultado, va a necesitar solo 10 vatios.

Forma y casquillo

Por supuesto, si llevas una bombilla vieja contigo, la búsqueda de una nueva no resultará tan complicada. Pero si no la tienes a la mano, entonces puedes recordar solo un par de anotaciones. Las bombillas tienen una gran variedad de formas: estándar, espiral, reflector, entre otras. Normalmente, tales siluetas se designan de la siguiente manera: letra-número-letra. La primera letra indica la forma de la bombilla, el número es el diámetro de la parte más ancha de ella y la última letra indica su longitud.

En cuanto al casquillo, existen 2 tipos principales: casquillo de enroscar (E) y de pin (G). No solo es importante saber qué tipo de base necesitas, sino también su tamaño, lo que te garantizará la compatibilidad con la fuente de electricidad.

Color de luz

Deberías prestar atención a los grados kelvin para que tu sala no se ilumine con colores de luz fríos. Con su ayuda se mide la temperatura del color de la luz, que puede ser blanco cálido, blanco neutro y blanco frío:

2700-2800 K: iluminación de blanco cálido

3000-3200 K: iluminación de blanco cálido y amarillento

3500-4000 K: iluminación de blanco neutro

5000-6500 K: iluminación de blanco frío

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