Qué hacer si se rompe un termómetro

El proceso de limpiar el mercurio para evitar que personas o animales sufran envenenamiento por gases tóxicos se llama desmercurización. Lo ideal sería que servicios especiales se encargaran de esto, pero una persona común también puede deshacerse de las consecuencias de la manipulación descuidada de un termómetro. Lo principal al hacer esto es no entrar en pánico y actuar según las instrucciones.

Ideas en 5 minutos averiguó cómo limpiar una recámara con un termómetro roto y conservar la salud. Este instructivo es apto para aquellos casos cuando el mercurio se encuentra en el suelo. Si el metal cayó en una alfombra o ropa de cama, el orden de acción es el mismo: deshacerse de los objetos que entraron en contacto con él.

Qué necesitarás

  • Guantes de látex.

  • Mascarilla de gasa mojada con agua.

  • Frasco de vidrio con agua.

  • Bolsas de plástico.

  • Papel y cartón.

  • Brocha (para pintar o de afeitar).

  • Cinta adhesiva.

  • Linterna.

  • Jeringa, pipeta o pera de succión con una punta delgada.

  • Cloro o permanganato de potasio.

  • Trapo.

Procedimiento

1. Saca a todos de la habitación, pero dales prioridad a los niños y animales.

2. Ponte los guantes y la mascarilla. En los pies puedes usar unos cubrezapatos o bolsas de plástico.

3. Cierra la habitación con el termómetro roto. Abre una ventana, pero procura que no entren corrientes de aire. Entre más alta sea la temperatura en el cuarto, más rápido se evaporará el mercurio. Es por eso por lo que debes apagar todos los dispositivos de calefacción.

4. Recoge cuidadosamente los fragmentos del termómetro y colócalos en un frasco de vidrio lleno de agua. El líquido es necesario para contener la evaporación del mercurio.

5. Recoge las gotas más grandes con ayuda de una brocha y una hoja de papel o cartón. Si no tienes un pincel, puedes utilizar dos hojas. Sacude cuidadosamente las bolitas en el frasco. Limpia las gotas pequeñas con ayuda de la cinta adhesiva, pero haz esto lentamente y con cuidado para no esparcir el mercurio por toda la habitación con movimientos bruscos.

6. Toma la linterna. Ilumina el suelo, todas las grietas y lugares de difícil acceso. Si ves bolitas de mercurio, toma la jeringa, pipeta o pera de succión. Recoge los restos de este metal y colócalos en el frasco. Importante: si sospechas que el mercurio pudo haberse ido debajo del rodapié o tablas del suelo, necesitarás quitar todo y verificar tus suposiciones.

7. Después de que hayas recogido todo, cierra el frasco con una tapa. No lo coloques cerca de algún calentador, sino en un lugar fresco.

8. Una vez que hayas recogido el mercurio, friega el suelo con una solución de permanganato de potasio o cloro. Déjala reposar durante unos 15 minutos y después limpia los residuos con un trapo mojado con agua tibia.

9. Todos los artículos suplementarios que hayas utilizado durante la limpieza, tales como guantes, mascarilla, trapos, papel, jeringa, pipeta, entre otros, deben ser colocados en una bolsa. Ciérrala fuertemente: también tienes que deshacerte de ella.

10. En caso de ser necesario, llama a los servicios de sanidad. Ellos te dirán a dónde tienes que dirigirte para deshacerte de los desechos peligrosos.

Qué hacer después de la limpieza

Cuida de ti mismo:

  • Quítate la ropa con la que hiciste todo el procedimiento. Si en ella cayó mercurio, será mejor que la tires.

  • Toma un baño.

  • Cepilla y enjuaga tu boca.

  • Toma de 2 a 3 pastillas de carbón activado.

  • Toma más líquidos.

Ante la aparición de síntomas como dolor de cabeza, náuseas, fatiga, somnolencia, apatía y aumento de sudoración, acude con tu doctor.

Qué está prohibido hacer

  • No crees corrientes de aire antes de limpiar todo el mercurio. No solo las bolitas pueden rodar por el suelo; los gases tóxicos también pueden esparcirse por todo el hogar.

  • No utilices la aspiradora para limpiar el mercurio. Esto solo “ayudará” a que se evapore, dejando una parte del metal dentro del aparato, dificultando su eliminación. Debido a esto, tendrás que tirar la aspiradora.

  • No barras. No puedes recoger todas las bolas de mercurio con una escoba, por lo que empeorarás la situación. Las cerdas triturarán el metal y lo esparcirán por todo el suelo.

  • No recojas el mercurio con un trapeador mojado. Con esto no conseguirás nada, solo empeorarás la situación.

  • No te pongas de rodillas al limpiar y no te apoyes con los codos. Entre menos contacto tengas con la superficie sobre la cual cayó el mercurio, mejor.

  • No tires el termómetro roto o cualquier otra cosa que haya quedado después de la limpieza a la basura o en los contenedores de la calle. El mercurio seguirá evaporándose y pondrás en peligro a más gente.

  • No viertas el mercurio al desagüe y no laves los trapos después de la limpieza en el fregadero. Puede parecerte que de esta manera te desharás del metal, pero en realidad se asentará en los tubos y lentamente se evaporará de ahí.

  • No laves las prendas que entraron en contacto con el mercurio en la lavadora. El metal puede quedarse en el interior del aparato e ir al desagüe.

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