Cómo reciclar calabazas después de Halloween

Halloween se acerca de nuevo y eso significa que la temporada de tallar calabazas está a punto de comenzar. Aunque eso es estupendo, todos los años se tiran miles de calabazas a la basura. De hecho, en Estados Unidos, unos 589 670 000 kg de calabazas acaban en los vertederos, según el Departamento de Energía de ese país.

Por eso, en Ideas en 5 minutos pensamos que sería una buena idea ayudar a la gente a encontrar formas de reciclar sus calabazas una vez terminada la temporada.

1. Haz compostaje con ellas

Las calabazas tienen un 90 % de agua, lo que las hace ideales para el compostaje, ya que se descomponen rápidamente. Para ello, solo hay que cortarlas y colocarlas en una pila o un cubo de compostaje.

  • Consejo: Evita que broten plantas de calabaza no deseadas eliminando las semillas. Además, no te olvides de quitar las velas u otros adornos.

2. Enriquece el suelo enterrándolas o utilizándolas como macetas

Después de cortar las calabazas en trozos pequeños, cava agujeros poco profundos en tu jardín. Coloca las calabazas dentro y cúbrelas de tierra. Las calabazas acabarán descomponiéndose y enriqueciendo la tierra. De este modo, mejorarás la salud de las flores y plantas de tu jardín.

  • Consejo: Si tu calabaza no está tallada, también puedes simplemente cortar la parte superior, retirar las semillas y la pulpa del interior y rellenarla con tierra para macetas hasta que esté llena en un tercio. A continuación, coloca la planta directamente en ella. Después solo tienes que añadir más tierra y ya está.

3. Dónalas

Si no quieres ocuparte tú mismo de las calabazas, puedes donarlas a zoológicos, refugios de animales, granjas o jardines comunitarios. Lo más probable es que las utilicen para hacer abono o para darles de comer a los animales. Algunas ciudades incluso organizan una campaña de recolección de calabazas después de Halloween.

4. Alimenta a la fauna de tu barrio

Las calabazas son el tentempié perfecto para la fauna del barrio, como las ardillas, los ciervos o los conejos. Solo tienes que cortarlas en trozos y colocarlos en tu jardín.

⚠️ No alimentes a los animales con calabazas pintadas.

Consejo: Utiliza solo calabazas firmes y frescas. Si se ponen blandas y mohosas, es mejor usarlas para el compostaje.

5. Haz un comedero de calabaza

Aquí tienes dos formas de convertir una calabaza en un comedero:

🎃 Corta una calabaza por la mitad horizontalmente, vacía la cavidad y llénala de alpiste. Puedes dejarla tal cual o incluso colgarla de un árbol utilizando una cuerda gruesa o una cuerda enrollada bajo la base.

  • Consejo: Puedes añadirle semillas de calabaza a tu alpiste habitual después de enjuagarlas y secarlas.


🎃 También puedes hacer un bocadillo para la fauna silvestre cortando un agujero para dar acceso al interior de la calabaza y que así puedan comer la pulpa.

6. Conviértelas en cuencos

Las cáscaras de calabaza (calabazas huecas) pueden convertirse fácilmente en festivos cuencos para servir. Solo tienes que colocarlas en una bandeja para hornear forrada con papel de aluminio después de pincelar el interior y la parte superior con un poco de aceite vegetal. Hornea a 180 °C durante 35 minutos y estarán listas.

Sugerencia: Puedes tirarlas para el compostaje una vez terminada la cena.

7. Puedes consumirlas

Tienes varias opciones para comer las calabazas que ya no uses como decoración, solo asegúrate de que no estén pintadas.

🎃 El puré, por ejemplo, es una forma común de utilizar la pulpa carnosa:

1. Corta la calabaza por la mitad y sácale todas las semillas.

2. Coloca la calabaza con la cáscara hacia abajo en una fuente de horno con una taza de agua, y hornea durante unos 90 minutos o hasta que la pulpa esté tierna.

3. A continuación, saca la pulpa y hazla puré en un procesador de alimentos. Una vez hecho el puré de calabaza, podrás utilizarlo en todas tus recetas de calabaza favoritas, desde tartas hasta panecillos y sopas.

4. El sobrante puede guardarse en el congelador durante varios meses.


🎃 La pulpa sobrante se puede utilizar para hacer caldo:

1. Separa las semillas y ponlas a secar.

2. Coloca la pulpa en una olla llena de agua y hiérvela. Puedes añadir otros trozos de verduras, como apio o zanahoria, para darle más sabor.

3. Hierve durante unos 30 minutos, o hasta que el agua empiece a cambiar de color.

4. Cuela el caldo y aparta la pulpa y los trozos de verdura para compostarlos. El caldo de calabaza es perfecto para añadirles sabor a las sopas o a los guisos, y puedes congelar el sobrante para utilizarlo más tarde.


🎃 Por último, también puedes comer las semillas después de prepararlas de la siguiente manera:

1. Enjuágalas bien mientras precalientas el horno a 160 °C.

2. Colócalas en una sola capa en una bandeja para hornear aceitada, revuélvelas para cubrirlas de aceite y hornéalas sin tapar durante 1 hora.

3. Añade sal para obtener un sabor tostado clásico, o si eres amante de los dulces, puedes espolvorearlas con azúcar moreno y canela antes de asarlas, o con cualquier otro condimento que te guste. A continuación, hornea las semillas sin tapar y a la misma temperatura, de 10 a 15 minutos más o hasta que se tuesten, removiendo una vez.

Guarda tus semillas de calabaza tostadas en un recipiente tapado a temperatura ambiente hasta una semana.

8. Haz una mascarilla facial casera

Después de hacerla puré, añade 3 cucharaditas de azúcar moreno, que actuará como exfoliante natural, y un chorrito de leche cada 5 cucharaditas de puré de calabaza. Mézclalo todo y aplícatelo en la cara con movimientos circulares, evitando la zona de los ojos. Déjalo actuar durante 20 minutos y luego lávate la cara.

Consejo: Esta mascarilla tiene un buen aroma, y además la calabaza es rica en zinc y vitaminas A, C y E, que favorecen la salud de la piel.

¿Conoces alguna otra forma de reciclar calabazas después de Halloween? ¿Crees que estos pequeños gestos pueden ayudarnos a cuidar nuestro planeta?

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